Matías Carámbula a un año de la transición en el MGAP: los hitos, lo que faltó y cómo fue trabajar con Fratti
A un año del inicio de la transición al frente del MGAP, el subsecretario Matías Carámbula hizo un balance de la gestión: señaló hitos y debes en el presupuesto
A un año del inicio de la transición entre dos gobiernos al frente del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Matías Carámbula, subsecretario en esa Secretaría de Estado, concedió una entrevista a El Observador en la que expuso sobre el presupuesto, el déficit hídrico, el año de los pastizales y pastores y sobre cómo fue trabajar con Alfredo Fratti.
Además, entre varias consideraciones, definió que el anhelo es avanzar hacia un MGAP "de mucha cercanía con la realidad, con mucha sensibilidad, eso lo queremos fortalecer aún más".
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- Muy pronto se cumplirá el primer año de gestión de la actual dirección del MGAP, tras el inicio el 1° de marzo de 2025 de una nueva administración del gobierno.
- Sí, no llegamos todavía al año formal, es el 1° de marzo, pero el 12 de enero del año pasado empezamos la transición, así que cumplimos un año ya de cercanía y conocimiento del Ministerio de Ganadería.
- ¿Y se siente conforme?
- Como en todo primer año de un gobierno que asume, uno de los temas importantes fue el del presupuesto, en un contexto país con ciertas restricciones económicas-financieras, pero indudablemente ahí es que se define gran parte de las políticas que va a desarrollar el ministerio y fue un presupuesto que contempló varios de los planteos del Ministerio de Ganadería, por ejemplo todo lo que es la Estrategia Nacional para el Control de la Garrapata, la Estrategia Nacional de Riego y el Programa Procría.
El Procría es un programa focalizado en uno de los problemas que tiene el Uruguay. En un contexto donde tenemos cada vez mayor demanda y posibilidad de venta de nuestros productos cárnicos al exterior, tenemos una dificultad en la base productiva y ese programa apunta a mejorar los indicadores productivos y reproductivos para generar más ganado y más desarrollo de la industria y la exportación.
Después estuvo, dentro del mismo proyecto presupuestal, el tema política de tierras, de Colonización, ese fue un tema que estuvo focalizado y que este año ha tenido mucha difusión y mucho debate.
Otro de los ejes programáticos es el tema del Plan Nacional de la Agricultura Familiar, ahí es parte también de nuestro compromiso y desafío poder lograr incrementos presupuestales, así fue un poco el planteo también del Ministerio de Economía: en un presupuesto ajustado a un contexto difícil, el horizonte de poder hacer ajustes en la medida que Uruguay crezca y que haya más posibilidades presupuestales.
Ahí tenemos algún desafío importante en torno a la producción familiar, la producción granjera, la lechería y la pesca, que son sectores para nosotros prioritarios también en la política del ministerio, que precisan un escenario de refuerzo presupuestal.
Creo que fue un año marcado también en la agenda del ministerio por algunos temas de debate político y público, uno de ellos el de Colonización, pero más allá del caso de María Dolores creo que es bueno reivindicar la participación del Estado en la política de tierras a través del Instituto, porque podemos hablar mucho del caso de María Dolores, pero me parece que lo que hay que reivindicar de este gobierno es un compromiso con una política de acceso a la tierra para la producción familiar, particularmente la producción familiar ganadera y lechera, porque en esos casos que no haya una política de Estado es una de las explicaciones de la disminución de los productores familiares, de los más chicos, eso en la lechería es algo muy claro, uno de los problemas que hay es la escala actual, queremos una política de tierras que facilite ampliar la escala para los productores familiares lecheros, que puede ser de dos formas, más escala para el mismo predio o escala a través de, por ejemplo, el campo de María Dolores, con el banco de forraje y un campo de recría para beneficiar a cerca de 400 productores, también se está iniciando la evaluación del tema de la carne, para usar las instalaciones que tiene María Dolores, eso está arriba de la mesa y me parece bueno señalarlo, reivindicarlo como una política importante del gobierno, el tema de la tierra para la protección familiar y focalizar en algunos rubros que realmente la viabilidad pasa porque puedan acceder a escala en forma colectiva, como en este caso, o individual.
Volviendo al tema del presupuesto, estamos conformes en general, pero reconocemos ausencias, que en este periodo, en 2026, de acá en adelante, es necesario fortalecer para lo que decía: granja, pesca, producción familiar, agroecología, la lechería, creo que son desafíos y compromisos que tenemos de mejora presupuestal.
