21 de octubre de 2026 7:24 hs

El fenómeno de El Niño, que ya presenta una intensidad excepcional, podría fortalecerse todavía más durante las próximas semanas y alcanzar niveles históricos como consecuencia de una sucesión extraordinaria de vientos sobre el océano Pacífico ecuatorial, según advirtió este miércoles la agencia meteorológica brasileña Metsul.

De acuerdo con el análisis del observatorio, los vientos están acelerando el desplazamiento de aguas cálidas desde el oeste hacia el este del Pacífico, en dirección a Sudamérica, lo que favorece un aumento de las temperaturas oceánicas y retroalimenta la intensidad del fenómeno climático.

Metsul señaló que el Pacífico ecuatorial atraviesa una secuencia excepcional de los denominados pulsos de viento del oeste, episodios que alteran la circulación habitual del océano y contribuyen al fortalecimiento de El Niño.

Más noticias

El episodio más reciente fue el más intenso registrado durante el fenómeno de El Niño de 2026. Además, se trata del decimotercer pulso de estas características observado en lo que va del año, una frecuencia que, según la agencia brasileña, ayuda a explicar la magnitud que está alcanzando el calentamiento.

Cómo influyen los vientos en la intensificación de El Niño

En condiciones normales, los vientos alisios soplan de este a oeste sobre el Pacífico ecuatorial. Sin embargo, los pulsos de viento del oeste alteran temporalmente ese comportamiento y favorecen que las aguas más cálidas se desplacen hacia el centro y el este del océano.

Este movimiento desencadena una serie de procesos que contribuyen a elevar todavía más las temperaturas. En particular, los vientos favorecen la propagación de las denominadas ondas oceánicas de Kelvin, que modifican la distribución del calor bajo la superficie y dificultan el ascenso de aguas más frías desde las profundidades.

El resultado es un mecanismo de retroalimentación: el calentamiento del océano modifica la circulación atmosférica y esos cambios, a su vez, pueden intensificar El Niño.

Según Metsul, una de las particularidades de este episodio es que los pulsos de viento del oeste se registraron prácticamente todos los meses de 2026, con la única excepción de febrero.

Además, estos episodios se concentraron progresivamente más hacia el este, una evolución que favorece el calentamiento de la región conocida como Niño 3.4, ubicada en el Pacífico central y utilizada como principal referencia para monitorear la intensidad del fenómeno.

Temperaturas extraordinarias bajo la superficie del océano

El análisis de Metsul también identificó un calentamiento excepcional por debajo de la superficie del Pacífico ecuatorial. En algunas zonas, las anomalías de temperatura alcanzaron los 12 °C por encima de los valores habituales, mientras que la temperatura absoluta del agua llegó a los 33,4 °C en determinados puntos subsuperficiales.

Estos registros reflejan la acumulación de una importante cantidad de calor en el océano, que podría continuar propagándose hacia el este durante las próximas semanas.

De mantenerse la secuencia de pulsos de viento y el desplazamiento de aguas cálidas, Metsul proyecta que la anomalía de temperatura superficial en la región Niño 3.4 podría llegar a los 4 °C por encima del promedio entre finales de noviembre y principios de diciembre.

De concretarse esa proyección, se trataría de un calentamiento extraordinario para la región utilizada como referencia internacional para evaluar El Niño.

La agencia brasileña advirtió así que el fenómeno todavía tiene margen para intensificarse y que la evolución de los vientos y las temperaturas del Pacífico será determinante para establecer la magnitud que finalmente alcance durante los próximos meses.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos