Ojeda, Ripoll y Gustavo Salle: las novedades
El concurso oficial empezará tres días después de que acaben de cumplir años los de capricornio, “muy de capricornio”. El expresidenciable colorado Andrés Ojeda será uno de los personajes sobresalientes de este carnaval.
Araca la Cana aprovecha su salpicón para criticar el exceso de marketing de Ojeda: “Esta mentira se nota tanto / no se destacan por lo sutil. / Los candidatos ya son productos / frivolidad de alto perfil. / Mientras disfrutan de su burbuja,/ explota la pobreza infantil”.
Curtidores de Hongos bromea con que el abogado penalista (o panelista al decir de Darwin Desbocatti) es el “facho outsider criado a mate y creatina” que nos tocó por padrón.
Y la debutante Con Gusto No Pica aprovecha a Ojeda para pegarle a Bordaberry: “Con los colorados atención / que se vino la renovación / han recuperado la ilusión / de poder ganar una elección./ Pusieron a Ojeda, un galán con mucha facha / soltero y tan joven que derrite a las muchachas. / Para compensar tanta dulzura del purrete / apareció Pedro con su cara de sorete”.
Valeria Ripoll, la elegida por Álvaro Delgado para acompañarlo en la fórmula presidencial, es otra de las criticadas. La murga compañera dice: “Raffo Laura con Ripoll todo mal / vos sos blanca y rubia natural / pura cepa, hija de Masoller / y Valeria le cantaba a Fidel”.
Y La Línea Maginot canta: “Se filtran mensajes / Fossati es un viaje / Si hay que declarar / rompé el celular. / Estando en cualquiera / raja con Ojeda. / Por miedo a la Ripoll. Delgado y herrerismo / no le interesa ganar ahora mismo / Es un plan del Cuquito pa en cinco años ganar la elección”.
El antivacunas devenido en diputado, Gustavo Salle, es otro de los personajes de la fiesta del asfalto. “Don Gustavo Salle sorprendió / con el cuarto puesto que sacó / qué flor de campaña se mandó / y dos diputados encajó. / Ya me lo imagino petulante y muy contento / parándose firme al hacer su juramento / nos dará un discurso con mensaje muy profundo / y con el megáfono puteando a todo el mundo”, entona Con Gusto No Pica.
Araca la Cana introduce con “Salle, Salle, hay gente que vota a Salle”, para luego, con la melodía de El hombre de la calle de Jaime Roos, seguir: “El hombre tiene un raye /imposible de bancar/ con todo el universo / siempre se suele pelear/Crítica a la derecha / y a la izquierda sin piedad / y quiere derogar, / hasta la ley de gravedad”.
Manini Ríos, la senadora twittera y el Cuquito: los de siempre
El cabildante Guido Manini Ríos es uno de los abonados del carnaval en el último lustro, y no precisamente por sentarse en las primeras filas del Teatro de Verano... sino por ser nombrado en el repertorio.
Curtidores de Hongos viene hablando de lo primitivo que es el ser humano. Entonces, dice: “Ese animal salvaje ignorante / un gran intelecto desarrolló /aunque hay alguno que hoy en día/ puso a Manini de senador”.
Con Gusto No Pica habla que “en Cabildo Abierto se picó / ya no quieren ser la coalición / Don Manini Rios se enojó / se dio media vuelta y se marchó / Y le habló a Mujica con humildad pleitesía / a ofrecer su apoyo negociando mayorías / pa´ que los amigos que tiene en Domingo Arena / vuelvan a sus casas y les quiten la condena”.
Jorge (es el nombre de una murga, por si acaso) involucra a Cabildo Abierto, pero de otra manera: "De Cabildo nos mandaron /a Domenech preocupado / Dice que el ano del hombre / no puede ser penetrado./ Y la verdad lo que dice /no nos parece muy honesto/ Si Orsi en el balotaje/les dejó el Cabildo Abierto”.
La Trasnochada —que ya había hecho un cuplé con el personaje de la senadora Graciela Bianchi— ahora la atiende en el salpicón: “La senadora que escribe en Twitter / que inventa y siempre es un papelón / ya no hace falta que la nombremos /de moribundo al Pepe trató. /Es decadente como elegimos a esta señora pa´ gobernar / Más triste es que alguien con tanto odio / esté en el Senado cinco años más”.
Cayó la Cabra insiste con otro clásico: el presidente de la República. Dice: “Escondieron un gran problema con esa ley de internación / aumentó la gente en la calle, es lamentable la situación / Era obvio, si el Cuquito hace años ya avisaba /que durante su gobierno todos duerman sin frazada”.
En un fragmento de su espectáculo, Gente Grande propone legalizar el crimen como mecanismo de abatir la inseguridad. Entonces, en la larga fila del trámite para regularizar el delito, se canta: “Lacalle ya está en camino / por los casos de espionaje / si arranca a cantar el fibra / nos vamo´ a tomar el raje”.
Y Araca la Cana complementa: “Mejores cinco años /déjà Vu de los 90 / porque de su padre es un reflejo / el cuquito es igual que el Cuqui viejo / Que lo parió”.
Los mejores cinco años: una constante
El periodista Leonardo Haberkorn dijo en Séptimo Día que la coalición perdió el gobierno por dos relatos que no logró quebrar: “Es con Frente Amplio que los trabajadores ganan más y les va mejor” y que “está instalado que los gobiernos del Partido Nacional son desprolijos”.