A su vez, hay temas que han ido emergiendo, el ministerio ha avanzado mucho en coordinación con Cancillería, en una política clara en términos de cooperación y comercio internacional, se han plasmado muchas cosas en este periodo que marcan esa perspectiva del reconocimiento del multilateralismo como concepto de la política de inserción de Uruguay, en ese sentido se han logrado cosas, está lo que pasó hace muy pocos días o está pasando, los acuerdos del Mercosur y la Unión Europea y otros acuerdos que se firmaron en este periodo, el avance hacia mercados asiáticos y árabes, creo que hay una estrategia en la cual hemos sido parte, con protagonismo del ministerio de mucha intensidad en lo que se ha hecho de cooperación y comercio internacional.
Programa Procría del MGAP: "Hito de este gobierno"
- De todo lo que se diseñó y se pudo concretar, o por lo menos activar, ¿qué prefiere destacar porque haya sido especialmente relevante?
- Un caso es el Programa Procría, eso ya empezó a funcionar, terminó todo el proceso, ahí también hay que ver que está el presupuesto quinquenal y también tenemos recursos extra presupuestales de algunos convenios o programas de deuda, de cooperación, con organismos internacionales, y entonces el Procría empezó a funcionar a mitad del año pasado y está en ejecución, eso creo fue un avance importante como hito de este gobierno.
También destacaría la Estrategia Nacional de Riego, que si bien todavía está en un proceso, porque en marzo se presentaría un primer avance, el ministerio ya empezó, tanto la Dirección de la Granja como la Dirección de Desarrollo Rural, a avanzar en el 2025 en algunos programas específicos de pensar el agua como parte estructural de los sistemas de producción, tanto para riego en la producción vegetal como agua para los animales en la producción animal. Hubo una convocatoria en diciembre de la Dirección de Desarrollo Rural de programas de acceso al agua para la producción ganadera familiar en carne y leche. Y la Dirección de la Granja terminó el reglamento en 2025 y en 2026 va a largar la convocatoria de agua para riego en la horticultura y en la fruticultura. Esos también son hitos.
Otro creo que lo ha sido la política de tierras, en un año, 2025, que fue elaboración, de construcción, pero en el cual creo también dimos muchas señales de acción concreta.
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Un MGAP abierto al diálogo con las gremiales del Agro
- ¿De qué modo define el perfil del MGAP que sus actuales jerarcas, en coordinación con el resto del gobierno, han ido instaurando?
- Es un ministerio que, por un lado, tiene restricciones en su diseño y en la situación del ministerio, eso limita mucho a veces las acciones, pero que tiene un marco conceptual muy claro de cuál es el lugar del ministerio en este país, un marco programático, pero que también tiene como un concepto de acciones claras y concretas.
Me parece que estamos construyendo una propuesta de ministerio que no pierde de referencia una mirada programática de nuestro gobierno, del Frente Amplio, pero que a su vez se traduce, y eso es mucho la impronta del ministro –Alfredo Fratti– también, en acciones concretas, que ese programa se vaya viendo en la realidad concreta. Es como una combinación, me parece, bastante interesante entre el concepto, el programa y la acción, y en eso hemos dado respuestas muy rápidas también. Por ejemplo en eso, no es necesario terminar o tener el presupuesto del quinquenio y ya hacer muchas acciones.
Es un ministerio, yo lo entiendo así, que está abierto al diálogo con las gremiales, con los diferentes actores del sector, creo que hay mucha disposición al diálogo, al acuerdo y a recibir propuestas del propio sector.
Otro tema que me parece parte de la identidad es que intenta ser, y creo que vamos bien en ese sentido, un ministerio de mucha cercanía con la realidad, con mucha sensibilidad, pero eso lo queremos fortalecer aún más, que sea un ministerio con cercanía con la gente y la realidad, tenemos una cuestión de sentirlo así.
Trabajar con Alfredo Fratti: "Ha sido una formación personal"
- ¿Cómo ha sido trabajar con el doctor Fratti?
- Yo he aprendido mucho, ha sido una formación también personal trabajar con Fratti y creo que lo central entre nosotros dos es la complementariedad, en las historias de vida, en la experiencia, en la formación hasta profesional porque somos un agrónomo y un veterinario.
Una de las cosas que yo he ido aprendiendo mucho es sobre la diversidad de temas, rubros, sectores y realidades que tiene el agro en Uruguay, en eso también somos muy complementarios, Fratti viene con una trayectoria importante vinculada a la ganadería, en mi caso más vinculada a la producción granjera, a la lechería, en la pesca hemos ido aprendiendo.
También en la forma de ser lo somos, porque Fratti es un ministro que, en algo que para mí es muy bueno en la política actual, con emoción y sentimiento, en mi caso capaz mi responsabilidad es más de orden, de planificación en lo que es la política y el funcionamiento del ministerio, entonces también ahí somos complementarios.
Para mí ha sido un año de mucho aprendizaje personal con el ministro, de formación también política vinculada al sector, pero insisto en que creo que lo que nos caracteriza en esta conducción del ministerio es la complementariedad.
