El estancamiento de la economía preocupa y ocupa al gobierno y al sector privado que tanto individualmente como en forma colectiva buscan caminos para lograr mayores tasas de crecimiento.
El encuentro “Uruguay en clave de futuro: desafíos económicos y oportunidades para la empresa” organizado por la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE) puso sobre la mesa el tema y referentes de ambos sectores subrayaron los principales escollos y también cuáles son las áreas que se deben fortalecer para mover la aguja. Isabella Antonaccio, Directora de Inversiones del Ministerio de Economía y Finanzas; Ana Laura Fernández, asesora de la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay; Ramiro Correa, Economista Jefe del CED y Nicolás Cichevsky, Senior Manager de CPA FERRERE tuvieron la palabra.
"No tenemos un nivel de desarrollo que nos permita transcurrir décadas con bajo crecimiento", analizó Cichevski. Desde su perspectiva, el principal freno que tiene el crecimiento es "el costo político de avanzar" y estimó que en este camino resulta clave que "el trabajo se mueva de sectores menos productivos hacia más productivos".
En la órbita del gobierno este magro crecimiento agranda los obstáculos que limitan su capacidad de acción en temas clave. “Estamos creciendo a tasas bastante bajas y eso no nos dificulta y nos hace más exigente a quienes estamos del lado de la política pública llevar adelante políticas para resolver las dos grandes prioridades sociales que son la pobreza y la seguridad”, dijo al respecto la titular de Inversiones del MEF.
Para Antonaccio, en este contexto, el sector empresarial es el “aliado y socio” que les permite detectar dónde están aquellas trabas y dificultades que se pueden ajustar para poder avanzar.
Pero, ¿en dónde están las grandes inversiones que pueden mover la aguja en Uruguay? Para la directora del MEF la primera gran oportunidad está en la energía “que tiene que ser verde, firme- con buena transmisión- y a un costo aceptable”.
La directora de Inversiones del Ministerio de Economía y Finanzas hizo hincapié también en la necesidad de realizar reformas y apuntó que se debe “mejorar abruptamente nuestra logística”, reducir sus costos y ejemplificó con el Ferrocarril Central cuyo uso debería ser “más intensivo” y con “mayor penetración en otros sectores del país”. La directora de Inversiones afirmó que “los incentivos en Uruguay sobran” y aseveró que quien viene a invertir en Uruguay a largo plazo “sabe que está en el mejor país”. En este sentido, recordó la modificación a la Ley de Promoción de Inversiones que tuvo como objetivo poner en relevancia a aquellos “proyectos de inversión que tengan sustancia” y sostuvo que se aumentarán los controles para acompañar con renuncia fiscal a aquellos proyectos de inversión genuinos.
Además, Antonaccio resaltó la importancia de su alianza con la Agencia Nacional de Desarrollo por su despliegue en todo el territorio nacional para asesorar y acompañar a las pequeñas y medianas empresas para que también se beneficien de las políticas dirigidas por la Comap y así lograr un impacto mayor en todo el tejido empresarial.
Los cuellos de botella
Desde la Cámara Nacional de Comercio y Servicios la asesora Ana Laura FernándezSe refirió a cuáles son los principales escollos para el desarrollo empresarial.
El primer cuello de botella, expuso, es cómo funciona el mercado de trabajo. “Cómo se da el proceso de negociación colectiva, cómo se dan los ajustes salariales, poniendo sobre la mesa cómo las mipymes participan en este proceso de negociación colectiva”, subrayó Fernández como un punto clave. A propósito, desde las gremiales empresariales se ha resaltado históricamente la necesidad de contemplar las asimetrías y la heterogeneidad de las empresas en los consejos de salarios fundamentalmente para no ahogar a las más pequeñas con acuerdos que no están a su alcance.
En el mismo sentido, Fernández señaló que es relevante dar pasos para que los ajustes salariales, de alguna u otra forma, “comiencen a estar más atados o más cercanos a lo que es la realidad económica y la rentabilidad de las empresas” y que no sea “una tasa de crecimiento de los salarios al barrer” que “puede dejar empresas en el camino o ser un incentivo a la informalidad”.
A estos puntos la economista referente de la gremial empresarial sumó otro factor que impacta de lleno en la productividad de las compañías: el ausentismo laboral. Un fenómeno que definió como “complejo y desafiante” para el sector de comercio y servicios que hace un uso intensivo de la mano de obra.
Finalmente, Fernández se refirió a la necesidad de ir hacia un entorno de negocios más eficiente. Y apuntó que la alta burocracia estatal “es un costo invisible que pagan las empresas” y que se vuelve más pesado aún en las pequeñas empresas, lo que también abre una puerta de acceso a la informalidad.
“Competir por precios con este peso tan grande de costos, cada vez se hace más complejo para las empresas uruguayas”, reflexionó.
El escenario que plantea el 2026
Para Cichevski el 2026 se posiciona como un año importante en materia económica. “El shock que recibimos en materia de debilidad del dólar a nivel global plantea un 2026 más desafiante”, indicó el referente de CPA Ferrere. A esto se suma que habitualmente los gobiernos trazan sus planes en los primeros dos años y luego ejecutan por lo que este será un año clave en planificación y perspectivas.
“Probablemente no vamos a lograr tasas de crecimiento del 2,5% o 3%” adelantó, pero estimó que esto genera la necesidad de tener una agenda fuerte que potencie las expectativas hacia lo que es la segunda mitad del periodo de gobierno. “Va a haber una tensión en materia de costo político por avanzar o no avanzar”, dijo.
Desde su mirada, esto puede provocar que se pague un costo “en el corto plazo”, o eventualmente, en la segunda mitad del periodo “por una economía que crezca menos de lo que puede crecer”.
En este panorama, Ramiro Correa, Economista Jefe del CED estimó que es necesario que se creen “nuevos sectores en la economía” en un contexto de competencia en el que otros países del mundo se están moviendo muy rápido y Uruguay no debe quedarse atrás.
En este punto ejemplificó con la exportación de servicios en Uruguay como uno de los grupos exportadores actualmente más grandes y potentes que surgió “a base de fomentos, alivios fiscales y programas impulsados entre públicos y privados”.
Para lograr el crecimiento añorado Correa sostuvo que es crucial el rol de las reformas microeconómicas mencionadas anteriormente por Antonaccio pero también recortar y optimizar el financiamiento del gasto del Estado que en la actualidad representa un 31% del PIB.