Las murgas se acordaron de ello y aprovecharon para ironizar con “los mejores cinco años”. Asaltante Con Patente dedica un popurrí para interactuar con el público: les propone acontecimientos de esta administración y les pide a los presentes que definan si se trata de negligencia o corrupción.
La Cayetana prefiere canta: “Los cinco mejor años de la vida / eso prometieron y se re cumplió / Si vos estás adentro del cinco por ciento / que son malla oro, fue un gobierno para vos”.
Araca la Cana señala: “Ya se termina el duro quinquenio/ y el resultado muy claro está / porque los pobres siguen perdiendo / y no se trata de algo casual / beneficiar siempre al malla oro/ filosofía liberal”.
La Trasnochada dice que “rompieron récords de delincuencia con amenazas y corrupción / tantas renuncias de manos sucias / pungas vestidos de coalición”.
Jardín del Pueblo apunta: “Para cuidar su salud ningún comentario se hace / para cuidar su salud faltaron remedios en ASSE. / Hay temas que no se nombran / los dramas en este país se barren debajo de la alfombra”.
La Cáscara entona: “Hay balas por todos lados / parece el lejano oeste / los blancos están pintados / fuero cinco años al cuete / subieron los homicidios / no se hizo nada al respecto / no nos dieron soluciones / dejando tirado al pueblo”.
La Línea Maginot dice estar acostumbrada: “Pasa en Artigas y en todos lados”. Y Gente Grande se sorprende que en la fila para regularizar los delitos “no vino ni un intendente / eso da pa´ desconfiar / hay algo que es evidente / esto no da para más”.
¿Y el palo para la izquierda?
“Las murgas son todas de izquierda” o “son el resultado de la hegemonía cultural de la izquierda” se escucha cada febrero. La especialista Milita Alfaro había dicho que, ante todo, el carnaval es montevideano, urbano, popular, anticlerical… o sea “batllista”.
En este concurso oficial se escucharán sobre todo críticas al gobierno saliente. Pero para el entrante, del izquierdista Yamandú Orsi, también hay alguna dedicatoria. Por ejemplo la de Gente Grande:
Cuando Orsi anunció los ministros/ la mitad de ellos eran canarios /capaz que a eso se refería/ cuando dijo que iba a ser paritario Cuando Orsi anunció los ministros/ la mitad de ellos eran canarios /capaz que a eso se refería/ cuando dijo que iba a ser paritario
El plebiscito de la seguridad social es otro talón de Aquiles al que apuntan las murgas como Jorge: “Sobre las nubes viven varios dirigentes / Que hay en el Frente en este año electoral /y se opusieron al famoso plebiscito / que se opone a la reforma en la seguridad social./ Yo le pregunto a esa parte de la izquierda / si se avergüenzan de abrazarse a la derecha /que por transar con los banqueros vende patria/es el pobre que trabaja que pagó las consecuencias”.
Cayó la Cabra también reza: "No salió y era evidente el plebiscito del BPS / y más con tanta posturas que aparecieron en estos meses / Si el Frente llega a volver, estaremos esperando / que reformen la reforma y que no miren para el costado".
Con gusto no pica dice: "Todavía el Frente no asumió / y hay un tema de gran discusión / llegar a un acuerdo es la cuestión / con la edad de jubilación / El nuevo ministro presagiando lo que viene / dijo en todos lados la reforma se mantiene / pero viene Orsi y al ratito lo desmiente / se llevan peor que Jorge Bava con el Diente".
Porque en carnaval, se supone, el pueblo está autorizado a ponerse la corona y reírse del poder... gobierne quien gobierne. O sea cual sea el poder. La misma Con gusto no pica subraya: "A nadie queremos ofender / con lo que daremos a entender / no hay que ser un genio pa´saber / que la información te da poder / hay quienes lograron con tarasca y con ingenio / que todos los medios los maneje un solo dueño / No es muy saludable que alguien tenga el monopolio / si hasta el Momo Diario lo compró Grupo Magnolio".
El poder en cualquiera de sus formas. Gente Grande apunta al fútbol: “Las cajas no dan abasto / acá pintó un descontrol / vinieron el Nacho Alonso / y sus ñeris de Conmebol”.
Y dejar al desnudo las desigualdades... a puro humor. La Mojigata lo intenta así: "Yo quisiera cantar un cuplé para los animales / Aprender de la naturaleza que somos iguales / y le compro baberos, championes, y los humanizo desde cachorritos / No es lo mismo el Sultán de Maroñas que Pompín de Pocitos".
A modo de cierre
El filósofo del lenguaje Mijaíl Bajtín, tras haberse dedicado a estudiar la risa popular, concluyó sobre el carnaval: “En el curso de la fiesta sólo puede vivirse de acuerdo a sus leyes, es decir de acuerdo a las leyes de la libertad”. Sin censura.
La murga Sorda de un oído apunta a eso en una reflexión: “En tiempos en donde nadie / quisiera ser el culpable/reprimimos opiniones/ por miedo a ser cancelables/ En tiempos de progresismos/y de voces que sentencian/un género se debate /entre tantas exigencias /Que si no salen mujeres/o si sale un escrachado/el público está mirando/debemos de conformarlo /Que si un chiste no les gusta /porque resulta ofensivo / mejor vamos a cambiarlo/evitemos el conflicto /Pero si de eso se trata/ esa es la función del arte /venir a incomodarte /pa` que puedas cuestionarte”.