En los últimos días, se viralizó en Instagram una publicación que muestra una placa afuera del Bar Nuevo Imperial en el barrio Cordón. La placa dice:
Sentados en una de estas mesas, ella pudo ver cómo el sol le daba a él en la cara y medio que le molestaba, y hacía ese gesto raro con la nariz que a ella tanto le gustaba. En sus ojos vio galaxias. Y pensó en que nadie la amaba, mucho menos él. Mayo - 2015
20250801 Placa de la artista Anaclara Talento Acosta en el bar Nuevo Imperial del barrio Cordón en Montevideo
Foto: Mateo Piaggio
Desde el bar dijeron a El Observador que no saben quién la puso, pero que no les molesta, que incluso pintaron dos veces las paredes externas desde que está la placa y en ambos casos decidieron mantenerla. Les parece que le da cierto misticismo al bar. Cada tanto, hay gente que les pregunta qué significa (y ellos no saben). Y en los últimos días, más personas que de costumbre se acercaron hasta allí y le sacaron fotos al texto.
Con el auge de las redes sociales, las cuentas de usuarios que comparten curiosidades de su ciudad, o indignaciones por su devenir, cada vez son más importantes. La publicación de la cuenta pasearporpasear tuvo más de dos mil me gusta y casi 40 comentarios, muchos de ellos celebrando este hallazgo en Montevideo.
Pero, ¿quién está detrás de ese texto? ¿Hay más placas así en la ciudad?
La historia detrás del texto
Una madrugada de 2016, Anaclara Talento Acosta recorrió las calles de Ciudad Vieja, Palermo y Cordón y colocó once placas de acrílico en sitios que había seleccionado previamente. Las pegó con cemento plástico. No había pedido permiso, así que algunas se mantuvieron allí por unas horas hasta que los dueños de los edificios las sacaron. Otras se mantuvieron algún tiempo más.
Esta obra con la que Talento Acosta –hoy una mujer de 37 años– intervino la ciudad se enmarca en su proyecto Cartas a Sebastián. Los textos en las placas surgen justamente de esa correspondencia entre 2014 y 2018.
"Es una obra autorreferencial, y sí, Sebastián es una persona real. Pero para mí, la autorreferencialidad es una herramienta, no un fin en sí mismo. Es una manera de abordar una obra y un tema, no el tema en sí", dice la artista e investigadora a El Observador.
20250801 El Bar Nuevo Imperial en el Cordón
Foto: Mateo Piaggio
El Observador recorrió los sitios donde alguna vez estuvieron las placas. Solo encontró la del Bar Nuevo Imperial. Pero en algún punto hubo una también en la calle Pérez Castellano, en la calle Canelones –donde estaba Qualities Fotografía– y en el Bar Las Flores en Bulevar España:
A modo de ejemplo, estos son los textos que la artista puso en los tres lugares:
- Calle Pérez Castellano: Él estaba caminando de un lado al otro del living, hacía mucho calor y eran como las dos de la madrugada, y él iba y venía y hablaba mientras ella fumaba un cigarrillo sentada en el sillón, sola y en bombacha. Y entre tanta cháchara, hablando de todo un poco, ella pensó que lo amaba. Noviembre - 2024
- Qualities Fotografía: Si ella hubiese sabido que esa era la última vez que él iba a poner los ojos en los suyos y la boca en sus oídos, probablemente le hubiera mentido mucho más. Mayo - 2015
- Bar Las Flores: Les gustaba tocarse como si fueran cristal a punto de estallar. Y se fueron lejos, se fueron a explotar. Se fueron a que nadie los vea ser felices. Soñaron con irse a vivir a Canadá. Agosto - 2016
Para Talento Acosta, el proyecto va más allá de su historia personal. Trata sobre responder al asedio continuo que sufre la memoria humana en tiempos de smartphones. "En esta saturación, caemos en una nueva forma de amnesia: la del exceso", sostiene. "Fotografiamos todo sin parar. Cada imagen ya no es un recuerdo, sino un archivo más. Cuanto más acumulamos, menos vemos: la acumulación borra el valor".
Según explica, su obra se pregunta "si es posible territorializar la memoria privada". "Porque si, como dicen, el mapa es el territorio, entonces el territorio es susceptible de ser conquistado, colonizado, robado. Territorializar el recuerdo convierte la memoria privada en memoria pública, generando así un acto de resistencia frente al olvido y la colonización", profundiza.
Salvó sus recuerdos a través de incrustarlos en la ciudad.
Solo con recorrer los once puntos, se podía recuperar la historia e incluso recrear una versión distinta. "Hay tantas reconstrucciones posibles como personas que intenten hacer el recorrido, y tantas versiones como formas haya de recorrerlo", asegura.
La voluntad del espacio público
En 2017, aproximadamente un año después de que hiciera su propio recorrido, Talento Acosta se fue a Noruega y vivió allí ocho años.
Pero en marzo de este año, volvió a Uruguay.
Ahora, se debate qué hacer con su obra. "Capaz estaría bueno ponerla las placas de vuelta, pero le tendría que dedicar al tema un poco más de pienso. Uno como artista sabe que las reglas del espacio público son estas", señala.
A su criterio, el hecho de que algunas placas hayan sobrevivido apenas unas horas y que casi todas hayan desaparecido nueve años después no es una señal de que la obra no haya funcionado.
"No está relacionado con el éxito o el fracaso de la obra, sino con cómo funciona el espacio público en sí mismo", afirma la artista visual.
"Las cosas cambian rápido, aparecen, desaparecen. Es la dinámica. Entonces, ¿por qué ir en contra de eso y seguir insistiendo en poner algo que el espacio público ya decidió que no debe de estar ahí?".