"Hoy no existen las garantías técnicas, sociales y ambientales suficientes para avanzar con una obra de esta magnitud", expresó la Asociación Uruguaya de Ganaderos del Pastizal (AUGAP), con relación a la Represa de Casupá, la obra que el gobierno promuever para contribuir a resolver la necesidad de proveer agua potable al área metropolitana.
"Nos preocupa no sólo la dimensión legal, sino y sobre todo la dimensión humana, productiva y ambiental de lo que está en juego", afirmó esta entidad que nuclea a productores, presidida por Carlos María Uriarte, productor rural y exministro de Ganadería, Agricultura y Pesca.
Si bien se admite que es un deber constitucional del Estado atender en su debida forma una necesidad básica de la población, "eso debe hacerse considerando responsablemente a los damnificados, al ambiente y respetando el marco legal vigente", se expuso.
AUGAP pide "una apertura nacional" para evaluar alternativas
La AUGAP, según consta en un comunicado remitido a El Observador este jueves 23 de julio, lamenta que el debate público sobre las alternativas para asegurar el abastecimiento de agua potable haya adquirido "un alto grado de polarización política, dificultando una discusión serena y basada en evidencia técnica", por lo cual entiende necesaria "una apertura nacional para considerar todas las alternativas posibles, y así poder elegir la mejor, la que provoque menos daños a los damnificados y respete debidamente nuestros recursos naturales".
Los productores no solo están preocupados por el proyecto Represa de Casupá, también por el proyecto Arazatí, que permanece en una etapa de estudio.
La obra en Casupá "implicaría un cambio profundo en la matriz del sistema productivo de la zona" y "alteraría profundamente ese equilibrio construido con trabajo, arraigo y responsabilidad durante decenas de años".
El debate sobre Casupá no puede reducirse únicamente a la necesidad de una obra de infraestructura, también debería interpelarnos sobre el costo ambiental, social y ético de las decisiones que tomamos El debate sobre Casupá no puede reducirse únicamente a la necesidad de una obra de infraestructura, también debería interpelarnos sobre el costo ambiental, social y ético de las decisiones que tomamos
Se detalló que de activarse la obra se inundarían aproximadamente 3.000 hectáreas de campo natural y se destruirían 430 hectáreas de monte nativo en las Serranías del Este: "Son ecosistemas que tardaron siglos en formarse, con interacciones entre flora, fauna, suelos y cursos de agua que no pueden trasladarse como si fueran piezas de un rompecabezas (...)".
Casupá y la imagen que Uruguay construyó
Entre otras consideraciones, se define como "especialmente relevante" que un proyecto de estas características sea analizado "con el máximo rigor ambiental, precisamente porque Uruguay ha construido durante décadas una imagen internacional basada en la conservación de sus recursos naturales, particularmente del monte nativo".
Además, se visualiza, "se verían afectadas comunidades rurales vivas, más de 80 familias rurales, que han trabajado estos campos durante cuatro, cinco y hasta seis generaciones, sosteniendo la producción, el tejido familiar y social, y la vida comunitaria (...), detrás de cada predio a inundar hay historias, familias, modos de vida, vínculos con el territorio y una identidad construida durante generaciones".
Se trata de un territorio con historia rural vinculada al ideario artiguista, donde la tierra no es solo un recurso económico, sino parte de nuestra identidad Se trata de un territorio con historia rural vinculada al ideario artiguista, donde la tierra no es solo un recurso económico, sino parte de nuestra identidad
Finalmente, se expone: "Esperamos que las autoridades competentes tengan la disposición y cuenten con todos los elementos necesarios, para ponderar estos aspectos con la profundidad y ecuanimidad que el tema requiere. AUGAP continuará acompañando a las familias ganaderas involucradas, defendiendo el trabajo, la producción respetuosa de nuestros recursos naturales, el arraigo rural y el desarrollo sostenible del país".
El comunicado de AUGAP