El Monitor Educativo Liceal, presentado este jueves, incorporó un nuevo indicador que permite comparar las inasistencias bajo un criterio unificado y, por ende, echa luz a ciertas creencias previas sobre inasistencia en la etapa liceal.
¿El dato? Con esta nueva medición, los tres grados de Educación Media Básica —7°, 8° y 9°— presentan en 2025 promedios de inasistencia más bajos que Inicial y Primaria.
Parte de la explicación es el cambio de la forma de medir las inasistencias según el nivel educativo: mientras que en Inicial y Primaria se registra una falta cuando el estudiante no concurre durante toda la jornada, en Educación Media Básica (EMB) alcanza con faltar a una sola asignatura —o llegar tarde— para que se compute una inasistencia, aunque el estudiante haya permanecido parte del día en el liceo. El nuevo indicador que incorporó el Monitor Educativo Liceal este año permite comparar los niveles de inasistencia bajo un criterio común: los días en que el estudiante faltó a todas las asignaturas de la jornada.
Con esa medición, la diferencia de inasistencias totales entre niveles es clara. En Inicial, el promedio de faltas descendió de 45,6 días, en clases de niños de 3 años, a 34,1 días, en clases de niños de 5 años. En Primaria se ubicó entre 26,6 días para 1.º y 23,7 días para 6.º. En Ciclo Básico de Secundaria, en cambio, los promedios son todavía menores: 17,4 días en 7.º, 20,7 en 8.º y 22,3 en 9.º. Es decir, incluso el registro más alto (y peor) de Ciclo Básico, correspondiente a 9.º, queda por debajo de los promedios observados en los años de Inicial y Primaria.
Foto: Dirección General de Educación Secundaria / ANEP
El propio informe señala que, al utilizar este criterio, los registros de Secundaria se reducen "prácticamente a la mitad" respecto de las inasistencias reglamentarias y quedan por debajo de los promedios de Inicial y Primaria.
Otro dato que arroja el Monitor: en el conjunto de la Educación Básica Integral (EBI), el promedio fue de 20,1 días de inasistencia a todo el día durante 2025.
La ANEP se había fijado el objetivo de que, para el último año, al menos dos tercios de quienes cursan los primeros grados del liceo asistan a más del 80% de los días lectivos. Con el nuevo indicador, eso se cumple.
La vieja tradición de las faltas en Secundaria
En 2025, de los días en que se pasó lista a los estudiantes de EBI, 74% correspondió a jornadas en las que asistieron a todas las asignaturas, 12,5% a jornadas en las que asistieron parcialmente y 13,5% a días en los que no asistieron a ninguna asignatura.
Eso significa que, entre las dos categorías que reglamentariamente generan una falta —asistencia parcial e inasistencia a todo el día—, aproximadamente la mitad corresponde a jornadas en las que el estudiante estuvo presente al menos en parte del día.
El otro nuevo indicador, la tasa de asistencia, considera como día asistido aquel en el que el estudiante concurrió al menos a una asignatura. Para 2025, la tasa de asistencia de EBI fue de 86,5%: en promedio, los estudiantes estuvieron presentes en el liceo, total o parcialmente, durante 86,5% de los días en que se registró la asistencia.
El director general de Educación Secundaria, Manuel Oroño, destacó que la nueva información permite diferenciar situaciones que hasta ahora quedaban agrupadas bajo una misma falta: "Una cosa es que no vengan todo el día la estudiante o el estudiante, y otra cosa es que en algún momento vino", señaló. En ese sentido, planteó que si un estudiante concurre parcialmente puede existir margen para trabajar sobre situaciones como llegadas tarde, retiros antes de finalizar la jornada o ausencias a determinadas materias.