Dos policías denunciaron que fueron golpeados por Romina Celeste Papasso, la exmilitante blanca condenada por la denuncia falsa contra Yamandú Orsi, en la cárcel de Juan Soler donde se encuentra presa, informó el periodista Eduardo Preve y confirmaron fuentes del Ministerio del Interior a El Observador.
Según marcaron desde la cartera, Papasso estaba conversando "aireadamente" por teléfono y una guardia le pidió que se calmara. El episodio enfureció a Romina, que agredió a golpes a la funcionaria.
El comandante de guardia del penal se acercó para intentar disipar la situación, pero la exmilitante también lo golpeó antes de que finalmente lograran reducirla.
Fuentes de Interior indicaron que Romina declaró que estaba conversando con su abogada, Elizabeth Frogge, y en un momento tuvo un "ataque de pánico", pero "no recuerda nada" de lo sucedido.
Frogge relató a El Observador que Papasso le estaba "contando cosas" sobre su vida en la cárcel de San José cuando "una funcionaria se puso de mala manera a increparla", y la exmilitante le pidió que no fuera "atrevida". La defensora escuchó como la discusión escalaba, hasta que su cliente le dijo: "Eli te tengo que cortar".
La abogada, que todavía no pudo contactarse con la condenada tras el incidente, remarcó que Romina siempre la trata con "cariño y respeto" y no estaba alterada mientras conversaba con ella.
Además, cree que desde Interior "se están justificando del hecho lamentable de estar interrumpiendo charla abogado cliente", aunque reconoció que desconoce qué sucedió realmente luego de terminada la llamada. No obstante, y aunque sostuvo que eso deberá determinarlo la justicia, cree que también deberían realizar una investigación administrativa a la funcionaria.
Ahora el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) trabaja para trasladar a Papasso de Juan Soler ya que desde el organismo entienden que "no puede convivir con las personas que agredió".
A principios de agosto la fiscal Sandra Fleitas firmó un acuerdo abreviado con Romina Celeste para condenarla a dos años y un mes de prisión por más de diez delitos vinculados a diversos hechos.
Por la denuncia falsa a Orsi en específico, la exmilitante blanca fue condenada por asociación para delinquir, simulación de delito en calidad de calumnia y difamación.