La comuna y la bancada frenteamplista en la Junta Departamental no han logrado convencer a cuatro ediles opositores para que den sus votos y, por el contrario, han recibido como respuesta la necesidad de reducciones drásticas en los montos.
La votación, prevista para este jueves, volvió a postergarse porque aún no llegó la autorización del Tribunal de Cuentas. Finalmente -si no hay un nuevo retraso- será el 4 de junio.
La ecuación es difícil para el oficialismo: precisa que cuatro de los 14 ediles opositores levanten la mano en cada uno de los préstamos.
Dentro del grupo opositor, hay 10 que responden a los sectores mayoritarios del Partido Nacional, como las listas 40, 404, 71, 250 y 5. Según adelantaron a El Observador varios ediles de estas agrupaciones, la postura será no acompañar la aprobación de ninguno de los tres préstamos, algo que podría ser oficializado este martes tras una reunión de la bancada blanca.
“Nos tratan de responsabilizar de que Montevideo no avanza, pero están en el gobierno hace 36 años y tienen mayorías. Si no avanzan es por culpa de ellos. Estas cosas se pueden solucionar con la plata de la intendencia”, dijo el edil blanco Gonzalo Gómez.
El margen para la comuna se volvió nulo: debe conseguir los cuatro votos restantes, el de los dos ediles blancos de la lista 22 que encabeza Santiago Caramés -director del Sinae durante el gobierno de Luis Lacalle Pou-, el del colorado Federico Paganini y el del independiente y autoproclamado “coalicionista” Guillermo Kruse.
Sin embargo, las apreciaciones de estas bancadas aún son críticas de los proyectos. “Tienen que bajar los montos ostensiblemente, drásticamente”, dijo Kruse. “A todos nos parece que los montos están un poco altos. Hay que bajar todos los montos”, sumó el colorado Paganini. “Así como está no se vota”, resumió Caramés.
De todas formas, los tres dirigentes aclararon que están en negociaciones y abiertos al diálogo, por lo que la situación se podría destrabar, aunque con montos mucho menores.
Cambios de fondo
Además, hay cuestiones de fondo que también podrían derivar en cambios centrales. Kruse dijo que es “imposible” que vote el fondo rotatorio para las veredas, que es una de las propuestas centrales del préstamo. Sí, dijo, podría votar que se hagan veredas en los asentamientos, para los que la IM proyectó destinar solo US$ 15 millones, de los US$ 65 millones del plan total.
Algo similar pasa en el préstamo más relevante a nivel político: el de limpieza. Varios opositores indicaron que no están dispuestos a votar la compra de camiones y contenedores que perecerán antes de que se terminen de pagar el préstamo.
"No me podés pedir plata a 25 años para un camión. Capaz en tres años me tenés que pedir para uno nuevo y no terminaste de pagar el anterior", dijo Kruse.
Este préstamo, que se lleva la atención de los dirigentes oficialistas y opositores por ser el principal cuestionamiento de los montevideanos a la IM, prevé, entre otras cosas, la compra de 74 camiones, 254.000 contenedores intradomiciliarios y 19.000 contenedores intraprediales.
Tampoco el préstamo de calles está asegurado. Kruse consideró -y ya se lo comunicó a la comuna- que ese proyecto fue "pasado por arriba por la reforma del transporte metropolitano".
"No me pueden decir que van a hacer una paralela de Avenida Italia, no la toques, porque ya va a estar cerrada la otra por la reforma. Este préstamo va a tener que repensarse muy bien", señaló.
En caso de que el Frente Amplio no cuente con los votos para aprobar alguno de los préstamos, no serán sometidos a votación, sino que volverán a la comisión. ¿Por qué? porque si se votan negativamente en el plenario, la comuna no podrá volver a presentar proyectos similares en todo el periodo de gobierno. Si vuelven a comisión, podría darse una nueva negociación sin fecha de finalización para acordar nuevos montos.
Ciudad Vieja y saneamiento
Tal como se informó, de los cinco préstamos, hay dos que ya están prácticamente resueltos.
El de saneamiento por -en principio- US$ 102 millones se espera que sea aprobado con amplia mayoría.
Entre otras obras, se ampliará la red de saneamiento para alcanzar los barrios Villa Don Bosco, Carrasco Este, Villa García, Instrucciones y Lezica Sur. También se destinarán US$ 10 millones a la reparación del colector de Punta Carretas. Al final del plan, la cobertura de saneamiento urbano de Montevideo alcanzará el 96,2%.
El de Ciudad Vieja, por US$ 40 millones, no tendrá los votos. Según supo El Observador, desde la comuna intentaron plantear a la oposición una reducción de este préstamo para llevarlo al entorno de los US$ 15 millones, pero los ediles opositores -que lo consideraron un “manotazo de ahogado”- tampoco lo respaldarán.