La familia que denunció que la Policía le robó dinero en un allanamiento a su casa de Villa Española ampliará su denuncia contra los oficiales, luego de que la Fiscalía de Delitos Económicos y Complejos archivara la investigación por el hurto, pero se comprobara que los policías allanaron la casa equivocada.
El abogado de la familia, Rodrigo Rey, dijo a El Observador que además los uniformados obligaron a la mujer a firmar un consentimiento de la requisa luego de ingresar al hogar mientras le apuntaban con armas.
El fiscal Gilberto Rodríguez archivó la denuncia por hurto, al entender que "no hay elementos que acrediten" que los policías hayan robado el dinero que la familia tenía en un lugar de su casa, indicó Rey. Sin embargo, continúa investigando a los oficiales por los delitos de "abuso de funciones" y por el procedimiento "irregular".
En estos días la defensa presentará una oposición al archivo y ampliará la denuncia, tras constatar que la orden de allanamiento ordenada por la justicia era a un domicilio diferente al que ingresaron: se envió a los policías a allanar la propiedad del número de calle 4030, y la familia vive en la casa del número 4034. Además, enfatizaron que el allanamiento no fue consentido y fue realizado bajo amenaza.
Los abogados quieren que se investigue a los oficiales por los delitos de "pesquisa, abuso de funciones, violación de domicilio, violencia privada, amenazas, abuso de autoridad contra detenido", y que se vuelva a investigar el delito de hurto.
En este sentido, quieren que la justicia cite a declarar al policía encargado del "mega operativo" que se estaba realizando en Villa Española y del que formó parte este allanamiento, y también buscan saber si la dirección de Asuntos Internos del Ministerio del Interior investigó esta requisa.
Desde el Ministerio del Interior señalaron a El Observador que el procedimiento se realizó de forma correcta y que todo está documentado, incluso con las cámaras GoPro que llevan los efectivos. Aseguran que la Policía contó el dinero y que nada fue "robado".
"No sé ni lo que firmé": mujer denunció que la obligaron a firmar orden de allanamiento
Los hechos relatados en la denuncia, a la que accedió El Observador, señalan que el 26 de julio una pareja denunció que tres días antes, por la tarde, oficiales de la brigada de Narcóticos la Seccional 13° de Montevideo se presentaron en el hogar y le dijeron a la mujer, que estaba sola en ese momento, que iban a realizar un "reconocimiento". Mientras se lo decían, la tiraron al piso y la amenazaron con un arma, según se lee en la denuncia.
En ese momento un oficial le pidió que firmara un documento en el que se consentía una requisa voluntaria. Según Rey, las filmaciones de las cámaras GoPro que llevaban los policías muestran que ingresaron a la casa forzando la entrada a las 17:13, y la mujer firmó el consentimiento a las 17:15, mientras ya se desarrollaba.
En un audio compartido a El Observador, la mujer indicó que estaba saliendo de su casa a buscar a uno de sus hijos "al fútbol" cuando los policías llegaron y la "tiraron al piso". "En el aturdimiento me hicieron firmar esa orden que era ilegible porque estaba todo tapado, todo lo que decía estaba tapado", continuó la moradora.
"No sé ni lo que firmé, con el nerviosismo del momento en el apuro no sé ni lo que firmé, supongo que una orden de allanamiento porque fue lo que ellos me dijeron que era. Me dijeron que estaban buscando armas y drogas en mi casa, y varias veces me preguntaron si estaba segura de que en mi casa no había armas y drogas", agregó.
Según Rey, "el consentimiento tiene que ser de forma previa, informada y con evidencia documental de tipo audiovisual que demuestre que no está sujeta a coacción, bajo amenaza".
En este caso, continuó el abogado, ninguno de los uniformados que participó del operativo filmó a la mujer con las cámaras corporales. "Eso demuestra que hubo una omisión diligente, o que deliberadamente ocultan algo", enfatizó el defensor.
Tras firmar el documento, una de las funcionarias se quedó en el living con la mujer mientras el resto de los oficiales fueron a revisar el dormitorio principal, pero en ese momento la propietaria pidió estar presente. Al entrar a la habitación, le entregaron una "pequeña cajita" donde guardaba el dinero del "día a día", en la que había cerca de $ 24.000.
Tras revisar el dormitorio principal, los policías se fueron sin investigar el resto de la casa. Recién allí la mujer pudo llamar a su esposo, que le pidió que revisara una caja de zapatos ubicada abajo de su cama donde guardaban "gran parte de sus ahorros", alrededor de US$ 4.000.
Cuando la abrió la caja "estaba vacía", y "la plata había desaparecido misteriosamente luego del procedimiento policial", denunciaron. Además, la pareja constató que faltaban otras varias pertenencias.