La Justicia archivó la denuncia que el exdirector de la Agencia Tributaria, Germán Casaravilla, había realizado contra el precandidato Yamandú Orsi y otros directores del gobierno departamental de Canelones, Laura Tabárez y Francisco Legnani.
El denunciante consideraba que su nombre quedó "manchado y expuesto públicamente" y atribuía esa responsabilidad, en parte, al entonces intendente Orsi, pero también a Tabárez Y Legnani, sus colaboradores en Recursos Financieros y la Secretaría General.
En ese sentido, según dijo, los jerarcas plantearon que la "remoción y el cese del suscrito se debió a irregularidades", cuando en realidad, a su juicio, ocurrió por "la aceptación de la renuncia". "Si los jerarcas de la IMC (Intendencia Municipal de Canelones) nada hubieran expresado, esta denuncia no habría existido", agrega la demanda.
Casaravilla insistió en que el asunto tomó "dimensiones periodísticas enormes" tanto por la difusión como el daño que, entiende, le causó a su imagen. "Todo este penoso asunto (...) provocó una gran aflicción moral", resumió.