Científicos de la Universidad de Bristol plantearon cinco medidas urgentes que deberían llevar adelante los países ante la llegada de un fuerte episodio de El Niño.
La propuesta, publicada el 7 de octubre en la revista The Lancet, advierte sobre cómo el fenómeno climático puede agravar distintos riesgos asociados a los cambios en las condiciones atmosféricas, además de enfermedades infecciosas e incluso problemas vinculados con el calor, la desnutrición y eventos meteorológicos extremos.
"Dado que el actual fenómeno de El Niño está llevando a muchas regiones a climas más extremos, existe una necesidad imperiosa y sin precedentes de comprender, medir e identificar mejor los diferentes peligros para cada país y lugar", señaló la autora principal del estudio e investigadora asociada sénior, Ruby Lieber.
¿Cuáles son las cinco medidas que plantean los científicos para contrarrestar el impacto de El Niño?
La propuesta inicial apunta a que las Naciones Unidas y otros organismos internacionales incorporen la protección de la salud y la prevención de enfermedades como una prioridad cuando se declare oficialmente un episodio de El Niño. La intención es que la respuesta sanitaria forme parte de la planificación desde el comienzo y no únicamente después de que aparezcan las consecuencias.
La segunda reviste en ayudar a los gobiernos nacionales a evaluar cómo puede afectar el fenómeno a la salud de sus poblaciones y adoptar precauciones, entre ellas sistemas de alerta temprana. Esta herramienta permitiría anticipar determinados riesgos y preparar con mayor tiempo la respuesta de los servicios sanitarios.
El tercer punto propone ampliar los estudios que permitan determinar qué impactos sobre la salud están vinculados específicamente con El Niño y cuáles responden al cambio climático provocado por la actividad humana. Los investigadores consideran que diferenciar ambos factores permitiría diseñar políticas más precisas para cada evento y territorio.
La cuarta recomendación postula realizar un seguimiento permanente de las consecuencias sanitarias del fenómeno. Para los autores, recopilar información de manera continua permitiría construir una imagen más completa de sus efectos, detectar vacíos de evidencia y mejorar las respuestas frente a futuros episodios.
Por último, los científicos proponen evaluar la relación entre los costos y los beneficios de las medidas de adaptación. Entre las acciones mencionadas aparecen los sistemas de alerta temprana, el fortalecimiento de la capacidad de los servicios de salud, las obras de protección urbana frente a inundaciones y las medidas destinadas a mejorar la resistencia de los sistemas alimentarios.
"Estas medidas requerirán una mayor colaboración entre los investigadores del clima y la salud y, de igual importancia, una acción concertada entre los financiadores de la investigación, la Organización Mundial de la Salud (OMS), el sistema de las Naciones Unidas en general, el Banco Mundial y las organizaciones no gubernamentales", insistió Lieber.
El informe señala que un episodio significativo de El Niño podría producirse hacia fines de 2026 y que algunos pronósticos contemplan la posibilidad de que alcance una intensidad excepcional. Sus efectos pueden extenderse a distintas regiones del mundo y favorecer condiciones meteorológicas extremas en zonas como Sudamérica, India, Asia Oriental, partes de África y el Pacífico occidental.
"Está claro que no podemos permitirnos ignorar esta amenaza emergente, que plantea riesgos potencialmente devastadores pero predecibles para las comunidades de todo el mundo", cerró por su parte el coautor de la investigación y titular de la Cátedra Shanta de Salud Planetaria en la Universidad de Bristol, Dann Mitchell.
Link de acceso al informe "Mejorar la preparación ante el inminente fenómeno de El Niño extremo"