El senador del Partido Nacional y exministro de Defensa, Javier García, cuestionó este miércoles la puesta en funcionamiento del nuevo sistema de aterrizaje de baja visibilidad (ILS Categoría III B) del Aeropuerto Internacional de Carrasco ya que, pese a los anuncios oficiales, considera "nada cambió" porque continúa operando con restricciones.
"Aeropuerto de Carrasco: pese a anuncios de funcionamiento, nada cambió. Una vergüenza", escribió el legislador en su cuenta de X. Según García, el sistema "seguirá entrecortado y funcionando solo la mitad del día", por lo que continúan registrándose demoras y alteraciones en los vuelos.
"Esta semana centenares de pasajeros demorados y vuelos alterados. A nivel internacional es notoria la falta de seriedad del país en la materia y la situación de la conectividad, clave en la economía, es muy preocupante", sostuvo.
El exministro responsabilizó además al gobierno por el acuerdo alcanzado con los controladores aéreos. "El gobierno le entregó la conectividad del país a un sindicato", afirmó.
También aseguró que el conflicto "no es por seguridad, es por plata", y consideró que esa situación perjudica al turismo, la logística, la carga y la llegada de inversiones.
Cómo funciona el nuevo sistema
Las críticas de García llegan días después de que comenzara a operar el ILS Categoría III B, una tecnología que permite realizar aterrizajes automáticos en condiciones de muy baja visibilidad, reduciendo la necesidad de cancelar aproximaciones o desviar vuelos cuando hay niebla.
En una entrevista con El Observador, el piloto Diego "Tatín" López explicó que el sistema guía al avión mediante señales emitidas desde tierra y posibilita completar el aterrizaje incluso cuando los pilotos prácticamente no tienen referencias visuales. "No importa la niebla que haya. No importa que no veas nada", resumió.
La incorporación del sistema implicó la instalación de cientos de luces LED, nuevas radioayudas, equipos meteorológicos y decenas de kilómetros de cableado, con el objetivo de mejorar la operativa del principal aeropuerto del país durante el invierno.
Por qué todavía opera con restricciones
Aunque el sistema ya está habilitado, su implementación es parcial. Tras un acuerdo entre la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica (Dinacia), el Ministerio de Defensa y la Asociación de Controladores de Tránsito Aéreo del Uruguay (ACTAU), el ILS se utiliza únicamente para aterrizajes y permite la llegada de aproximadamente un avión cada 20 minutos cuando existen condiciones de baja visibilidad.
Según los controladores aéreos, el funcionamiento con restricciones responde a la necesidad de reforzar la dotación de personal para operar el sistema con los estándares de seguridad requeridos, mientras se implementan soluciones de mediano plazo.