La Brigada Departamental Antidrogas de la Policía Artigas desarticuló una banda criminal dedicada a la venta de estupefacientes en el norte del país. Tras varias semanas de trabajo, los oficiales detuvieron a tres personas e incautaron dos ladrillos y medio de cocaína, según informó el Ministerio del Interior en un comunicado.
El operativo tuvo su inicio luego de semanas de labores de "inteligencia" que permitieron identificar a los responsables del transporte, acopio y distribución de drogas.
Durante la tarde del lunes, personal policial detectó movimientos sospechosos en una vivienda de Tomás Gomensoro. Minutos después una camioneta, vinculada a una de las indagadas, salió en dirección a Bella Unión.
Producto de esto, el personal policial siguió "discretamente" al vehículo hasta que, al llegar a un control vehicular en Ruta 3, intentó evadirlo girando en "U", dándose a la fuga.
Tras esto, los policías iniciaron una persecución que finalizó cuando el vehículo fue interceptado en la intersección de Ingeniero Mones Quintela y calle Beninca.
En el interior del automóvil viajaban dos mujeres: una de 33 años, quien conducía el vehículo y poseía antecedentes penales, y una de 25 años, con un antecedente por encubrimiento.
Paralelamente, otro equipo de la Dirección de Información Táctica localizó a un tercer sospechoso, un hombre de 46 años, en un descampado cercano a la zona. Próximo a este, se ubicó una bolsa de tela con sustancia blanca oculta entre piedras.
Luego, mediante orden judicial, la Policía allanó la casa ubicada en Tomás Gomensoro y allí incautó una camioneta Volkswagen Saveiro, dos teléfonos celulares, más de $ 260 mil, U$S 120, dos ladrillos y medio de cocaína y tres envoltorios conteniendo 11, 34 y 26 gramos de cocaína.
Los detenidos fueron trasladados a Fiscalía y en las últimas horas fueron condenados por delitos continuados de suministro de sustancias estupefacientes. La mujer de 33 años fue condenada a tres años y diez meses de penitenciaría, mientras que la joven de 25 años y el hombre de 46 años deberán cumplir una pena de dos años y tres meses de penitenciaría.