Desde octubre de 2025, cuando la Cámara de Representantes aprobó el Presupuesto Nacional, empezaron a crecer los contactos de inversores a sus estudios legales y tributarios en Uruguay para conocer de primera mano qué alternativas podrían utilizar para fijar residencia fiscal en Uruguay y gozar de mejores beneficios tributarios.
Juan Manuel Mora, gerente senior del departamento de Asesoramiento Tributario y Legal de KPMG, aseguró que a partir de ese momento y hasta el 31 de diciembre hubo "una cantidad de personas que ante el rumor de que podía cambiar algo a nivel tributario se acogieron al régimen que estaba vigente hasta ese momento del Tax Holiday".
Francesca Magno, socia de Andersen, aseveró que desde que salió el primer borrador del Presupuesto comenzaron a llegar las consultas de extranjeros que, en ciertos casos, ya tenían sus propiedades en Uruguay, pero no habían aplicado para obtener su residencia fiscal.
Para Matías Ruvira, socio fundador de Residencias Uy y del estudio RVA, el cambio de la normativa generó, en primer lugar, “una reacción preventiva de las personas que venían pensando en mudar su residencia fiscal a Uruguay”. En esta línea apuntó que “en los últimos meses de 2025 hubo mucha inversión en inmuebles para poder quedar amparados en el régimen anterior”.
Para Ruvira, el impacto repercutió especialmente en la inversión inmobiliaria. “El hecho de que se haya subido la inversión de US$ 559.000 a US$ 2 millones reduce mucho el perfil de gente que puede llegar a acceder a ese tipo de inversión. No va a afectar tanto al extranjero que pensaba mudar su vida 100% a Uruguay, pero sí al que invertía y pasaba menos tiempo en el país”.
En los hechos, el cambio introducido por el Poder Ejecutivo se tradujo en un aluvión de operaciones a concretar en el último tramo del año lo que hizo que se generara "un cuello de botella", afirmó Martín Ruiz, asociado de Guyer y Regules y destacó: "Hubo que cerrar muchísimas transacciones".
En el caso de los clientes de Andersen salieron sobre fin de año a buscar propiedades, la mayoría no rurales, sino propiedades urbanas, ”básicamente por lo que lleva el periodo de estudio de títulos” estimó Magno y explicó que las compraventas de los inmuebles rurales se extienden de 90 a 120 días.
En Guyer y Regules los extranjeros más interesados fueron clientes europeos que optaron por el régimen anterior al 31 de diciembre del 2025, en especial, por la opción que les permitía obtener la residencia fiscal al invertir más de US$ 2.5 millones sin pasar ningún día en Uruguay. “Fueron mayormente clientes alemanes los que eligieron esa opción de residencia fiscal y después, naturalmente, obtener el tax holiday”, precisó Ruiz. La socia de Andersen destacó también el interés de los brasileños.
La otra alternativa más buscada por brasileños y argentinos fue la de invertir US$ 559.000 y cumplir con la permanencia de 60 días en Uruguay.
Ruíz definió el incremento de las operaciones en comparación con 2024 como “exponencial” y aseveró que fue necesario un trabajo extraordinario para concretar transacciones presentadas, por ejemplo, el 10 de diciembre, en tiempo récord para que estuvieran cerradas antes del 31 de diciembre.
¿De cuánto fueron estas inversiones? En el caso de los europeos el ticket aproximado fue de US$ 2.5 millones, mientras que brasileños y argentinos clientes de Guyer y Regules desembolsaron unos US$ 600.000 por cada operación.
Las miradas de los extranjeros se posaron en Maldonado y, en especial, en Punta del Este. “Las principales transacciones, de más de 2.5 millones fueron de apartamentos de lujo en primera línea de playa en la zona de la Mansa” y no en inmuebles rurales como se suele asociar a estos grandes montos, dijo Ruíz.
En tanto, Magno destacó la inversión en apartamentos, pero también en tierras en barrios privados y, en algunos casos puntuales, en edificios de la capital uruguaya.
Por su parte, los inversores regionales que optaban por invertir US$ 600.000 se enfocaron en apartamentos o chacras en Maldonado. “Se centraron en Punta del Este y José Ignacio”, resaltó el referente de Guyer y Regules.
El futuro de los inversores extranjeros en bienes raíces
En enero la cantidad de inversiones de europeos no decayó. “Muchos quieren venir a vivir acá, pero no por una motivación fiscal”. El clima geopolítico del viejo continente favorece las inversiones en el mercado inmobiliario uruguayo, a tal punto de que en los primeros día del año se concretaron solo a través de Guyer y Regules más de 30 transacciones de inversores europeos, lo que, según Ruiz, es atípico para un mes que suele caracterizarse por la calma. “No hemos visto un enero como este”, destacó.
Sin embargo, a futuro hay incertidumbre alrededor de los efectos que tendrán los cambios en tax holiday . Los especialistas coinciden en que la suba del ticket de residencia fiscal de US$ 559.000 a US$2 millones definitivamente deja por fuera a inversores regionales que sí tenían lugar en el régimen anterior al 31 de diciembre del 2025. “Yo creo que esto va a enlentecer (la llegada de inversiones extranjeras en real estate), pero lo que hay que hacer es seguir vendiendo Uruguay como lo veníamos haciendo”, opinó Ruíz.
“Estamos apuntando a un público diferente en este concepto de tax holiday”, enfatizó la experta de Andersen y remarcó que la normativa actual apunta al europeo y también al brasileño de alto poder adquisitivo dejando al margen al argentino de renta media alta que llegó de forma masiva durante la pandemia.
En este sentido, Ruiz remarcó que para los europeos las propiedades premium uruguayas siguen siendo convenientes si se las compara con los precios que existen en el resto del mundo. “Si querés comprar una casa de 500 metros sobre el mar acá pagas US$ 2 millones y en Mallorca quizás vale US$ 9 millones”, ejemplificó el asociado de Guyer y Regules.
Por su parte, la socia de Andersen analizó que algo “muy bueno” de esta nueva normativa es que se asemeja al régimen italiano. “Para las personas de alto patrimonio pagar un flat fee (tasa única) es positivo”, finalizó.