Agro > JOSÉ LUIS TRIFOGLIO

"Para valorizar la lana hay que apostar a más calidad y a un buen acondicionamiento"

El presidente de la Unión de Consignatarios y Rematadores Laneros explicó por qué hoy más que nunca vale la pena esa apuesta

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13 de julio de 2018 a las 05:00

Recientemente asumió como presidente de la gremial de los consignatarios y rematadores laneros, ¿qué significa?
Es un desafío importante, soy el presidente de una institución –integrante de la Cámara Mercantil de Productos del País– en representación de Zambrano & Cía, una empresa que con otras creó la Unión de Consignatarios hace ya 27 años y la cual fue presidida por primera vez por Gerardo Zambrano. Es un honor, un orgullo y una responsabilidad que asumí con alegría. Estoy involucrado en el sector desde hace 38 años, participé en distintas organizaciones, estuve 30 años en el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) y hace ocho años que trabajo en esta empresa. Esta actividad, a la que le he dedicado gran parte de mi vida, me ha permitido cosechar amigos y muchas enseñanzas. Es un desafío que vamos a llevar adelante con otros directivos que representan a otras empresas, pero que compartimos una visión en común. Nuestro objetivo es colaborar para que este sector, que en lo social y en lo económico por mucho tiempo fue muy importante para el país, de la mano del esfuerzo de organizaciones, instituciones y empresas, revierta la caída del stock y de la producción. Uruguay necesita más lana y vamos a trabajar en ello.

¿Cómo piensan proceder?
Lo primero es ponernos a las órdenes de todas las organizaciones que están liderando el Plan Estratégico Nacional del Rubro Ovino (Penro). Por otra parte, continuaremos en la línea de aconsejar a los productores, algo que hacemos desde hace muchos años. Por ejemplo, sobre que es de gran valor al producir poner énfasis en avanzar hacia más calidad, para llegar a mercados cada vez más exigentes y que pagan un diferencial por esa mejor calidad y mejor presentación. También tratar de dar soluciones a algunos problemas que tiene el sector, por ejemplo se han achicado mucho los lotes de lana, eso genera inconvenientes de logística y en la comercialización, y el consignatario tiene la posibilidad de potenciar esos pequeños, medianos y grandes lotes y permitir obtener valores mejores que si eso se maneja en forma individual. La Unión de Consignatarios se creó para darle soluciones al productor, pero también al industrial y al exportador, buscando un buen precio para el productor y una buena mercadería para el comprador. El objetivo es hacer algunas cosas diferentes.

"Un caso es estudiar la posibilidad de crear centros logísticos, de acopio de lanas, en algunas zonas del país, para facilitar el tema transporte que no es menor, por los costos. Hay varias ideas".

¿Por ejemplo?
Un caso es estudiar la posibilidad de crear centros logísticos, de acopio de lanas, en algunas zonas del país, para facilitar el tema transporte que no es menor, por los costos. Hay varias ideas. Vamos a ofrecerles a las distintas instituciones nuestro apoyo, desde lo comercial. Nuestra actitud será la de escuchar y aportar, desde la fortaleza que tiene nuestra gremial por estar integrada por la mayoría de las empresas más importantes en cuanto a la consignación de lanas del país, con una cartera de clientes muy valiosa que nos permite todo el año saber qué está sucediendo en el mercado local y qué se puede hacer para mejorar.

¿Cómo aprecia al rubro?
Las lanas finas fueron la vedete en la última zafra, aunque desde hace muchos años se venía avisando que el mercado iba hacia ese lado. En otras zafras hubo buenos valores para otros tipos de lanas, pero ahora sin duda se despegaron las finas y las superfinas, y los principales analistas internacionales, precisando que puede haber altibajos, señalan que eso seguirá por lo menos cuatro o cinco años más. Se está cosechando algo que se viene sembrando desde hace muchos años. Los australianos, luego que cayó el esquema de precio piso en 1991, sufrieron al igual que nosotros una década de precios muy deprimidos, pero allí se comenzaron a desarrollar una serie de nuevos productos, no solo ya con pura lana virgen, sino mezclando con otras fibras y se generó un crecimiento, con productos antes impensables. Recuerdo que en un artículo que escribí en el SUL hablé que antiguamente se habían desarrollado mallas de baño para damas de lana y no tuvieron buen resultado ya que encogían, pero en la actualidad con los nuevos procesos y mezclas se logran prendas muy atractivas, incluso deportivas. Por eso la lana fina de calidad recuperó su valor.

