Desde hace varias semanas, la aplicación de inteligencia artificial llamada Dola aparece entre las aplicaciones más descargadas en Uruguay. Es una herramienta desarrollada por Spring, una filial de ByteDance, la empresa propietaria de TikTok.
En foros y comunidades de usuarios a nivel global han reportado en el último tiempo que se multiplicaron comentarios sobre una fuerte presencia publicitaria de la app en redes sociales. Varios usuarios señalaron haber visto anuncios reiterados de la plataforma en distintos servicios digitales.
El lanzamiento de Dola se vincula con una estrategia más amplia de ByteDance en el campo de la inteligencia artificial. Según informó Forbes en enero de 2024, la compañía lanzó "discretamente" varias aplicaciones de IA generativa basadas en tecnología GPT de OpenAI. Entre esas herramientas figuraban Cici AI, ChitChop y Coze, orientadas a la creación de chatbots y asistentes conversacionales. De acuerdo con ese reporte, las aplicaciones estaban administradas por Spring (SG) Pte. Ltd., una filial de ByteDance con sede en Singapur.
A ese grupo de aplicaciones se sumó posteriormente Dola, que también aparece asociada a esa estructura empresarial.
Ese avance ocurrió en un contexto político marcado por el debate sobre TikTok en Estados Unidos. Desde 2024, la plataforma estuvo en el centro de discusiones sobre seguridad nacional en ese país.
Ese año se aprobó una ley que obligaba a ByteDance a vender las operaciones estadounidenses de TikTok o enfrentar una prohibición en el país. La medida fue impulsada por legisladores que planteaban preocupaciones sobre el manejo de datos de usuarios. Tras regresar a la presidencia en 2025, Donald Trump optó por otorgar prórrogas para negociar una venta del negocio estadounidense en lugar de aplicar un bloqueo inmediato.
Actualmente, TikTok continúa funcionando en Estados Unidos, pero con cambios en su estructura. ByteDance aceptó transferir el negocio estadounidense a una nueva empresa con mayoría de inversores de ese país, entre ellos la tecnológica Oracle y varios fondos de inversión.
Según ese esquema, ByteDance mantiene cerca del 20 % de participación, mientras que la gestión quedó en manos estadounidenses. La reorganización buscó responder a las preocupaciones planteadas por el gobierno sobre seguridad y control de datos.
Cómo funciona la plataforma Dola
Dola utiliza modelos de lenguaje de terceros, aunque no especifica cuál en sus términos y condiciones.
La app organiza sus herramientas de inteligencia artificial en distintas secciones dentro de una misma interfaz. En el menú lateral aparecen tres accesos principales: “Escribe para mí”, “Lectura con IA” y “Bots de IA”, además de la opción de escribir libremente un chat.
La sección “Escribe para mí” está orientada a la generación y mejora de textos. En esa área aparecen distintos formatos predeterminados que funcionan como plantillas para producir contenido. Entre las opciones visibles figuran guiones de TikTok, hilos de X (Twitter), publicaciones de Instagram, blogs, anuncios de marketing, esquemas, descripciones de trabajo y agendas de reunión.
El sistema también incluye espacios para lluvias de ideas y otros tipos de escritura guiada.
Otra función disponible es “Lectura con IA”, diseñada para trabajar con archivos y documentos. La herramienta permite traducir y resumir documentos, presentaciones, informes financieros y contratos. Para utilizar esa función, la plataforma ofrece dos métodos de ingreso. El usuario puede subir archivos desde su dispositivo o analizar el contenido a partir de un enlace a un documento.
La tercera sección es “Bots de IA”, que funciona como un catálogo de asistentes especializados. En ese apartado se muestran bots organizados por categorías como trabajo, educación, creación y vida cotidiana.
Cómo es la privacidad de ByteDance
Un punto clave de la herramienta es el entrenamiento y mejora del sistema con tu contenido.
Dola, según los términos y condiciones, también puede usar tu contenido para proveer, mantener, operar, desarrollar, asegurar o mejorar el servicio y la tecnología subyacente, pero no es posible optar por no compartir los datos para entrenamiento futuro.
Dola se otorga una licencia mundial, no exclusiva, libre de regalías y sublicenciable sobre el contenido que el usuario genera. El objetivo declarado es operar, mantener, desarrollar y mejorar los servicios y sus tecnologías subyacentes. El texto usa la frase "únicamente en la medida necesaria para lograr estos fines".
A modo de comparación, ChatGPT tiene por defecto la función de compartir la información dialogada en la herramienta para entrenar modelos, pero el usuario puede descliquearla si quisiera.