Una nueva torre de 35 pisos avanza en el corazón de Buenos Aires con el objetivo de convertirse en un nuevo ícono del distrito financiero.
El proyecto fue concebido para redefinir el perfil urbano de una de las zonas de mayor desarrollo de la Capital y aspira a establecer un nuevo estándar para los edificios corporativos de Argentina y la región.
Así será la torre de 35 pisos que apunta hacia el Río de la Plata
La torre se ubicará en la intersección de las avenidas Córdoba y Leandro N. Alem, uno de los principales accesos al área de Puerto Madero. Su geometría triangular fue diseñada para maximizar las vistas tanto hacia el centro porteño como hacia el Río de la Plata, mientras que el núcleo de circulación se concentra sobre la fachada sur para generar plantas amplias y flexibles destinadas a oficinas.
El edificio también incorpora una fuerte presencia de espacios verdes. Cerca del 70% del terreno estará destinado a un jardín público que se extenderá por debajo de la estructura, mientras que la torre incluirá siete terrazas escalonadas y cinco atrios interiores que favorecerán la iluminación natural y la conexión entre los distintos niveles.
El jefe de estudio de Foster + Partners, David Summerfield, señaló en diálogo con ArchDaily que el proyecto "combina estructura y naturaleza para crear un edificio emblemático" y sostuvo que busca establecer "un nuevo punto de referencia para los edificios de oficinas de la región", con espacios de trabajo flexibles e integración con el entorno urbano.
Por su parte, Juan Frigerio, socio de la firma, explicó que la volumetría fue diseñada para responder a las características particulares del terreno, mejorar la integración con el tejido urbano y generar nuevos corredores visuales hacia el Río de la Plata. También destacó que las terrazas escalonadas ofrecerán espacios al aire libre destinados a reuniones y actividades laborales.
La propuesta contempla una estructura construida con hormigón visto, madera y acero inoxidable. La fachada estará compuesta por paneles plegados de acero inoxidable diseñados para reducir la ganancia térmica sin resignar las vistas hacia la ciudad y el Río de la Plata. Además, el edificio fue proyectado con el objetivo de obtener la certificación ambiental LEED Gold.
En el interior, las oficinas estarán organizadas alrededor de atrios y espacios abiertos para favorecer la interacción entre los distintos niveles. El diseño incluye hasta veinte configuraciones posibles de planta, lo que permitirá adaptar los espacios a empresas de diferentes tamaños y necesidades.
La torre forma parte del proceso de transformación del área de Catalinas y el borde de Puerto Madero, uno de los sectores con mayor concentración de edificios corporativos de Buenos Aires.