10 de octubre de 2026 5:00 hs

Si alguien les hubiera dicho a los influyentes hombres que frecuentaban el Jockey Club durante el siglo pasado que aquel suntuoso edificio, escenario de reuniones y encuentros sociales, terminaría décadas después sumido en el abandono, probablemente les habría costado creerlo. Pero el tiempo hace de las suyas y en casi un siglo caben muchas historias: el esplendor, el declive, un remate, cambios de manos, proyectos hoteleros que no prosperan, el abandono y la incertidumbre. La última novedad de este edificio, ubicado sobre la avenida 18 de Julio, es su aparición en la cartera de propiedades de una reconocida firma internacional de servicios inmobiliarios, que ofrece la propiedad, junto con una parcela contigua, por US$ 6 millones.

Orígenes, auge y debacle

Corría el año 1932 cuando en 18 de Julio 857, esquina Andes, a media cuadra de la Plaza Independencia, se inauguró el edificio del Jockey Club de Montevideo. De estilo Art Decó su diseño fue obra del arquitecto francés Joseph Paul Carré, quien había ganado un concurso promovido por este club para su construcción.

El edificio se compone en su estructura de cuatro falsas plantas, pero en su interior cuenta con un total de 15 niveles, y en 1975 fue nombrado monumento histórico nacional.

Más noticias

La edificación nació con el objetivo de ser el punto de encuentro de autoridades políticas y empresarios montevideanos adeptos al turf, albergando el Jockey Club.

Según repasa la investigación “El Jockey Club de Montevideo: la formación de un club de recreo de las elites en el Novecientos”, de Christian Olivera, en las décadas de los setenta y ochenta las capitales de muchos países latinoamericanos instalaron este tipo de clubes, patrocinados por una burguesía citadina deseosa del lujo, una vida social acotada a determinados círculos y el refinamiento de gustos y costumbres.

En Uruguay, el Jockey Club fue fundado en 1888 y su primer presidente fue Pedro Piñeyrúa, dueño del saladero más grande de Montevideo. La Comisión Directiva, repasa la investigación, estaba integrada por los apellidos de importantes empresarios rurales ligados de forma directa con la Asociación Rural del Uruguay (ARU).

Si bien su propósito fundacional fue profesionalizar el turf en el Uruguay y mejorar la raza caballar, con el tiempo el lugar se convirtió en un punto de encuentro social en la capital.

Sin embargo, según repasa la prensa de la época, con los años sucedió una significativa caída de apuestas en el Hipódromo de Maroñas, que representaban gran parte de sus ingresos. Esto hizo que las deudas comenzaron a acumularse y que, finalmente, en 1997 el edificio tuviese que ir a remate.

La promesa de una segunda vida y la incógnita de su futuro

Años más tarde, tras permanecer abandonada, la propiedad fue adquirida por el grupo español Neela Investment. Sin embargo, en 2010, se firmó un acuerdo por el cual la firma española propietaria del histórico edificio cedió sus derechos a la firma portuguesa Pestana Hotels & Resorts, uno de los principales grupos empresariales de origen portugués especializado en turismo y hotelería. Según información institucional de la compañía, esta opera más de 100 hoteles y dispone de más de 12.000 habitaciones en 17 países de Europa, África y Latinoamérica, en este último continente con presencia en Argentina y Brasil.

El acuerdo, recogen fuentes de la época, establecía que la firma portuguesa podía usufructuar la propiedad por los próximos 38 años para su transformación en un hotel cinco estrellas.

Pestana anunció en aquel momento que se construiría allí el primer hotel cinco estrellas de esa cadena en nuestro país, con 100 habitaciones, salones para eventos sociales y empresariales, piscina interior, spa, restaurantes y gimnasio. Además, sostuvo que el desarrollo implicaría una inversión cercana a los US$ 20 millones para recuperar y poner en valor el inmueble aunque sin cambiar su identidad.

Como primer paso para su desembarco en Uruguay,Pestana instaló en la exsede del Jockey Club un restaurante, un bar y un espacio para eventos.

Sin embargo, el proyecto del grupo portugués no avanzó más allá de esa primera etapa, que también cerró tiempo después. Hasta el momento el edificio se encuentra desocupado y no han trascendido novedades sobre los planes de Pestana para el inmueble.

La última novedad del edificio es su aparición en la cartera de propiedades en venta de JLL, la firma internacional de servicios inmobiliarios, que ofrece el complejo por US$ 6 millones. La operación comprende dos parcelas contiguas, pero independientes, con accesos por la avenida 18 de Julio y la calle Andes.

Según la descripción publicada por la inmobiliaria, la parcela que da sobre 18 de Julio incluye el edificio histórico del Jockey Club y cuenta con un proyecto de remodelación aprobado por la Intendencia de Montevideo para desarrollar un hotel. La segunda parcela, con frente a la calle Andes, está ocupada por una construcción antigua que, de acuerdo con la ficha, podría demolerse. JLL señala que allí existe una capacidad constructiva de 5.600 metros cuadrados, que podrían destinarse a viviendas u oficinas, o a ampliar la cantidad de habitaciones de un eventual hotel.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos