17 de julio de 2020 15:46 hs

“Pensamos que hay circulación del virus, en virtud de que en algunos casos no hemos podido determinar la conexión con el brote original”, dijo este viernes a Subrayado el ministro de Salud Pública, Daniel Salinas. Las palabras pueden pasar desapercibidas para el gran público, pero de confirmarse esa hipótesis, significan una etapa nueva en la historia del covid-19 en Uruguay, que implicaría un escenario más complicado y parecido al del ingreso de la enfermedad, en marzo.

Cinco días después de conocerse el inicio del brote en la mutualista Médica Uruguaya, ya hay 19 casos confirmados, lo que generó que el Ministerio de Salud Pública desate una artillería de recursos para intentar controlar el brote: tests a todos los contactos de los positivos confirmados, certificación y cuarentena a los 270 trabajadores de ese piso, tests a los 130 pacientes que coincidieron en el mismo piso que los positivos, cuarentenas preventivas a los contactos de éstos. Además, este viernes anunció más controles a las instituciones de salud y más testeos dentro de la mutualista. En términos epidemiológicos es "muy pronto" para evaluar la magnitud del brote, dijeron el jueves fuentes del Ministerio de Salud Pública a El Observador

Sin embargo, en estas horas empezaron a conocerse otros casos donde no hay un nexo claro. El primero es el de la propia Médica Uruguaya, donde hay un segundo caso índice del cual aún se buscan los contactos. Además, el Hospital Evangélico encontró otro caso positivo de una empleada sin que de momento esté claro el origen. Se detectaron dos casos positivos en un local de Tienda Inglesa y, además, Salinas informó de otro “en un conocido restaurante”, de un hermano de una de las trabajadoras del supermercado. Dos empleadas de un servicio de acompañantes, que trabajan con pacientes de más de un centro, dieron positivo por el brote original, por lo que la Asociación Española cuarentenó a más de 50 trabajadores, informó El País.

Por otro lado, este jueves el Sinae informó de 6 casos de Montevideo que no formaban parte del brote de la Médica Uruguaya, sin aclarar si su origen era importado o por contacto estrecho.

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Todo eso es el sustento de la frase del ministro que implica un nuevo escenario: el hilo epidemiológico de los casos, que durante semanas estuvo claro en Montevideo, empieza a perderse en algunos casos. Lo que implica que el virus tiene una circulación en la comunidad que no está siendo detectada. Eso complica su seguimiento y sofocamiento. La hipótesis implica que hay positivos que no están siendo tratados y por ende no están aislados, con la posibilidad de que contagien a otros.

En la mayoría de los brotes anteriores, el rápido sistema de rastreo, testeo, detección y cuarentena de contactos había aplacado los focos: Vilardebó, residenciales, Rivera y Treinta y Tres. El primer foco, el del casamiento de Carrasco, no se había podido controlar, y recién después de varias semanas, y con la ayuda del confinamiento general de marzo y abril, se fue aplacando.

Una de las mayores preocupaciones del brote actual es cómo se inició: el caso índice es un hombre que llegó desde el Chuy y fue internado en la Médica Uruguaya por otro problema, y sin síntomas. Tras recibir el alta volvió pocos días después, ya con síntomas y con diagnóstico positivo de covid-19. El hecho de que varios contactos de la primera internación hayan dado positivo, y que hayan hecho una vida normal durante ese tiempo (alrededor de una semana) multiplica las posibilidades de que se haya expandido en un rango más allá de la capacidad de testeo. 

Por otro lado, los casos que empiezan a aparecer sin nexo epidemiológico (los primeros fueron hace una semana) impiden saber si están vinculados a este caso índice o si hay otros casos índices que están generando contagios, sin que el sistema los detecte. Todo eso, en una ciudad de muchísima mayor movilidad que Treinta y Tres o que en lugares cerrados como el Vilardebó o los residenciales, complica aún más el panorama.

Un dato alentador es que la capacidad de testeo de Uruguay es muy fuerte: de hecho ayer se llegó al récord de 1.517 testeos, con 17 positivos: 1,1%: un porcentaje bajísimo que hoy no se da ni en Nueva York, uno de los primeros epicentros del covid-19 y además donde pegó más duro. La OMS, por ejemplo, ha usado el porcentaje de casos positivos como guía para evaluar la conveniencia o no de los desconfinamientos: sostiene que es seguro hacerlo si el porcentaje de nuevos positivos es menor al 10% de los tests, algo de lo que Uruguay está muy lejos y de hecho casi nunca superó, ni en los peores momentos de marzo.  La evolución de esa cifra de porcentaje de positivos será clave, junto a la de los casos nuevos, para analizar si la situación empieza a salirse de control o no.

Otros datos alentadores: Médica Uruguaya informó que de 96 tests hechos hoy, solo 1 dio positivo. Además, los tests hechos en un refugio donde trabaja un educador que dio positivo por el brote de la mutualista, también dieron negativo (de todos modos pueden ser falsos negativos, por lo que deben seguir en cuarentena hasta hacerse el segundo test). Contacto no significa contagio, y en la medida que los testeos vayan más rápido que los contagios, se tendrán más herramientas para controlarlos.

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