La temperatura no es la misma en toda la ciudad, ni la calidad del aire, ni el acceso a espacios verdes o a cursos de agua o al canto de los pájaros.
La distribución de estos elementos –conocidos, entre otros, como servicios ecosistémicos– es clave para lo que se llama justicia ambiental. En ciudades de Europa, los más ricos suelen estar en la periferia, donde tienen acceso a la naturaleza. Los que tienen que trabajar están más cerca del centro, donde el pavimento cubre la tierra, la temperatura es más alta, las calidad del aire es peor y hay más contaminación sonora.
Pero no es el caso de Montevideo, y probablemente tampoco de otras ciudades jóvenes de la región.
Así lo advierte la investigación de Luis Orlando (del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable) y Mauro Berazategui (del Centro Universitario Regional Este de la Universidad de la República).
La investigación analiza la distribución de las islas de calor urbanas –tema que inspiró una nota anterior de El Observador –. Es un fenómeno térmico donde modificaciones asociadas a la urbanización aumentan las temperaturas del aire y de la superficie. Esto afecta "los procesos y servicios de los ecosistemas, la salud y el bienestar humanos, y se ha vinculado a factores socioeconómicos y patrones de urbanización", dice el trabajo de Orlando y Berazategui. Se espera que las consecuencias de las islas de calor urbanas sean todavía más severas bajo el cambio climático.
Sin embargo, cuando en Montevideo se toma en cuenta el nivel socioeconómico de los diferentes barrios, se encuentra algo distinto a ciudades de Europa o América del Norte. Los barrios de la periferia están menos urbanizados y tienen una presencia más grande de vegetación, algo que ayuda a regular los patrones de islas de calor urbanas al enfriar las superficies a través de la evapotranspiración. Incluso, según recoge el trabajo, se encontraron diferencias de 8°C entre el centro de Montevideo y la periferia.
El siguiente gráfico muestra un análisis de isla de calor urbana a nivel de superficie (SUHI por su sigla en inglés) en Montevideo en el periodo 2017–2022:
Análisis de isla de calor urbana a nivel de superficie (SUHI por su sigla en ingles de surface urban heat island) en Montevideo en el periodo 2017–2022
Análisis de isla de calor urbana a nivel de superficie (SUHI por su sigla en ingles de surface urban heat island) en Montevideo en el periodo 2017–2022
Foto: An urban ecology primer for Montevideo: Heat island in a Latin American social-ecological context
"Además, el análisis de patrones socioecológicos muestra resultados contrastantes en comparación con ciudades más antiguas (Aznarez et al., 2023), ya que los barrios de bajos ingresos se asociaron con estimaciones de servicios ecosistémicos más altas", dice el paper.
"Este patrón es consistente con la marginación que obliga a la población empobrecida a establecerse en áreas menos densamente urbanizadas", continúa.
Se trata de una novedad en investigaciones de esta temática. En el "norte global" –básicamente América del Norte y Europa– se encontró que las zonas urbanas más naturales son al mismo tiempo las más ricas. Se trata de un "patrón que puede atribuirse a preferencias de zonas ambientalmente deseables, mientras se eluden cargas como la polución".
Asimismo, los hogares con mayores ingresos también "ejercen una mayor influencia sobre las inversiones en infraestructura verde local, ya sea pública o privada", lo que refuerza su privilegio y "perpetúa las diferencias entre los barrios".
¿Privilegios en los barrios más pobres?
En las mediciones de la investigación en Montevideo, los servicios ecosistémicos (SE) aumentan en relación a hogares con integrantes de menor educación y con las necesidades básicas insatisfechas. "Los hogares más precarios en contextos menos urbanizados reciben la mayor oferta de SE, incluso cuando se contabilizan los SE adicionales asociados a los barrios costeros", continúa el trabajo. Esta última referencia alude a los barrios de la costa que tienen un nivel socioeconómico mayor.
Los siguientes gráficos muestran los Servicios Ecosistémicos (SE) en relación a años de educación y a hogares con necesidades básicas insatisfechas:
Servicios Ecosistémicos (SE) en relación a años de educación y respecto a hogares con necesidades básicas insatisfechas
Foto: "An urban ecology primer for Montevideo: Heat island in a Latin American social-ecological context"
"Se puede plantear la hipótesis de que en el contexto favorable de pastizales naturales de Montevideo se puede lograr un bienestar relativo mayor para las personas de bajos ingresos en la intersección de menores gastos del hogar y mayores beneficios de los SE", dice la investigación.
¿Pero qué tanto esto afecta la vida de las personas pobres tener más acceso a los sistemas ecosistémicos?
Orlando, investigador del Clemente Estable, explica a El Observador que los SE "son todos aquellos bienes y servicios o procesos de los ecosistemas naturales que benefician a los seres humanos".
"Pueden ser desde la regulación de la temperatura, hasta la limpieza del aire, incluso la obtención de materiales (quinchos) o alimento (frutas o peces), o la reducción del estrés que te puede generar una playa o el canto de las aves".
Se trata de un concepto que se usa mucho como indicador y que fue "creado para interactuar más fácilmente con los intereses humanos y darle un valor real a los beneficios de la conservación de la naturaleza".
De todas formas, Orlando hace una advertencia: "En el caso específico del trabajo si bien se asume que más disponibilidad de servicios ecosistémicos es un aporte a la calidad de vida, no evaluamos si es importante comparado con otros factores".
"Así que no sabemos su contribución absoluta al bienestar (esto requeriría otro estudio), simplemente evaluamos su distribución y resulta que es muy diferente a lo que se ve en otros lados", continúa Orlando, que integra el departamento de Ecología y Biología Evolutiva y el Centro de Investigación en Ciencias Ambientales del Clemente Estable.
Este resultado "sin precedentes", como dice la investigación, probablemente se deba a la falta de representación de ciudades jóvenes del "sur global" –países menos desarrollos, principalmente en el sur– en la literatura de referencia y en los estudios previos.
De todas formas, lo que sucede en Montevideo, no tiene por qué pasar en otras ciudades de, por ejemplo, América del Sur.
"Tiene sentido que pase en ciudades jóvenes y en contextos ambientales favorables", dice Orlando. "Si una ciudad está rodeada de un ecosistema árido es probable que la periferia no tenga más servicios ecosistémicos. Si es montañoso tipo favelas tampoco; tendrá aire limpio a lo sumo".