5 de junio 2015 - 5:00hs
Soledad Ramírez comenzó a cantar como un juego. Veinte años después y casi de la noche a la mañana se encontró liderando una de las bandas que más suena en el país. Mala Tuya ya tiene un premio Graffiti y recibió la placa por Disco de Platino por su primer disco, Pase lo que pase, y Disco de Oro por su segundo trabajo, Lo que somos. Y cada uno de esos galardones ocupa su lugar en la habitación de Ramírez.

La banda ocupa la mayor parte del tiempo de la cantante de 24 años, que comparte con sus estudios en comunicación y actuación. "Actuar me ayudó desde que era niña", contó a El Observador. "Cuando estaba en la escuela era muy tímida. Me decían: 'hola', y yo quedaba roja y callada. Con las clases siento que evolucioné, me hice más extrovertida".

Sin dudas, eso luego sirvió a la hora de colocarse al frente de una banda. Pero eso fue después.
Más noticias
"Empecé a cantar desde que tengo memoria. En cualquier video de mi infancia aparezco con mi juguete: un reproductor enorme, una caja llena de casetes que aún tengo y unos micrófonos de plástico. Ese era mi juego, pero si me pedían para cantar, no lo hacía. Hasta ahora me da mucha vergüenza cantar en una reunión familiar", agregó Ramírez.

Entre esos casetes está el infaltable Pies descalzos de Shakira –del cual se desprende Estoy aquí, la versión que hizo saltar a la fama a Mala Tuya–, pero también aparece Natalia Oreiro, Chiquititas, una serie de Disney, y algunas grabaciones propias de un programa radial que hacía con sus primos.

Luego de cantar por su casa, se animó a presentarse junto a su padre, que también es músico. Pero la fama del alumno superó la del maestro.

La versión de Estoy aquí de Mala Tuya terminó en YouTube y le valió la primera invitación para tocar en vivo. De allí terminaron en la Semana de la Cerveza y llamando la atención del país entero con sus dos discos, que mezclan música brasileña y pop, y que muchos catalogan erróneamente como cumbia.

Bailable pero no cumbia

"Es un sonido que todos quieren clasificar. ¿Es cumbia? No. ¿Entonces qué es? Si te ponés a escuchar el disco nuevo o ves los instrumentos, ni te planteás que sea cumbia. Mantenemos los instrumentos básicos de percusión brasileña y la adornamos con otros géneros. Y en lo que se va a venir ahora se va a ver otro producto distinto. Nosotros todavía no pasamos suficiente tiempo como para asentarnos en determinado perfil y tampoco lo tenemos claro. No nos pusimos ninguna etiqueta, pero la gente tiene esa necesidad de encasillar", explicó Ramírez.

Mala Tuya fue la banda uruguaya que inauguró un formato que luego fue tendencia: bandas bailables que, gracias a YouTube, llegan al éxito. Detrás de ellos surgieron otras, como VI-Em, Marama y Rombai.

"Está el fenómeno que muchos llaman de 'cumbia cheta'. A nosotros se nos pone en ese grupo porque estéticamente somos parte de eso", dijo Ramírez. "Son bandas jóvenes, de estudiantes, que hacen covers o cumbia. También, como pasó con Agapornis en Argentina, suma que haya una cantante femenina, que por lo general antes no había. Se puso de moda y, si entrás en Facebook, ves todos los días una banda nueva", agregó.

Al pasar llama a esta tendencia "neo cumbia", porque rechaza el nombre que se popularizó. "Es muy elitista. Creo que se le ha dado ese nombre para contrastarlo con la cumbia villera, la etapa anterior de la cumbia que trataba otros temas. Estas bandas son jóvenes y hablan de las cosas que viven: los boliches, el amor, el verano", afirmó Ramírez.

Vivir con la fama

Cuando se acerca un show de Mala Tuya, la agenda de Ramírez se llena de notas. Antes de su presentación de hoy en el Museo del Carnaval, los músicos aparecieron en todos lados. Sin embargo, Ramírez lleva a la fama de manera tranquila. "En los días comunes voy a mis actividades, me subo al ómnibus, voy al súper y nada cambió. Si bien pueden conocer a la banda, me ven sentada en el ómnibus y no se dan cuenta que soy yo. O se dan cuenta y no son invasivos. A veces veo algunos codazos y susurros. Es muy incómodo: no sé cómo manejarlo. Si me vienen a hablar y me piden fotos todo bien, pero eso me pone muy nerviosa".

A pesar de ser una de las caras más visibles de la banda, Ramírez no se siente líder. "Como soy la única mujer y canto la mayoría de los temas, te ponen como la cabeza de la banda. En la mayoría de las notas piden que esté yo, pero tratamos que estén otros también". Así como reparten las notas, también dividen las tareas diarias de la banda. Y ser la única mujer en un grupo de 14 personas la tiene sin cuidado.

"A mí me encanta. Obviamente tiene sus pros y sus contras", afirmó entre risas. "En lo humano tiene lo bueno de que soy a la que tratan de cuidar, y tiene lo malo de que la masa es masculina y los intereses son determinados y a veces o te sumás o hacés la tuya. Pero en lo musical o en el escenario no me pesa", acotó.
Temas:

Música Disco Facebook

Seguí leyendo

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos