El Progreso, de Juan Manuel Lorenzelli, obtuvo el Gran Campeón de pedigrí –brete 1038– por quinto año consecutivo y, de esa forma, reafirmó la hegemonía de la cabaña salteña en la raza Ideal.
Desde que el animal llegó al Prado hubo coincidencia en que sería difícil arrebatarle el lauro y ese pálpito se cumplió ayer en la pista 3 del Prado cuando el jurado brasileño Sergio Muñoz dijo que era “el mejor carnero de la historia”.
El Gran Campeón fue un desconocido hasta que llegó al Prado porque nunca había competido. Alejandro Lorenzelli comentó a El Observador que “pesó en la estancia 156 kilos y tiene un vellón de 24 micras”.
Por su parte, Juan Manuel Lorenzelli dijo a El Observador que es “un carnero completo, con muy buena conformación, muy buena costilla, una cabeza correcta y el vellón igual” en todas sus partes.
Con relación al quinquenio que logró la cabaña de la zona de Laureles, en Salto, Lorenzelli se mostró orgulloso de que el Gran Campeón “es un producto de la casa” y dijo que el lauro “confirma que vamos por el buen camino, con un abanico de cinco o seis sangres”.
Arrospide en PO
En el campeonato del Puro de Origen (PO), la cabaña Santa Inés SG, de Antonio Arrospide, obtuvo el Gran Campeón –brete 1048– por tercer año consecutivo.
Reservado de Gran Campeón fue el brete 1047, expuesto por Ana Lasserre e Hijos, en tanto el Tercer Mejor Macho fue para el brete 1045, expuesto por Anita SG, de Martinicorena.
Respecto al Gran Campeón, del paraje Arias, en Florida, Antonio Arrospide comentó a El Observador que “se trata de un animal equilibrado, productor de carne y lana”.
Precisamente, el Gran Campeón, que tiene 2 años de edad, pesó 136 kilos y el año pasado produjo 12 kilos de lana de 26 micras, reveló Arrospide. Antes había sido Tercer Mejor Macho.
El Gran Campeón PO también fue elogiado por el jurado brasileño Muñoz.