Pero además de la originalidad de la propuesta, que busca innovar con un producto típico del país y diferenciarse de las alternativas tradicionales a través de una fórmula con pocos ingredientes, sabor limón y que no contiene azúcares ni calorías, el lanzamiento también es innovador por su modelo. Este surge de un acuerdo entre jóvenes emprendedores y una de las empresas más antiguas del país. El producto, desarrollado por tres uruguayos, será relanzado tras una asociación con Carrau & Cía.
En diálogo con Café & Negocios, ambas partes compartieron los detalles de esta alianza, la estructura del acuerdo, los planes de crecimiento para el mercado local y la estrategia de expansión internacional que buscará llevar este nuevo formato de consumo de yerba mate más allá de las fronteras uruguayas.
Un “match instantáneo” y una nueva empresa que mezcla experiencia con innovación
Todo empezó en 2024 con una tesis universitaria, cuando tras evaluar distintas ideas, desde una propuesta financiera hasta un tereré en lata, los jóvenes uruguayos Marcos Harrington, Gonzalo Puente y Rafael Vivo identificaron una oportunidad en los energizantes naturales, una categoría que ganaba terreno a nivel internacional.
Motivados por el vacío que existía en el mercado local y por la reacción de las personas a las que le contaban la propuesta, en 2025, decidieron avanzar con el desarrollo del producto. Fue así que comenzaron una etapa de pruebas junto al LATU y distintas fábricas de cerveza, hasta alcanzar la receta definitiva y un blend que empezaron a comercializar a finales de ese mismo año en cafeterías y tiendas especializadas.
El siguiente desafío para los jóvenes era escalar la distribución hacia grandes superficies, por lo que decidieron en los últimos meses ponerse en contacto con Carrau & Cía., empresa importadora, elaboradora y distribuidora de yerba Sara.
Paralelamente, contaron a Café y Negocios Álvaro Pirri, gerente general de la compañía e Inés Guerra, gerente de negocio de yerba Sara, la empresa, con una fuerte vocación innovadora, llevaba más de un año explorando alternativas para ampliar los momentos de consumo de la yerba mate, e incluso ya tenían un producto y una sub marca similar registrada.
"Nos dimos cuenta de que teníamos dos caminos: competir o asociarnos”, relató Pirri.
En una primera reunión de acercamiento, y luego de ver la visión y el potencial de los emprendedores, la segunda opción convenció rápidamente al directorio de la empresa.
Así, después de un match instantáneo entre los fundadores de Yuyo y la empresa, surgió la asociación que hoy impulsa este nuevo producto.
La estructura del acuerdo se basa en una nueva empresa, que contempla una participación relevante de Yuyo SAS y otra prácticamente equivalente por parte de Carrau, en una sociedad para el desarrollo de Yuyo en Uruguay y el mundo.
Dentro del acuerdo, la empresa aporta su experiencia comercial y logística, así como su conocimiento del negocio de distribución tanto en Uruguay como en el exterior. Además, a partir de este acuerdo la formulación del producto se hará a partir de yerba Sara.
“El concepto de fondo fue ‘juntos lo vamos a hacer mejor que cada uno por su lado’", sostuvo el gerente de Carrau.
Los detalles del producto, los planes para el mercado uruguayo y una visión internacional
Aunque en Uruguay el consumo de mate está profundamente asociado a la tradición, tanto desde Yuyo como desde Sara entienden que la infusión tiene beneficios que todavía no son ampliamente conocidos por el mercado local e internacional. Entre ellos destacan su capacidad antioxidante, que según afirmaron supera a otros productos que han ganado popularidad en los últimos años como el té verde y su condición de energizante natural.
En esa línea, Harrington y Puente explicaron que el producto, elaborado con extracto natural de yerba mate, cuenta con una proporción de cafeína similar a la de otros energizantes presentes en el mercado. Sin embargo, la presencia de teobromina, un estimulante natural presente en la yerba mate, contribuye a una liberación más gradual de la cafeína, evitando así picos bruscos de energía y favoreciendo un efecto más sostenido en el tiempo. El producto busca de esta manera aumentar la energía y mejorar la concentración de forma natural, y no contiene azúcares ni calorías. Además, se caracteriza por contar con pocos ingredientes, y sabor a limón, una elección que apunta a ampliar la base de consumidores y acercar la propuesta a quienes no son habituales consumidores de mate. Todo esto, explicó Guerra, lo convierte en una alternativa saludable para el mercado de energizantes.
A nivel comercial, el objetivo es ganar participación dentro de la categoría de energizantes, alcanzando 5 puntos del mercado este año. Para ello, la empresa proyecta alcanzar 700 puntos de comercialización, apoyándose en la red de distribución y las relaciones comerciales de Carrau & Cía. con cadenas de supermercados, estaciones de servicio y autoservicios. La primera producción planificada se ubica en el entorno de las 10.000 latas, con un valor que rondará los $130 por unidad.
Pero más allá del mercado local, tanto los emprendedores como Sara comparten una visión de expansión internacional. La intención es comenzar en el corto plazo con los registros necesarios en mercados externos y concretar las primeras exportaciones en 2027.
La apuesta se apoya en la experiencia exportadora de Sara, que actualmente comercializa sus productos en mercados como México, Bélgica, Nueva Zelanda, Canadá, Estados Unidos y España, desde donde se distribuye al resto de los países de la Unión Europea. Estados Unidos, Europa y países de América Latina como Argentina y Guatemala aparecen entre los principales mercados objetivos para el nuevo producto.
Como parte de ese proceso de internacionalización, la empresa participó la semana pasada en el primer Mundial de la Yerba Mate realizado en Buenos Aires para evaluar la receptividad del público. En este escenario, clientes de Sara en Chile manifestaron interés por la propuesta, al igual que potenciales compradores de Japón, Rusia y Reino Unido.
Sin embargo, respecto al posicionamiento y al público objetivo, Guerra reconoció que el desafío pasa por introducir nuevas ocasiones de consumo en un país con hábitos muy arraigados.
“Buscamos a ese consumidor que toma mate de forma tradicional, pero que también puede elegir Yuyo cuando tiene que hacer un viaje en auto o necesita energía en otro momento del día. Son ocasiones de consumo más parecidas a las de un café”, explicó.
Esa practicidad también forma parte de la estrategia internacional. Mientras que adoptar el ritual tradicional del mate requiere termo, mate y bombilla, un formato listo para consumir facilita llevar la cultura y los beneficios de la yerba mate a consumidores de Europa, Asia, Oceanía y Norteamérica.