Agro > ENTREVISTA / FACUNDO CAPANDEGUY

"Producir cuidando el recurso suelo siempre es un desafío y siempre tendrá vigencia"

En diálogo con El Observador, Facundo Capandeguy, presidente de la Aupsid, dijo que "el esfuerzo de los productores en transformarse y adecuarse a la nueva realidad se nota”

Tiempo de lectura: -'

04 de enero de 2019 a las 17:30

¿Qué implica esta responsabilidad de presidir la Asociación Uruguaya pro Siembra Directa?

Es un honor, responsabilidad y gran desafío. Ausid es una institución fundada y llevada adelante por productores de avanzada, quienes vieron hace casi 30 años que había una mejor forma de realizar agricultura, teniendo como eje el cuidado del suelo para ser más sustentables en el largo plazo. La visión de este grupo de productores, de los cuales varios de los fundadores siguen activamente en Ausid, hizo de instrumento para que el país hoy tenga uno de los mayores niveles de adopción de la siembra directa en el mundo. Seguir con este desafío, mejorarlo continuamente y seguir en la vanguardia de la conservación del suelo, es un gran orgullo y responsabilidad. 
 
¿Quiénes más integran y con qué responsabilidades específicas la nueva directiva?

La comisión directiva para el período 2018-2020 quedó compuesta de la siguiente forma: vicepresidente, Gabriel Bidegain; secretario, Santiago Miguel; tesorero, Carlos Marchesi; vocal, Marcelo Jacques. Como suplentes están: Martín Luzardo, Gustavo Paz, Juan Pablo Viera, Antonio Rodríguez e Ignacio Arocena. En la comision fiscal los titulares son Miguel Carballal, Mauricio Sevrini y Eduardo Campanela y lo suplentes Raúl Pastorino, Federico García y Juan Asuaga. Además de las personas que integran las diferentes comisiones, Ausid tiene un grupo de productores y técnicos allegados que aportan experiencias de gran valor. 
 
¿Qué planes se han trazado a corto, mediano y largo plazo?

Apuntaremos actualizar como siempre los temas que son el cerno de la institución. Hoy tenemos desafíos tan importantes posiblemente como en los inicios de Ausid, ya que producir cuidando el recurso suelo siempre es un desafío y siempre tendrá vigencia. En el corto y mediano plazo tenemos una agenda nutrida de actividades de difusión en diferentes zonas del país, así como la clásica jornada anual y diversas recorridas de campo. En el largo plazo estamos trabajando en varios proyectos orientados a la búsqueda de nuevas opciones, usos y manejos de coberturas con una consecuente disminución de agroquímicos y control de malezas resistentes que se han vuelto un problema. También continuaremos con otras fases de trabajos ya realizados sobre compactación de suelos. 

Los objetivos fundacionales de Ausid, establecidos en 1991, ¿en qué medida, dadas las nuevas realidades del negocio agrícola, se han tenido que adecuar?

Los objetivos siguen siendo los mismos que al inicio, pero desde varios escalones más arriba, ya que si bien la siembra directa esta mayormente adoptada, la realidad productiva nos pone hoy exigencias cada vez mayores para poder seguir produciendo cada vez más sin deteriorar el recurso y tratando de mejorarlo. El negocio ha tenido que adecuarse o se está adecuando. Se está saliendo de un esquema fijo agrícola centralizado en el cultivo de soja para pasar a la conocida rotación con pasturas, pero actualizada y con mayor tecnología. La forma y velocidad depende de lo que le cabe a cada tipo de suelo y producción, reconociendo también que en muchos lugares hay enorme variabilidad y que cada ambiente debe manejarse de manera individual. Manejar bien estas variables nos permiten no perder producción en el largo plazo y, por supuesto, tener controlado al enemigo número uno que es la erosión. 

Una de las jornadas realizadas en 2018 se tituló, a propósito de la siembra directa, ¿Un sistema o una herramienta puntual? ¿Qué se respondió a ese interrogante?

Una de las actividades actuales de Ausid son los talleres para productores en diversas zonas del país abarcando diferentes rubros, no solo el agrícola sino también el ganadero y el lechero. Estos talleres hacen énfasis en que no por el hecho de no laborear el suelo, tener un mosquito y sembrar con una sembradora de directa estamos haciendo bien los deberes para cuidar el recurso y producir cada mejor en el largo plazo. Desde la institución hemos detectado un porcentaje importante del área bajo cultivos carentes de rotaciones, buenas coberturas con énfasis en realizarlas bien y no por obligación, el respeto por los desagües, y un aumento preocupante del laboreo que claramente atenta contra la sustentabilidad del sistema. Por todo esto es que volvemos a dar discusión sobre las bases de la siembra directa y refrescar prácticas que la mayoría de los productores conocen, pero por diferentes motivos están dejado de practicar. Tenemos que ver la siembra directa como un sistema, no como una práctica aislada de sembrar sin laborear, un sistema donde interactúan muchas variables todas complementarias para lograr el éxito deseado. 

¿Qué porcentaje de área de chacra nacional se realiza con la tecnología de siembra directa y en qué medida se ha podido avanzar hacia una siembra directa de calidad?

La adopción de la siembra directa es alta en Uruguay, probablemente entorno a un 90% del área bajo cultivo. El desafío es que esa siembra directa vaya acompañada de un buen uso del suelo y una adaptación a los problemas actuales como las malezas resistentes y la falta de estructura física de los suelos, entre otras cosas. El no acompañamiento a estos nuevos problemas en general termina con decisiones drásticas que atentan contra el sistema. 

Tras una pésima campaña de verano pasada y luego una de invierno que si bien cierra con dificultades mejoró los antecedentes próximos... ¿qué perspectivas tiene para 2019 y cómo ve a las empresas del sector? 

Las empresas del sector agrícola vienen de años muy duros, donde la zafra de invierno 2017 y la pasada de verano terminaron de complicar. Lamentablemente muchas de ellas se juegan a que esta zafra de verano culmine con un buen clima que permita lograr buena productividad, que hoy es la principal variable que permitirá cerrar un buen número. Hay de parte de los productores un esfuerzo grande en adecuar costos, áreas y sobre todo esquemas producción, como una vuelta al negocio ganadero, entre otras cosas, para darle más estabilidad a las empresas. El esfuerzo de los productores en transformarse y adecuarse a la nueva realidad se nota, lo veo y habla de la capacidad que tienen los productores en el país de reconvertirse, esforzarse y seguir para adelante. 
 
¿Qué significó que una entidad cultural, la Fundación Lolita Rubial, le haya adjudicado el premio Juan José Morosoli  por su aporte al Uruguay Cultural en el área Agropecuaria? 

Fue una gran sorpresa y una gran satisfacción. El premio recibido es muy importante, y reconforta que haya fundaciones que silenciosamente vean el trabajo de personas e instituciones valiosas y lo premien. Realmente es una gran labor de la fundación Lolita Rubial. 

Perfil 
Datos
Nació en Conchillas, Colonia, el 29 de agosto de 1985.
Familia 
Casado con Pilar García Pintos. Tienen dos hijos: Jacinta de cuatro años y Aparicio de un año y medio.
Profesión 
Ingeniero agrónomo. 
Otras actividades relacionadas con el sector
Productor y empresario en el sector comercial de semillas e insumos.
Pasatiempos
Familia, lectura, guitarra, acordeón y criar caballos Criollos.
REPORTAR ERROR

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 245 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 245 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 245 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...