Argentina avanza en el nuevo régimen de regularización de activos, un procedimiento más conocido como “blanqueo” de capitales que busca, entre otras cosas, mejorar la recaudación del país e incrementar las reservas del Banco Central (BCRA).
Si bien el régimen para adherir al “blanqueo” ya había entrado en vigencia, aún faltaba que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), oficializara el procedimiento para su adhesión.
El “blanqueo” de capitales fue aprobado junto con la Ley Bases del vecino país y establece que regirá para los activos existentes al 31 de diciembre de 2023. Podrán adherirse al régimen desde el 18 de julio de este año al 31 de marzo del año próximo, aquellos ciudadanos argentinos que quieran declarar y regularizar bienes no declarados.
En la reglamentación, el gobierno del vecino país definió que exonerará de impuestos a quienes regularicen activos por montos de hasta US$ 100.000. Mientras que quienes superen esos montos deberán pagar determinadas alícutoas.
En concreto, el régimen tendrá tres etapas. La primera será hasta el 30 de septiembre de este año, es solo para dinero en efectivo y la persona deberá pagar una alícuota del 5% sobre el excedente de US$ 100.000. La segunda etapa irá hasta el 31 de diciembre de este año y en ese caso la alícuota aumenta a 10%, mientras que la tercera irá hasta el 31 de marzo de 2025 con una alícuota de 15%.
¿Qué es el blanqueo de capitales?
Desde Balanz Uruguay, el CEO Juan José Varela explicó que el “blanqueo” de capitales es una política que permite a los ciudadanos argentinos declarar y regularizar bienes no declarados a cambio de ciertas condiciones y beneficios.
En ese sentido, detalló que el blanqueo aplica tanto para argentinos que viven en el país como para los que por algún motivo tienen residencia fiscal en el extranjero y pretenden regresar a Argentina.
En la historia del país vecino ha habido múltiples “blanqueos”. Aunque con diferentes características, desde la vuelta de la democracia el régimen de “blanqueo” se implementó en los gobiernos de Alfonsín, Carlos Menem, Cristina Kirchner, Mauricio Macri, Alberto Fernández y actualmente también en el de Javier Milei.
Según indicaron desde Adcap Grupo Financiero, en todas las ocasiones “el objetivo fue aumentar la recaudación e incrementar las reservas del BCRA”.
A partir de la recaudación del impuesto especial para la exteriorización de capitales, el gobierno de Argentina espera que la cifra total de declaraciones superaría los US$ 40.000 millones, unos US$ 10.000 millones más que los pronósticos más optimistas del sector privado.
Desde fuentes oficiales aclararon que la operación de "blanqueo" de capitales no fue lanzada con el objetivo de recaudar impuestos sino de reunir más dólares.
¿Cuáles son los efectos del “blanqueo” en la economía de Uruguay?
Si bien la medida adoptada por Argentina es positiva en cuanto a que aporta transparencia a todo nivel, en Uruguay puede tener efectos tanto positivos como negativos.
En relación a los positivos, Varela explicó que los argentinos que “blanqueen sus bienes pueden decidir reinvertir en Uruguay, aumentando la inversión en el país”, lo que sería beneficioso para la economía uruguaya, principalmente en los sectores financiero e inmobiliario, dos de los más elegidos por los argentinos.
“Es importante aclarar que, si bien ya existía mucha inversión argentina en Uruguay, con el blanqueo, se pueden presentar orígenes de fondo más detallados y eso podría aumentar el flujo de caja disponible”, especificó Varela.
Asimismo, indicó que también “podría haber un flujo significativo de capital” desde Argentina, dado que “Uruguay ofrece un ambiente fiscal y financiero considerado más estable”, lo que provocaría que ciudadanos argentinos “puedan buscar refugio para sus activos, afectando los mercados financieros y la estabilidad económica uruguaya”, indicó.
Sin embargo, el “blanqueo” también puede tener implicancias negativas para Uruguay ya que puede incentivar a que el capital argentino se quede en el país vecino. Eso “podría llevar a muchas personas que anteriormente consideraban a Uruguay como una opción, a invertir en Argentina”, explicó el CEO de Balanz.
Además, Varela señaló que en el pasado se ha querido promover el “blanqueo” de capitales pero que, por diferentes razones, “no todos han confiado en el proceso”. Eso podría hacer que en este caso también “se dude” del éxito con el que se pueda implementar el régimen.
“Aunque el blanqueo argentino puede ofrecer oportunidades económicas para Uruguay, también presenta desafíos que deben ser gestionados cuidadosamente para maximizar los beneficio y minimizar riesgos”, añadió el ejecutivo de Balanz.