Justino Zavala, candidato a presidente de Conaprole por Opción 2026, la lista que se presenta como alternativa electoral a la oficialista 1010, destacó que la cooperativa es "una empresa muy fuerte", no obstante señaló que "industrializar y vender nuestra producción nos cuesta el 40% de los ingresos", es decir un millón de dólares cada día del año, aproximadamente.
Dada esa realidad, que describió en una entrevista que concedió a El Observador, "la presión siempre se traslada al sector primario, que debe producir más leche al menor costo posible".
Son necesarios, detalló, cambios en la gestión que considera el acceso de los lácteos de Conaprole al mercado interno y también al mundo.
El relacionamiento con el sindicato para evitar la actitud de "apagar incendios" y la relevancia del Instituto Nacional de la Leche (INALE) fueron otros de los temas en los que Zavala, experiente productor cuyo sistema lechero está en Canelones, puso el foco pocos días antes de las elecciones en Conaprole.
El contexto
El viernes 6 de noviembre se realizarán las elecciones en la mayor empresa uruguaya, Conaprole, líder en la recepción de leche desde los tambos. Es además la mayor industrializadora de lácteos para el mercado interno y la exportación. La Lista 1010 propone le reelección de Gabriel Fernández y Opción 2026 postula como presidente a Justino Zavala, acompañado por Leandro Noya, Fabián Hernández, André Mondón y María José Hernández como productores y socios cooperarios y remitentes candidatos a integrar el directorio de la cooperativa.
¿Cómo observa el funcionamiento de la cooperativa?
La realidad actual de la cooperativa nos muestra una empresa muy fuerte, con un patrimonio contable de US$ 557.294.093 que aumentó US$ 16.849.900 en el ejercicio 25/26. El resultado neto del mismo ejercicio, una vez descontadas las sumas devengadas por la prima socio cooperario que se paga mes a mes a los productores, fue de US$ 20.888.300. Todos los indicadores financieros y económicos son envidiables para cualquier empresa de capitales uruguayos y más aun de índole cooperativa. La base de esta realidad se encuentra en un modelo de gestión que, presupuesto mediante, fija el precio de la leche al productor en función del resultado, real o esperado. En los hechos, el valor de la leche es la única variable de ajuste relevante que maneja la administración. No estaría tan mal, en la medida que somos parte de una cooperativa, pero al no existir competencia por la materia prima el modelo quita “presión” sobre la estructura de la empresa y es por eso que industrializar y vender nuestra producción nos cuesta el 40% de los ingresos, en el eje de los US$ 400 millones todos los años, US$ 1.000.000 por día. Así la presión siempre se traslada al sector primario, que debe producir más leche al menor costo posible.
"La conflictividad permanente es una limitante seria"
¿Y, para modificar esa realidad, qué iniciativa habría que priorizar?
Modificar esta ecuación implica aumentar la eficiencia en la industria y vender más y mejor en el mercado interno y en el exterior. Para mejorar nuestra eficiencia industrial es imprescindible solucionar el relacionamiento con quienes trabajan en las plantas todos los días. Para poner un ejemplo: con un ausentismo del orden del 15 al 20%, faltan a trabajar todos los días entre 300 y 400 funcionarios, con el aumento de costos que ello significa. La conflictividad permanente es además una limitante seria al momento de definir inversiones o de proyectar cambios en la matriz productiva de la empresa. El accionar del sindicato responde perfectamente a la estructura de funcionamiento de nuestra empresa, por lo que siempre van un paso adelante y casi todas nuestras respuestas son defensivas, para apagar incendios. Una nueva relación de trabajo que traerá cambios a todos los niveles, como la aplicada en Toyota argentina por Daniel Herrero es, a mi modo de ver, el cambio necesario en este sector, que es fundamental para el futuro de Conaprole.
Necesidades en los mercados interno y externo
¿Es posible mejorar el posicionamiento en el mercado interno?
El mercado interno es, tal como lo dice nuestro Gerente General Gabriel Valdes, el principal mercado de la cooperativa. Sin embargo todos los días escuchamos quejas de los distribuidores con respecto a la empresa, de los comerciantes contra los distribuidores y de los consumidores por falta de productos, etcétera. Lo primero es reconocer que tenemos problemas, lo segundo e imprescindible realizar una auditoría externa profunda para corregirlos.
¿Y con relación al mercado internacional, tan relevante para una empresa tan exportadora, qué visualiza?
El mundo está cambiando y el mundo lácteo también y muy rápidamente. Las ventas y fusiones de empresas son moneda corriente, pero además los hábitos de consumo hoy apuntan fuertemente hacia las proteínas y especialmente las proteínas del suero. Éstas tienen un protagonismo particular en amplios sectores que apuestan al deporte, las personas mayores y también los niños. A ésto se agrega la utilización cada vez más frecuente de medicamentos para adelgazar como el Ozempic que, para evitar efectos secundarios, recomiendan la ingesta de concentrados proteicos derivados del suero lácteo. La leche en polvo entera, nuestro principal producto de exportación, está perdiendo pie y además, por distintas razones, hoy tenemos nuestras ventas muy concentradas en sólo dos mercados: Brasil y Argelia, ambos con complejidades que los hacen poco seguros. Esta es una situación riesgosa que hay que cambiar cuanto antes y especialmente diversificar nuestra canasta de productos siguiendo las pautas del consumo mundial. Obviamente esto implica inversiones y hay que analizarlas profesionalmente y cuidadosamente para no repetir errores cometidos en el pasado.
INALE: "El apoyo debe ser claro y contundente"
¿Qué relevancia le asignan al INALE?
En nuestro concepto, el instituto representa una herramienta fundamental a la hora de generar los apoyos para el crecimiento de muchos pequeños productores de esa “lechería olvidada” que no están en las carpetas exitosas, ni en las jornadas, pero son parte importante, porque a mi juicio son el alma de nuestra lechería familiar. También el INALE debe jugar un rol muy importante en la apertura de mercados en el exterior. Su financiamiento depende hoy de aprobar que parte de los recursos que van al LATU (Laboratorio Tecnológico del Uruguay) desde nuestras exportaciones vayan al INALE. No hay que dejar dudas en esto, el apoyo irrestricto y explícito de Conaprole debe ser claro y contundente.