22 de abril de 2020 16:57 hs

El proyecto que tiene varias fases previstas para el recinto con el objetivo de llegar a albergar el Mundial 2030, afronta ahora una de sus metas con el objetivo de poder recibir en dos años el último partido del torneo más importante de clubes de la Conmebol.

El plan con el que se quiere llegar a esa instancia en 2022 consiste en realizar un “estadio de cercanía” que, como está señalado en el proyecto, acerque más las tribunas al campo de juego.

Eso implica un cambio importante en la arquitectura del Centenario y en su imagen interior. Las zonas más cercanas a la cancha dejarán de estar vacías, como suele suceder en la mayoría de los partidos que se juegan en la actualidad, y tendrán hinchas.

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El CEO de CAFO, Ricardo Lombardo, explicó a Referí cómo es el plan con el que se eliminarán las plateas Olímpica y América, y los taludes de Ámsterdam y Colombes.

Leonardo Carreño

“En el Centenario, al contrario de la mayoría de los estadios del mundo, la cancha se ve de lejos”, señaló. “Las zonas cercanas que en otros lugares son las más caras, las plateas que llegan hasta la cancha y ven a los jugadores al lado, con esa cercanía, son las que en el Estadio están abandonadas, la platea Olímpica, la platea América y los taludes, tienen una zona absolutamente vacía que rodea al escenario”, comentó.

Con este nuevo plan lo que se pretende es construir una continuación de las cuatro tribunas, en su sector más bajo, para que lleguen prácticamente hasta el campo de juego.

“Para eso se van a eliminar los taludes y las plateas, para que se vea de al lado, como el Camp Nou o la cancha de Bayern Múnich, como pasa en casi todos los estadios europeos en los que la tribuna termina en la cancha”, señaló Lombardo.

Para llevar a cabo la modificación de la estructura, CAFO trabaja con un estudio de arquitectos para determinar cómo serán las obras, las que probablemente requieran que se baje el nivel del campo de juego.

“Una de las cosas que seguramente se va a hacer es bajar el nivel del piso de la cancha, que quede uno o dos metros más debajo de lo que está”, explicó Lombardo.

Al bajar el nivel del campo de juego, se podrá continuar con la línea descendente de las tribunas para que esta se mantenga en los nuevos sectores linderos al césped.

María Inés Hiriart

Cuando se le preguntó si esa tarea requería mucho trabajo, Lombardo señaló que es menos de lo imaginado, de las menos costosas y que lleva unos tres meses.

Además, explicó que en los grandes estadios de Europa cada cuatro o cinco años se debe levantar el césped, algo que en el Centenario no se hace desde los años de 1990, lo que le ha ocasionado algunos problemas en el piso y su regularidad.

“Entonces, si se va a hacer de nuevo ese trabajo, la única diferencia es que hay que tener camiones para sacar la tierra y hacerlo más profundo”, concluyó.

Una nueva experiencia

“Eso generaría un estadio con una visibilidad absolutamente distinta”, destacó Lombardo al hablar del “estadio de cercanía” que se proyecta en el Centenario.

En ese nuevo escenario, los partidos con la zona más cercana a la cancha sin público, serán historia. En el nuevo Centenario, se podrán habilitar solo los sectores próximos al campo de juego en esos encuentros de poca convocatoria.

“Los partidos que se televisen van a verse con público. Los que hoy que se muestran y tienen las plateas vacías, es algo horrible”, dijo Lombardo, quien agregó que cuando llegó a CAFO consultó a varios clubes y les preguntó por qué no jugaban en el Centenario los partidos de copas y una de las respuestas que más recibió fue porque los hinchas quedaban perdidos en el cemento de las tribunas.

“Hay una desproporción que hay que cambiar, sobre todo en ese espacio que hay entre la cancha y el primer lugar en el que hay un aficionado. Eso hay que achicarlo”, comentó.

Leonardo Carreño

En ese sentido, el Centenario pasará a tener un “doble propósito”, señaló, tanto para recibir partidos de menor concurrencia o para habilitar todos sus sectores en los clásicos o juegos de la selección.

Estimó que unas 20.000 personas podrán ver los partidos desde esa “zona de cercanía”, lo que también permitirá una mayor proximidad en los espectáculos artísticos.

De momento, CAFO no tiene un estimado del costo que demandarán esas obras debido a que se está cerrando el proyecto con los arquitectos.