20250730 Alfredo Fratti. Congreso de Intendentes y Poder Ejecutivo acuerdan transferencias para el quinquenio.
Matías Carámbula y Alfredo Fratti.
Foto: Inés Guimaraens
El año de los pastizales y de los pastores
- Hace algunas semanas representó a Uruguay en el acto de apertura de 2026 como Año Internacional de los Pastizales y Pastores, que tiene al país y a Mongolia en el ejercicio de la presidencia de esa conmemoración. ¿Cuán trascendente es eso?
- Una de las cosas que creo que fue muy buena de este año fueron las relaciones con organismos como la FAO en este caso, también con el IICA, el BID, el Banco Mundial y CAF… hemos logrado dar mucha receptividad a los planteos, hemos trabajado muy bien.
En el caso particular de FAO hay un reconocimiento a Uruguay, a veces hay que hablar de esas políticas de Estado que están haciendo los gobiernos, es importante ese mensaje, en este caso FAO decidió que Uruguay, en conjunto con Mongolia, lideren en 2026 el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, un reconocimiento a una política de largo plazo del Uruguay de reivindicación de la importancia de la ganadería basada en campo natural como identidad de nuestra forma de producción.
A su vez, también es un reconocimiento a quienes están atrás de esa producción de carne, que son en este caso los productores y productoras de la ganadería.
Para nosotros es un desafío aprovechar también el año de este reconocimiento internacional para, justamente, comunicar y fortalecer esa diferencia de nuestra forma de producción de la carne principalmente, tanto vacuna como ovina, que es basada en el campo natural y en los productores y productoras que la sostienen.
Uruguay en el mundo, en el mercado internacional, nunca compite por volumen, por cantidad, nuestra identidad es calidad en el proceso y en el producto, y una de las dimensiones de esa calidad son los productores y las productoras, pero también las formas de producción, lo es el campo natural, el sistema más extensivo de producción de carne, algo vinculado a una cuestión también ambiental, es uno de los diferenciales que tenemos a nivel mundial, como lo es sobre eso la incorporación de la trazabilidad, los planes de uso y manejo del suelo, son varias medidas acumuladas en el tiempo como políticas de Estado que agregan a esa diferenciación en calidad de los procesos y los productos que tiene Uruguay, particularmente en la carne.
El año de los pastizales es una oportunidad para mostrar cómo, quiénes, de qué forma, en qué lugar se produce la carne en Uruguay y desde ahí reivindicar una base productiva que es ecológica, que es nuestro campo natural, una identidad nuestra.
Es, creo, un año de reconocimiento y también para aprovechar para seguir posicionándonos mejor en el mundo, mostrando de dónde surge y cómo esa carne uruguaya que está en las góndolas del mundo y que tiene atrás a los productores y productoras que llevan adelante esa tarea.
- Y, a propósito de sus actividades previas a asumir como subsecretario del MGAP, ¿qué valor tiene la granja en este ministerio?
- Este año 2026 es un año para empezar a avanzar, para profundizar o para concretar compromisos programáticos, para mí es un año de desafío, para lograr ampliar la perspectiva del sector, más allá de la ganadería que indudablemente tiene una centralidad de importancia en este país, pero también hay otros rubros, otros sectores, que capaz que no se caracterizan por las exportaciones, pero sí por la producción de alimentos para el consumo interno y ahí va la granja, la avicultura, la lechería, la pesca mismo. Me parece que el 2026 es un año para valorizar y dignificar a esas producciones y a sus productores y productoras.
Particularmente en la granja, por ejemplo, sobre su importancia, hay un estudio reciente que plantea que cerca de 63.000 trabajadores están vinculados al sector, a veces vemos a la granja solo en el producto, en la fruta o la verdura, pero no percibimos la importancia de la cantidad de productores y familias que están atrás, no conocemos capaz lo muy vinculada que la granja está al desarrollo local, por ejemplo en localidades de mi departamento, en Canelones.
Tenemos que, en este 2026, reforzar la importancia de sectores como la granja, la lechería también, por la importancia que tienen y tenemos como ya mencioné el compromiso de eventualmente conseguir refuerzos presupuestales para darle más importancia en las políticas públicas, son sectores fundamentales, capaz no en la exportación aunque la lechería este año exportó US$ 1.100 millones, con miles de empleos generados y productores que están atrás de ese rubro, también el sector pesca es parte de esa foto del sector agro y ahí hay que trabajar para darle visibilidad, dignificación y valoración.
Nueva meta: Plan Nacional de Desarrollo de la Pesca
- El tema de la pesca, industrial o artesanal, la acuicultura, han estado como a la sombra de otros sectores dentro de la estructura del MGAP, ¿coincide con eso?
