Un padre y sus dos hijos, oriundos de Maldonado, son quienes están detrás de CleanUp, una plataforma que profesionaliza la gestión de limpieza, ya trabaja con grandes organizaciones y prepara su expansión regional.
Se trata de Agustín (26) y Joaquín Ramos (29), quienes ocupan los cargos de CGO (director de Crecimiento) y CEO (director ejecutivo) respectivamente, y lideran la empresa junto a su padre, Néstor Ramos, COO (director de operaciones) de la startup.
El origen del proyecto, que se materializó en 2024, no estuvo en las aulas ni en laboratorios de innovación, sino en años de experiencia en la operativa diaria del sector. "Ninguno de nosotros viene de una carrera universitaria. Terminamos el liceo y nos dedicamos a trabajar en distintas áreas operativas", repasó Joaquín en diálogo con Café y Negocios.
Néstor vivió durante 12 años en Perú, donde desarrolló una empresa especializada en limpieza, en la que también trabajaron sus hijos recorriendo distintos cargos dentro de la organización. Ese camino compartido les permitió detectar una problemática recurrente en la industria: la escasa profesionalización de la gestión, que derivaba en alta rotación de personal, ineficiencias operativas y mayores costos en insumos.
Así, cuando Néstor regresó a Uruguay en 2020, la familia puso en marcha una consultora enfocada en calidad e higiene, con el objetivo de digitalizar y profesionalizar la actividad mediante capacitación, gestión de recursos humanos, estandarización de procesos y validación de procedimientos. Sin embargo, los primeros años estuvieron marcados por la incertidumbre, la falta de facturación y una cantidad de clientes reducida. Pese a las dudas sobre la continuidad del proyecto, los hermanos dejaron Maldonado y se instalaron en Montevideo para apostar por el emprendimiento.
Tres años después decidieron dar un paso más y desarrollar un software propio que les permitiera escalar la solución, tanto en Uruguay como en la región, dando origen a CleanUp.
"Vivimos en carne propia el dolor que hoy estamos solucionando y eso nos nutrió muchísimo a nivel humano y profesional", señaló el CEO.
Esa cercanía con el problema y la disciplina comercial para abrirse camino en un mercado tradicional son, según el CGO de la empresa, algunas de las claves que explican el crecimiento de la compañía. Actualmente, CleanUp trabaja con alrededor de 15 organizaciones entre clientes activos y planes piloto, entre las que se encuentran empresas de gran porte como Sinergia, Fundación Pérez Scremini, Enjoy Punta del Este, St. Brendan's School y la Universidad de Montevideo.
¿Cómo funciona la plataforma?
CleanUp desarrolló un software SaaS orientado a digitalizar la gestión de limpieza y mantenimiento de principio a fin. La herramienta, contaron los fundadores a Café y Negocios, permite planificar tareas, monitorear la operación en tiempo real y generar reportes automáticos que transforman la información operativa en indicadores para la toma de decisiones. Dentro de las funcionalidades las empresas pueden asignar y supervisar tareas de limpieza, visualizar el avance de los equipos de trabajo y verificar cuándo se completa cada actividad mediante un tablero centralizado. Además, cuenta con un sistema de alertas en tiempo real que notifica incidentes, cambios o eventos críticos según distintos niveles de prioridad. Otro de los diferenciales de la solución es la trazabilidad de las operaciones.
El sistema registra cada actividad realizada, genera reportes auditables y permite acceder a métricas de desempeño e indicadores clave.
Según los fundadores, la digitalización de estos procesos puede traducirse en una reducción de entre 20% y 40% de los costos operativos, al disminuir retrabajos, tareas manuales y tiempos de supervisión.
Además, afirman que la visibilidad en tiempo real de la operación permite reducir hasta un 50% los reclamos y reprocesos, mientras que la centralización de la comunicación entre operarios, supervisores y administradores reduce cerca de un 40% el tiempo destinado a la coordinación diaria.
La plataforma puede utilizarse en verticales como oficinas, centros educativos, hoteles y empresas de limpieza, sin embargo los emprendedores identifican su mayor impacto en los centros de salud y las industrias productivas. En estos sectores, donde la higiene y la inocuidad tienen una incidencia directa en los resultados económicos y operativos, la trazabilidad de los procesos resulta clave para evitar contaminaciones cruzadas, pérdidas de producción o riesgos asociados a infecciones intrahospitalarias. A raíz de esto, esos segmentos son actualmente el principal foco de expansión de la compañía en América Latina.
La hoja de ruta de la expansión regional y las metas de la startup
La estrategia de CleanUp es utilizar Uruguay como mercado de validación para impulsar su expansión en el exterior, apalancada en posicionarse como referentes en el sector.
Hoy la startup ya tiene presencia en plantas de producción y empresas de limpieza en Argentina y avanza en oportunidades comerciales en Perú, donde participará en una feria especializada para presentar su solución y generar nuevos negocios durante el segundo semestre del año. Paralelamente, mantiene conversaciones con centros de salud en Uruguay, uno de los segmentos donde identifica mayor potencial de impacto.
Para este año, el foco está puesto en profundizar su presencia en el norte argentino y concretar el desembarco en Lima. En tanto, de cara a 2027, los fundadores proyectan continuar el crecimiento hacia otros mercados de la región, entre ellos Chile y Paraguay.
En tanto, en materia financiera, la empresa se propuso alcanzar ingresos recurrentes mensuales de US$ 15.000 y llegar a mayo de 2027 con una facturación anual de US$ 150.000 distribuida entre Uruguay, Argentina y Perú.
Para los fundadores, una de las principales lecciones del camino recorrido hasta ahora es que el crecimiento de una empresa no depende únicamente del capital.
“Queremos romper con esa creencia limitante que dice que para construir una empresa exitosa hay que tener dinero. Lo más importante es ser humilde, trabajar, aprender y saber escuchar a quienes tienen más experiencia. Esta es una historia de esfuerzo, sacrificio, fe y mucho trabajo. Somos personas de clase media que nunca tuvimos nada de arriba; todo fue a base de esfuerzo y del apoyo de las redes que fuimos construyendo dentro del ecosistema emprendedor”, cerraron los emprendedores.