“Ahora que tenemos ese plazo fijado para 2022, estamos en busca de financiamiento. Y darlo a conocer ayuda a financiarlo”, señaló Lombardo, quien consideró que es todo "muy reciente", ya que la semana pasada se presentó la propuesta a Conmebol, y que no descarta que ante la postulación aparezcan apoyos o empresas que quieran promocionar en el Centenario.

El Estadio también deberá tener otras modificaciones para estar en condiciones de albergar la final de la Libertadores. Los vestuarios, que recientemente fueron mejorados, “ahora están bien”, dijo el responsable de CAFO.

“Hay temas de circulación de los futbolistas y la prensa que hay que organizarlos mejor. Hay que pensarlo con las normas FIFA que tenemos y sabemos cuáles son. Se van a hacer reformas tomando en cuenta esas cosas”, señaló. “Había críticas respecto al tamaño del terreno de juego, pero eso lo vamos a hacer de nuevo”, agregó, con respecto al movimiento de piso que se planea.

Leonardo Carreño

La postulación y el estadio con distanciamiento

¿Qué llevo a presentar el Centenario como un candidato a la final de la Libertadores 2022? Lombardo explicó que la situación que se vive en la región por la pandemia y las condiciones del Centenario, más las modificaciones que se pretenden hacer, llevaron a la postulación.

El plan de obra inicial fue “modificado un poco” por el coronavirus, dijo el CEO de CAFO, quien mencionó que es muy probable que los espectáculos masivos no se puedan hacer por mucho tiempo debido al covid-19.

Ahora, ante esta nueva realidad, “la primera etapa es preparar el Estadio, empezar a dar los pasos necesarios” para cuando vuelva el fútbol y se permita que haya hinchas en las tribunas.

Desde CAFO están en contacto con las autoridades de la Secretaría Nacional del Deporte, la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) y el Ministerio de Salud Pública, para ver cómo pueden acondicionar el Centenario para que cumpla con los requisitos que se definan al respecto.  

“Por ejemplo, eso de estar a un metro y medio de distancia marcando con pintura las butacas, o que no hayan aglomeraciones en los accesos a las tribunas. Todo eso lo estamos pensando para armar”, dijo Lombardo, quien aclaró que son ideas que manejan pese a que aún no hay ningún protocolo.

“El estadio por suerte es los suficientemente grande para poder hacer estas modificaciones y que pueda ir la gente con ciertas garantías sanitarias, para que el fútbol no tenga que hacerse a puertas cerradas”, comentó.

Con ese acondicionamiento del Centenario y ante la situación que vive Uruguay con respecto al coronavirus, con bajos casos por el momento, Lombardo y el presidente de AUF, Ignacio Alonso, vieron que era una buena ocasión para presentar la candidatura.

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“En América Latina está todo muy complicado. En Brasil no se puede jugar en ningún lado, en Argentina tampoco, en Ecuador, Guayaquil, y Perú, tampoco”, dijo el CEO de CAFO, quien considera que quizás Paraguay está en una situación similar a Uruguay.

Por eso, en estos momentos se trabaja en pensar un Centenario que pueda adaptarse a las normas sanitarias.

“Queremos hacer punta en eso”, dijo Lombardo. “La semana pasada cuando me reuní con Nacho (Alonso) le planteé que no podíamos quedarnos esperando a ver si en agosto o setiembre se levantan las restricciones del coronavirus, o en este año, y después de ahí empezar a ver qué vamos a hacer. No. Vamos a ponernos desde ahora en pensarlo, planificarlo y el día que podamos, ya estamos prontos”.

¿Por qué no se postuló para 2021?

La AUF se postuló para la primera final única de la Copa Libertadores de 2019. Oficializó su interés bajo la gestión de Wilmar Valdez y desistió porque se alejó el presidente y la institución fue intervenida por FIFA.

En 2019 intentaron presentarse para recibir la edición de este año, que le adjudicaron al Maracaná de Río de Janeiro y se bajaron porque no llegaban con los tiempos de organización.

Leonardo Carreño

El pasado viernes vencieron los plazos para postularse. ¿Por qué? La pregunta la respondió el presidente de la AUF, Ignacio Alonso: “Decidimos retomar la política de postulación en eventos que veníamos realizando. Para este año nos postulamos para la Libertadores de futsal, que tendrá a Nacional y Peñarol, para el Sudamericano sub 17 femenino que se iba a jugar en Montevideo y Colonia. Recientemente habíamos tenido el Mundial sub 17 femenino en 2018 y un Sudamericano sub 20 en 2015. Tenemos que seguir en esa línea. La postulación de Uruguay para 2022 es estratégica. Uruguay ya se había presentado para 2019 y se abortó por el particular momento de turbulencias en agosto de 2018. Ahora retomamos con la aspiración que Montevideo y el Centenario sean sedes de una final única al estilo moderno. Estos partidos implican una gran concurrencia de hinchas, en Lima 2019 sucedió con argentinos y brasileños que saturaron las instalaciones hoteleras, servicios gastronómicos, locales comerciales, y se transformó en una gran vidriera para el país”.

Conmebol hizo un llamado para las ediciones de 2021, 2022 y 2023. ¿Por qué Uruguay se postuló a 2022 y evitó el año próximo? “En 2021 es un espacio que merece tomarlo Chile por lo que le sucedió en 2019, cuando no pudo ser sede (por problemas sociales en el país) después de haber trabajado mucho. No era justo desde el punto de vista de la competencia que Uruguay se presentara para 2021. La sede de 2020 ya está asignada a Río. Para 2022 Uruguay tiene más tiempo para prepararlo. Esto no es sencillo. Hay que actualizar el estadio en algunos aspectos y con inversiones que no son majestuosas el Centenario puede ser sede”.

El Plan 2030

El proyecto de remodelación del Centenario no se acaba en 2022 y tiene una siguiente etapa con la postulación para el Mundial de 2030 como meta.

Con las modificaciones que se pretenden para dentro de dos años, CAFO quiere elaborar un plan de negocios para que el Estadio sea explotado por inversores privados.

“Hacer un estadio FIFA para 2030, implica entre US$ 200 y 300 millones, por lo menos, y ni el Estado uruguayo, ni la AUF, ni la Intendencia de Montevideo están para eso, y ni se nos ocurre plantearles ese dinero para remodelar el Centenario”, comentó Lombardo al argumentar por qué se inclinan hacia lo privado.

El paquete que ofrece CAFO tiene cuatro partes a desarrollar, siendo la primera de ellas el fútbol. Luego, también están los espectáculos artísticos que se puedan realizar en el recinto, ya con las reformas de cercanía.

Otra parte es la explotación del espacio. “El estadio tiene 25.000 metros cuadrados de construcción, de techo y de cemento, en los que se pueden desarrollar la cantidad de negocios que se quieran. Ahí, quien decide invertir puede tener la posibilidad de instalar restaurantes, hoteles, coworking, lo que quiera”, comentó Lombardo.

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Y el cuarto punto es el Museo del Fútbol, hoy el más visitado de Uruguay, destacó el CEO de CAFO. “Ahora le incorporamos unas atracciones tecnológicas con imágenes y video, al nivel de los mejores museos del mundo. Y queremos desarrollarlo y complementarlo con el vestuario nuevo que se hizo de la selección, para que la gente pueda recorrerlo y también ir a la cancha. Es una fuente de ingresos importante”.

Para armar el modelo de negocios para 2030, en CAFO están viendo otros casos similares en el mundo. Luego, harán un llamado internacional para interesados a invertir en la remodelación y desarrollo del Estadio. “Inclusive, ponerle techo”, destacó Lombardo.

Ese plan está pensado para ejecutar en unos cinco o seis años, pero ya se trabaja en el modelo de negocios. “Y ya hay gente interesada, desde varios lugares del mundo hemos recibido señales, desde Australia, Italia, Alemania. Hay reuniones pendientes que se trancaron por el coronavirus. El tema está en marcha”, agregó.

El titular de CAFO no descartó que ante la llegada de privados, el Centenario cambie de nombre o se le agregue el de un patrocinador, como ocurre en otras partes del mundo, como el Wanda Metropolitano de Atlético de Madrid, o el Allianz Arena de Bayern Múnich.

“Es una chance”, señaló. “Si hay un inversor que quiere poner varios millones de dólares para que su nombre se asocie al Estadio Centenario por varios años, y eso nos viabiliza construir un estadio de nivel FIFA, creo que hay que estudiarlo de buena manera. Las cosas hay que hacerlas y avanzar. Uno tiene que utilizar todos los instrumentos, hacerlo razonable, viable, y hay que ejecutar”.

Las últimas grandes obras Luego de su inauguración, el Estadio Centenario tuvo dos grandes obras. En la década de 1950 se completaron el tercer tramo de las tribunas Ámsterdam y Colombes. Luego, en 1980, para la Copa de Oro, se hizo la parte superior de la América en la que están los palcos y las cabinas de prensa. “Esas fueron las principales obras desde 1930”, dijo Lombardo.

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