El sistema bancario cerró el primer semestre de 2026 con números positivos, consolidando un volumen de negocios que continuó creciendo, un desempeño financiero sólido y una morosidad que se mantiene controlada en líneas generales. A continuación, el detalle de cómo se movió el negocio en los primeros seis meses del año.
Los datos procesados por la Comisión Técnica Asesora de AEBU dan cuenta que la rentabilidad del sistema bancario muestra una moderación tras los máximos históricos alcanzados a mediados de 2024, con el ROE (ganancias respecto al patrimonio) y el ROA (ganancias respecto al activo) transitando una trayectoria descendente. No obstante, ambos indicadores continúan ubicándose por encima de los niveles registrados entre 2019 y 2022, destacándose el BROU con niveles de rentabilidad superiores a los de la banca privada.
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Volumen de negocios bancarios
El volumen de negocios de los bancos alcanzó los US$ 79.865 millones al cierre de junio de 2026. Esto significó un crecimiento del 1,6% en los primeros seis meses del año medido en dólares, un impulso que se explica por un aumento tanto en los créditos como en los depósitos.
Resultados: el efecto del tipo de cambio y la ganancia real
Las ganancias acumuladas del sistema bancario entre enero y junio de 2026 fueron de US$ 736 millones, lo que implicó US$ 285 millones más que en el mismo período del año anterior. Sin embargo, este incremento se explica principalmente por un factor contable: la diferencia de cambio por la valuación de activos y pasivos de las instituciones.
Para entender esta variación, es clave observar el comportamiento de la moneda. Mientras que en el primer semestre de 2025 el peso uruguayo se apreció un 7,2%, en el primer semestre de 2026 ocurrió lo contrario y se registró una depreciación de casi el 3%. Ese cambio de tendencia en el tipo de cambio generó un impacto contable que elevó las ganancias nominales.
Al aislar ese efecto y observar el desempeño operativo puro, el sistema obtuvo ganancias por US$ 671 millones, apenas US$ 13 millones menos que en igual periodo de 2025, lo que confirma que el negocio mantiene niveles de rentabilidad históricamente altos.
Al desglosar estos resultados operativos (sin considerar el efecto cambiario), los bancos privados obtuvieron US$ 280 millones, el BROU alcanzó los US$ 343 millones y el BHU sumó US$ 47 millones.
En cuanto al margen financiero —el principal componente de los resultados—, acumuló US$ 1.369 millones en el semestre, US$ 43 millones más que en el primer semestre de 2025, manteniéndose en niveles históricamente altos, de acuerdo con el informe al que accedió El Observador.
En el terreno de los depósitos del sector privado, el comportamiento varió según la moneda y la institución en el primer semestre.
En moneda nacional, los depósitos en los bancos privados crecieron un 5% en términos reales, mientras que en el BROU aumentaron un 3%. En el BHU se mantuvieron relativamente constantes.
En moneda extranjera, los depósitos en los bancos privados crecieron un 7,7% semestral medido en dólares, al tiempo que en el BROU el incremento fue del 1,4%.
El stock de créditos en moneda nacional en bancos privados y en el BROU creció casi un 2% real en el semestre (descontando la inflación).
En comparación con igual período del año anterior, la cartera continúa creciendo, aunque a un ritmo menor, especialmente en los bancos privados, dice el informe. Por su parte, el BHU aumentó su cartera un 2,3% en el semestre, retomando una tendencia de crecimiento moderado tras los efectos de la Ley N° 20.237.
En moneda extranjera, el BROU mostró mayor dinamismo que los bancos privados al crecer un 3,6% en dólares, frente al 1,1% de los privados.
A nivel sectorial, el incremento fue generalizado. Destacaron los créditos a familias en consumo y automóviles (con subas reales de 5,6% y 8,1% respectivamente), la construcción (11% real), los servicios (6,5% en dólares) y el agro (10,8% en dólares). En contraparte, los créditos inmuebles a familias crecieron un 2% real.
La proporción de créditos vencidos sobre el total del sector bancario se mantuvo en el 1,7% a junio de 2026, un nivel similar al cierre de 2025. En este punto sobresale la evolución del BHU, cuya morosidad bajó del 1% al 0,4%, impulsada por una reducción cercana al 60% en sus créditos vencidos durante el semestre.