Faltan poco más de cinco meses para las elecciones de octubre y, con las internas por definir, las encuestas muestran un panorama de incertidumbre acerca de lo que puede pasar en las distintas instancias electorales de este año.
Pero, más allá de las encuestas de intención de voto que dan una ventaja moderada para el Frente Amplio, hay otros indicadores que ayudan a entender el humor de los uruguayos y de si existe una sensación de cambio o de continuidad respecto al gobierno.
En noviembre, el director de Equipos Consultores, Ignacio Zuasnabar, le decía a El Observador que esos indicadores eran ambivalentes. “Si vos miras el humor hacia el gobierno es más positivo que negativo, el humor en la economía es más ambivalente, el humor hacia la inseguridad es más negativo que positivo. El humor de la intención de voto, que es el indicador que de alguna manera resume, hoy es algo más favorable al Frente Amplio que a la coalición”, decía por aquel entonces.
Y hoy, siete meses después de aquella afirmación y a poco más de un mes de las internas, ¿qué dicen esos indicadores?
Intención de voto
La última encuesta de Equipos Consultores, que recolectó datos en abril, establece que el Frente Amplio tiene una intención de voto del 43%, cuatro puntos por encima de los partidos de la coalición sumados.
¿Qué decían las encuestas a esta misma altura pero en 2019? El Frente Amplio estaba mucho peor posicionado. Apenas reunía el 30% de intención de voto y la coalición sumada (con un novel Cabildo Abierto) lo superaba en 16 puntos. Si bien a esa altura había un 15% de indecisos –hoy son 12%– y el FA creció casi diez puntos en octubre respecto al número de esa encuesta de abril, la diferencia entre la coalición y el entonces oficialismo fue de 15 puntos.
Inseguridad
Las encuestas sobre los principales problemas de los uruguayos son un índice relativo, porque siempre van a mencionar alguno, para conocer el humor de los votantes. Sin embargo, la inseguridad fue un tema clave de la campaña de 2019 y ver su evolución a lo largo de los años permite aproximarse, al menos un poco, a cuál es la evaluación que la población hace de la gestión actual en este tema.
En 2019, según la consultora Cifra, más de la mitad de los uruguayos entendían que la inseguridad era el principal problema del país. En 2024 no llega a la mitad pero está muy cerca.
Aprobación de gobierno
Si bien no es un número que se pueda trasladar linealmente, una buena aprobación de gobierno es un activo a considerar para el candidato oficialista. En este caso son los precandidatos del Partido Nacional los que levantan esa bandera y se ofrecen como continuidad de una gestión que tiene una alta aprobación entre los uruguayos, según las encuestas.
Desde la reapertura democrática, solo tres gobiernos llegaron a esta altura del período –datos recolectados entre febrero y marzo del año electoral– con un saldo positivo entre aprobación y desaprobación: Tabaré Vázquez I, José Mujica y Luis Lacalle Pou. En los dos primeros casos el partido de gobierno consiguió retener el poder. Cuando el saldo era negativo siempre hubo cambio de partido.
El actual gobierno está en números muy similares a los que tenía José Mujica en 2014.
Economía
“La gente vota con el bolsillo” o “Es la economía, estúpido” son frases que se suelen repetir durante una campaña electoral. La famosa frase que se le atribuye James Carville, asesor de Bill Clinton en las elecciones estadounidenses de 1992 en las que resultó victorioso, fue una forma de sintetizar la importancia de ese tema en la decisión del voto.
El humor de los uruguayos sobre la economía se puede medir en más de un indicador. Además de ver en qué lugar de las preocupaciones aparece (en segundo lugar tanto en 2019 como en la actualidad), hay otros números que ayudan a tomarle el pulso. El Índice de Confianza del Consumidor, elaborado por Equipos y la Universidad Católica, es uno de ellos.
Con alrededor de 56 puntos, el ICC se encuentra actualmente en la zona de moderado optimismo. El registro de febrero fue el más alto desde 2015 y el de abril, que aun no se publicó, se mantiene estable, según pudo saber El Observador.
El ICC se construye a partir de seis preguntas vinculadas a tres temas: situación económica del país, situación económica personal y predisposición a comprar bienes durables (electrodomésticos, autos o inmuebles). En abril de 2019 estaba casi nueve puntos abajo y dentro de la zona de moderado pesimismo.
Si las elecciones fueran el próximo domingo, tal como adelantaba Zuasnabar en noviembre, hay un escenario más favorable al Frente Amplio pero está lejos de ser un “contexto de cambio inapelable”. Lo que hagan los candidatos de cara octubre y noviembre será clave para el resultado.