4 de abril de 2025 10:57 hs

Una nueva amenaza de bomba sacudió a la comunidad educativa este viernes por la mañana, esta vez en la Escuela N°199 ubicada en el barrio Colón, confirmaron fuentes de la Dirección Nacional de Bomberos a El Observador.

Según informó en primera instancia Subrayado, las autoridades del centro educativo recibieron la amenaza de que se había colocado un artefacto explosivo en las instalaciones de la escuela.

Ante la alerta, personal de Bomberos acudió rápidamente al lugar para realizar una exhaustiva revisión de las instalaciones. Como medida preventiva, los niños y docentes fueron evacuados de manera segura hacia una escuela cercana. La evacuación fue realizada por el personal del establecimiento en forma previa a la llegada de Bomberos.

Más noticias

Desde Bomberos informaron a El Observador que la inspección arrojó resultado negativo y permitió retomar las actividades.

Las autoridades educativas destacaron que, una vez evacuados, los estudiantes pudieron desayunar sin inconvenientes en la escuela de acogida mientras se realizaban las verificaciones correspondientes. La situación se manejó de manera controlada y sin mayores contratiempos.

La amenaza de bomba se suma a una serie de incidentes similares, como las ocurridas en diferentes universidades, donde también se reportaron amenazas con la presunta colocación de artefactos explosivos.

Las autoridades continúan con las investigaciones para dar con los responsables de estas amenazas que generan preocupación y alteran la normalidad en las instituciones educativas.

La "ola" de amenazas de bomba: el nuevo protocolo y las hipótesis de qué pasó

En menos de una semana hubo más de 20 llamadas de amenazas de bomba y cinco correos electrónicos en que anónimos prometían una matanza en Uruguay. Todas falsas. Pero a partir de este lunes —con las evacuaciones de las sedes de la Universidad Católica y un liceo en Paso Molino— la “ola de amenazas” empezó a perder fuerza.

Así lo evaluaron distintas direcciones policiales este martes, en una reunión en la que concluyeron que las medidas judiciales (incluyendo tres imputados) y la “rápida respuesta” de los servicios de emergencia acabaron con “la tendencia” y el “efecto contagio”.

Porque si bien los fiscales Raúl Iglesias y Graciela Peraza continúan con las investigaciones para conocer las motivaciones e implicados detrás de las llamadas y correos, todo apunta a una combinación de dos hipótesis: “alguien estaba probando la capacidad de respuesta policial” y, tras la mediatización de las amenazas, hubo una imitación de la conducta (contagio).

Las amenazas falsas de explosivos suelen dividirse en tres tipos: bromistas (muchas veces involucran a adolescentes y suelen aumentar en períodos de exámenes), las pruebas altruistas de los servicios de emergencia (cuando una embajada o un servicio de seguridad intenta medir la capacidad de reacción de la policía y las ambulancias), las pruebas de los servicios para cometer un delito (por lo general no es un delito de atentado, sino una rapiña o atraco que implique un botín grande).

En este sentido, fuentes de la Policía explicaron a El Observador que las amenazas a los liceos "es probable" que estén influenciadas "por un efecto contagio". Aunque en el caso de las llamadas recibidas en los centros comerciales la hipótesis es la de estresar los servicios de emergencia.

El nuevo protocolo

Las actuales autoridades del Ministerio del Interior se encuentran analizando la modificación de los protocolos de actuación ante casos de amenazas de bomba. Actualmente, personal de Bomberos acude al lugar y ordena la evacuación de todos los presentes.

Luego, los mismos funcionarios son quienes se encargan de llevar adelante una inspección “total” sobre el edificio para corroborar si existe la presencia de algún artefacto explosivo.

Previo a esto, se realiza un llamado al Equipo de Desactivación de Artefactos Terroristas (EDAT) para notificar que están respondiendo a una denuncia por una posible bomba.

En caso de que los bomberos encuentren un artefacto “sospechoso”, se notifica al EDAT con el fin de que arribe al edificio dado que ellos cuentan con la indumentaria y la capacitación correcta.

Una de las modificaciones que buscan que se analizan es que, el trabajo de inspección ocular que realiza Bomberos, sea llevado adelante por personal del Ministerio del Interior que llegue al lugar vestido de civil.

Una fuente de la cartera explicó que esto implicaría, a grandes rasgos, que solo unos pocos dentro del edificio sepan que hay una amenaza de bomba. “La idea es evacuar cuando efectivamente sepamos que es una amenaza real”, añadieron.

El protocolo que se aplicaba en el anterior gobierno era muy similar, pero esta administración lo modificó. Sin embargo, ante la consulta de El Observador a Bomberos, especificaron que se ordenó no dar información respecto a las amenazas de bomba hasta nuevo aviso.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos