El intendente de Montevideo Mario Bergara dijo que "el desencadenante" del ataque a tiros en que murió un niño de 12 años en las canteras del Parque Rodó fue "un conflicto entre clanes familiares" y no "la picada en sí".
"Entiendo que anoche no había específicamente un operativo", dijo el intendente en rueda de prensa. Y consideró: "El desencadenante de los hechos trágicos no fue la picada en sí mismo, otorga sí un contexto favorable para la ocurrencia de estos hechos trágicos. El desencadenante era un conflicto entre clanes familiares".
El ataque a balazos de la madrugada de este sábado transcurrió durante un evento de picadas y dejó a otras cinco personas heridas. En las primeras horas de la investigación surgió como una de las líneas de trabajo una posible vinculación de varias de las víctimas con un grupo delictivo de Villa Española.
"La picada otorga un contexto favorable para la ocurrencia de estos hechos. Pero el desencadenante era un conflicto entre clanes familiares, era como un acto de venganza que había ocurrido días atrás en El Monarca", contó Bergara.
Hace dos semanas en este barrio ocurrió un quíntuple homicidio en que murieron tres hermanos del clan de Los Suárez. Dos de ellos tenían 18 años mientras que el restante tenía 28. También murieron una mujer de 32 y una adolescente de 14.
Dirigentes de la oposición cuestionaron al gobierno y pidieron que se tomaran medidas. Por su parte, el presidente Yamandú Orsi afirmó que "mientras más duro se hace el enfrentamiento con bandas criminales, más hay que respaldar al ministro y a la Policía Nacional".
El intendente de Montevideo también dijo que "en el último año hubo más de 260 operativos" en el departamento. "En particular en la zona de las canteras del Parque Rodó, se hizo casi la cuarta parte de los operativos", según Bergara. "Hubo 63 operativos en la zona de las canteras en el último año", agregó en rueda de prensa consignada por Telemundo de Canal 12.
"Estamos hablando de un promedio (de operativos) de más de uno por semana", añadió el intendente. Sin embargo, por la información que hay al momento, el intendente entiende que "anoche no había específicamente un operativo" en la zona.
"Originariamente las picadas tenían la preocupación vinculada al tránsito y la convivencia, y hoy ya avanza a problemáticas de seguridad. Por lo tanto la coordinación con la Policía y la Prefectura se hace cada vez más imperiosa", sentenció.