El juez de Crimen Organizado Alejandro Asteggiante accedió al pedido de la fiscal de Delitos Económicos Sandra Fleitas y condenó a cuatro exfuncionarios de la Armada que fueron responsabilizados por irregularidades en la compra de carne.
Tras llegar a acuerdos con la fiscalía, se condenó a los cuatro (el capitán de navío retirado Braulio Delgado, el capitán de navío Fernando Varietti, el capitán de fragata retirado Raúl Nieto y la ex suboficial Alicia Costa) implicados con libertad a prueba.
A Nieto y a Costa se los condenó por asociación para delinquir y uso de documento falso, mientras que a Delgado y Varietti se los condenó por la omisión de denunciar delitos por ser funcionarios públicos.
La investigación de la fiscal Fleitas constató irregularidades en dos licitaciones por más de 606.500 kilogramos de carne (a n valor de $ 10 millones) para la Armada, que se compraba al frigorífico Saturno.
Varietti se lo condenó a la pena de 15 meses con arresto domiciliario nocturno de 0 a 6 horas por 5 meses. Mientras que a Nieto se le fijó una pena 24 meses de prisión que cumplirá con arresto domiciliario nocturno de 21 a 9 horas durante 7 meses.
A Costa se le impuso la pena de 22 meses, con arresto domiciliario entre las 19.30 a 07.30 horas durante 6 meses.
Todos tienen cierre de fronteras, obligacion de presentarse en la seccional policial y fijar domicilio.
Todos deberán cumplir servicios comunitarios 3 horas semanales durante 2 meses. El juez aclaró que si la Dirección Nacional de Medidas Alternativas (Dinama) no les otorga las tareas en ese período no se las va a pedir luego.
La maniobra consistía en licitar ciertos tipos de corte para luego comprar otros no licitados. De esta manera, se “convertían” kilos de la carne licitada a kilos de otros cortes no licitados.
En estos casos, los precios eran fijados por el proveedor —el frigorífico Saturno— según su propia voluntad, sin haber pasado por un proceso competitivo.
El caso se destapó en 2022, cuando una marinero le contó al nuevo jefe del Servicio de Aprovisionamiento, el capitán de navío Pablo Alayon, que en la contabilidad de la sección existían 26 remitos fraguados y miles de kilos de carne faltantes.
Los mandos le ordenaron a Alayon que hiciera una investigación de urgencia que concluyó que faltaban 35 toneladas de carne de cerdo, compradas y pagadas pero nunca recibidas.
Se ordenó entonces la investigación administrativa, más exhaustiva. En este marco, se le pidió colaboración al departamento contable de la Armada. Según informó Telemundo, en marzo de 2023 la contadora Gisel Aguirre constató que las toneladas de bondiola faltantes no eran 35 sino 57,3, equivalentes a 8,4 millones de pesos.
Además, encontró otras irregularidades. Por ejemplo, que el frigorífico Saturno no siempre respetó los precios fijados en la licitación. Se cobró más caro. “Esto resultó en la entrega de menos kilos de carne que los adjudicados de acuerdo al monto facturado y pagado a la empresa”, señaló el dictamen contable.
Un tercer hallazgo de la contadora fue que se hacían “conversiones” para comprar cortes no licitados. De acuerdo a lo que declaran varios interrogados, los almirantes pedían lomo y otros cortes como colita de cuadril, asado, chorizo que se compraban descontando el saldo de bondiola, que era el corte licitado. “Eran para despedidas de oficiales, reuniones, se pedían el asado para alguna parrillada, achuras, etc”, declaró el marinero Matías Morencio, del departamento de Suministros.
Cuando estas “conversiones” ocurrían, el frigorífico fijaba por sí y ante sí el precio de los cortes no licitados, muchas veces “muy por encima de los valores del marcado”, según el dictamen contable.