"No hicimos negocios para lanas finas o superfinas sin acondicionar o con grifa celeste, todo fue grifa verde. Nos dejó muy contentos eso, vimos una señal, saben que el mercado lo recompensa".

¿En Uruguay es creciente, dada esa demanda, la apuesta a lanas de calidad bien acondicionadas?
Acá la mayoría de los productores que tienen lanas superfinas acondicionadas con grifa verde. Ese trabajo que se hace en el establecimiento por empresas acreditadas por el SUL no se puede hacer después. Esa lana, manejada así, se valoriza cada vez más. En los promedios que publicamos este año por la Unión de Consignatarios lo vimos. No hicimos negocios para lanas finas o superfinas sin acondicionar o con grifa celeste, todo fue grifa verde. Nos dejó muy contentos eso, vimos una señal, saben que el mercado lo recompensa. La diferencia entre un lote de 19 micras acondicionado grifa verde y otro que no lo sea debe estar en US$ 2 por kilo, porque entre las lanas un poco más gruesas la diferencia que sí constatamos fue US$ 1,68. Incluso en las lanas medias y gruesas la diferencia fue de US$ 0,50 a US$ 0,60 y con casos de US$ 1 en algún momento de la zafra. Todo eso, multiplicado por tres o cuatro kilos y por la cantidad de animales es mucho dinero. Para valorizar la lana no hay otro camino que apostar a más calidad y a un buen acondicionamiento. De esa manera los industriales y exportadores llegan a mercados más exigentes, obteniendo mejores valores que se trasladan a los productores.

¿Cómo definiría al mercado en base a los distintos micronajes?
El mercado se empezó a activar, lentamente, en una nueva zafra de lanas finas y superfinas donde casi no hay remanente de la pasada. Muchos productores que a esta altura de 2017 vendieron en el lomo o de esquilas preparto obtuvieron muy buenos valores, pero el mercado luego creció tanto que quedaron algo lejos, así que los precios que ahora se ven para esas lanas están US$ 2 o US$ 3 por kilo por encima de aquellos excelentes negocios, por lo que hay una corriente de productores que a esta altura de 2018 han vendido, repitiendo lo del año pasado. A la vez, para los que vendieron tras el receso de Navidad y Año Nuevo y durante este año, la diferencia ahora no es tan atractiva, por lo que se están tomando más tiempo para decidir. Además hay pronósticos frescos, de Abares (Oficina Australiana de Economía y Ciencias de los Recursos Agrícolas), de una zafra 2018/19 con crecimiento en los valores promedio en el Indicador de Mercados del Este de 14% en dólares estadounidenses. Será una buena zafra, considerando la información que viene desde el exterior, para lanas finas y superfinas. Luego vemos que para las lanas medias, hasta 28 micras, hay demanda. Por encima de eso está complicado, no hay demanda. Vemos lanas en Corriedale de borregos en 27 micras pero en animales adultos pasan a 29 o 30 y de eso lo que se exportó se hizo con mucha lentitud y quedan stocks, sobre todo en la peinaduría. En esos micronajes hay problemas, ni que hablar en lanas más gruesas, por ejemplo las Romney Marsh. No es un tema de precios, no hay interés de la demanda porque no la hay desde el exterior. Incide que Nueva Zelanda mantiene un stock importante de lana gruesa a la que suma la producción de este año y tardará para que ese mercado cambie.

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