Es un proceso que se ha venido postergando y ha generado cruces en la interna, tanto por la demora como por el formato elegido. Si bien inicialmente se manejó la posibilidad de hacer una “convención delegada” con 50 personas, finalmente se optó por organizar reuniones en diferentes puntos del país e invitar a votantes, militantes y dirigentes.
La reunión de este sábado será para la regional suroeste, integrada por Colonia, Soriano, San José, Flores y el departamento anfitrión.
Cerrará con un “espacio de discusión abierto” que será coordinado y gestionado por la mesa ejecutiva del directorio (María de Lima, Armando Castaingdebat y Gloria Rodríguez).
Esto último es lo que genera mayor expectativa, ya que se espera que todos los presentes puedan transmitir sus sentimientos acerca de lo que fue la campaña y los candidatos pero también el gobierno de Luis Lacalle Pou.
El formato pensado incluye una presentación del director de opinión pública de Opción, Rafael Porzecanski, y la entrega de material, un almuerzo colectivo, una presentación del centro de estudios y la secretaría de asuntos sociales.
El sociólogo dio a conocer semanas atrás en un desayuno realizado exclusivamente para los blancos que integran el directorio un adelanto de unas 74 dispositivas de un trabajo que tendrá unas 300 páginas sobre el ciclo electoral realizado exclusivamente para los blancos, del que dio cuenta Búsqueda.
El trasiego de votos
Según supo El Observador por fuentes nacionalistas, uno de los datos que mostrará será el trasiego de votos que hubo entre los partidos políticos entre 2019 y 2024 a partir de un análisis de los escrutinios departamentales por circuitos de la Corte Electoral.
El Frente Amplio (FA) ganó un 4,6% de votos, mientras que los partidos de la coalición sumados cayeron 7%. Cabildo Abierto (CA) perdió 8,6%; el Partido Nacional (PN) 2,2% y el Partido de la Gente (que desapareció) un 1,1%. De la oposición quienes crecieron fueron el Partido Colorado (PC) 4,1% y el Partido Independiente (PI) 0,8%.
Al descomponer los datos, se observa que el FA se llevó un 2,1% de votos del PN, 1,6% de CA y 0,5% del PC. A su vez, recoge un 0,4% de “otros”.
En el caso del PN, recoge 2,2% de CA pero pierde, además del 2,1% hacia el FA, un 1,8% al PC, 0,2% al PI y 0,3% a otros. Además de la fuga hacia el FA (0,5%) y la recuperación desde el PN (1,8%), el informe señala que el PC fue el partido que más votos recibió de excabildantes con 3,1%.
La comparación también muestra que la fuga se dio en los estratos más bajos de la población.
Afloje en el interior
El análisis también pone el acento en “factores locales” y subraya que la coalición tuvo una performance territorial “despareja”, lo que obliga a considerar el efecto de la oferta y campañas locales.
“En departamentos donde la CR tuvo un buen desempeño en las elecciones departamentales, la retención electoral en primera vuelta fue significativamente superior”, dice. Este punto lleva a pensar a dirigentes blancos que en la segunda vuelta se repitió el “afloje” de dirigentes que hicieron campaña para ser diputados.
De hecho, menciona que entre la primera y la segunda vuelta el porcentaje de retención en el interior fue más bajo que en Montevideo. Incluso hubo departamentos que tuvieron una tasa particularmente baja: Río Negro, Canelones, Rocha, Lavalleja y Salto.
Opción da cuenta de tres distritos urbanos que tuvieron 100% de retención de votos de la coalición en 2024 respecto a 2019: Las Toscas (Tacuarembó) y Coronado y Cuareim (Artigas).
En el caso de Montevideo, se observan diferencias en la retención por municipios de la CR. El A (los barrios del suroeste de la capital) fue el que menos retuvo: 80%, un porcentaje que se va incrementando en el F, G, C y B hasta llegar al CH y E que tienen una retención de 94% aproximada.
“Declive” en imagen del gobierno
Otro de los puntos es que la imagen del gobierno fue un factor de “mediano plazo” que influyó en la derrota.
El documento señala que el potencial electoral de la Coalición Republicana (CR) sufrió un “declive sobre mitad del período de gobierno, quedando emparejada ante el Frente Amplio en los escenarios de intención de voto estrictamente partidarios y unos 4 o 5 puntos por delante en los escenarios donde se incluyó a Orsi y Delgado”.
El pico de aprobación de gestión e intención de voto se dio en febrero de 2022, cuando el gobierno de Lacalle Pou recogía un 51% y se estimaba una votación de 48% de la CR. Esos guarismos cayeron durante los meses siguientes y si bien se recuperaron terminaron por debajo de la medición de esa fecha.
A su vez, dice que para ganar la coalición debía estar siete puntos por delante del Frente Amplio en octubre, pero estuvo cuatro.
Por último, menciona que el punto de partida era complejo porque había un 1,5% de pérdida de votos de la coalición por razones demográficas (fallecimientos y nuevos votantes).