- Sí, es un rubro que indudablemente en el ministerio no ha tenido una centralidad. El último plan nacional de desarrollo de la pesca fue hace 50 años. Nosotros entendemos que la pesca es un sector que tiene un potencial de crecimiento, de desarrollo, bien importante, tanto la pesca industrial como la pesca artesanal, que genera y sobre todo puede generar muchos puestos de trabajo, en un sector que tiene condiciones de exportación, pero que precisa necesariamente actualizarse, modernizarse, y en todos los planos, desde la flota, desde las relaciones laborales, desde las relaciones empresarios-trabajadores, desde la normativa a generar para promover la inversión en la pesca, que haya condiciones para que invertir en un banco pesquero sea un buen negocio, atractivo para el capital, tanto nacional como extranjero.
Ahí la hoja de ruta que armamos y empezó ya a funcionar, con apoyo de FAO, del IICA, es la elaboración de un Plan Nacional de Desarrollo de la Pesca a 2040, ese plan va a estar terminado en diciembre de 2026 y esa va a ser una hoja de ruta que ordene, pero sobre todo proyecte el sector, reconociéndolo como un sector muy importante para el país y que a veces le hemos dado de la espalda.
Y ahí va la pesca artesanal, la pesca industrial, acuicultura, la posibilidad, por qué no, de generar industria nacional en torno a lo que son los astilleros y la elaboración o la producción nacional de esas inversiones en barcos que hay que generar.
La pesca en los últimos tiempos ha sido asociada al conflicto y ese conflicto tiene muchas explicaciones, razones, algunas de mucho tiempo, pero entre otras cosas se explica también por esa necesidad de modernizar el sector, tanto lo que es la parte más material, los barcos, los artes, la tecnología, la ciencia, pero también las relaciones laborales, es un sector que indudablemente necesita mejorar las relaciones y condiciones laborales.
Hay que meter mucho más ciencia, mucho más tecnología, y bueno, es un compromiso, un desafío, en este caso con una propuesta muy concreta, 2026, en un proceso participativo que esté en todos los actores del sector, en la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo de la Pesca, que incluya todas estas variables que hay que tener en cuenta para pensar el desarrollo de un sector.
20250813 Alfredo Fratti, Matiás Carámbula. Alfredo Fratti. Interpelación al ministro Fratti en el senado.
- Creo que en los temas del agro, en general, en la mayoría, podemos lograr acuerdos con las gremiales y con la oposición política. Me parece que ese un mensaje que hay que trasladarlo. Tenemos diferencias en algunos temas, indudablemente, pero estoy convencido que es un sector, con el ministerio articulando, que puede lograr varios consensos y acuerdos políticos, gremiales, y uno de ellos es el tema del agua.
En esta situación particular de déficit hídrico, que por suerte parece que se ordena, que no se va a profundizar la situación, identificamos varias necesidades como Estado y como gobierno.
Por ejemplo, creamos una mesa de seguimiento, de monitoreo del clima, de la base de información para la toma de decisiones políticas, es una mesa que empezó a funcionar ya desde fines de diciembre, en la que está el ministerio con varias direcciones, están todos los institutos, está Inumet, está Dinagua, el Ministerio de Ambiente, el INIA Grass, hay varias representaciones de la institucionalidad que conforman esta mesa, que va a seguir funcionando más allá de la situación ahora de déficit.
Algo que hace falta, es el mensaje, es la elaboración de un protocolo claro para tener indicadores objetivos para ver cuándo tomar la decisión de declarar una emergencia agropecuaria, hubo muchos planteos de gremiales, de actores políticos, de si había que tomarla ya o no y uno de los aprendizajes es la importancia de la creación de este espacio.
Un segundo mensaje es que la necesidad de que las gremiales sean parte de estas situaciones y sobre todo de una política a mediano y largo plazo, hubo ahora incluso una instancia con Campo Unido donde recibimos aportes, diagnósticos y críticas de las gremiales.
Otra cosa es que precisamos reforzar medidas a mediano y largo plazo que busquen por lo menos amortiguar esta situación climática que es cada vez más frecuente.
Para eso está lo de fortalecer lo que se está trabajando en la estrategia nacional de riego, fortalecer los programas del ministerio como la Dirección de Desarrollo Rural que en diciembre largó una convocatoria para el agua para la producción familiar y la Dirección de la Granja que larga en 2026 primera convocatoria del agua para la fruticultura y horticultura.
Pensando en clave de política de Estado, en acuerdo con la oposición, con las gremiales, vamos a buscar los recursos para avanzar en estrategias que a veces no solucionan el problema pero sí amortiguan y no generar esta situación todos los años recurrente de discutir sí hay déficit, si no hay déficit, si hay que crear emergencias, el aprendizaje de esta situación puntual es avanzar hacia un protocolo y políticas de mediano y largo plazo integrando al agua como uno de los factores ya estructurales de los sistemas de producción.