Como jugador, Pablo Bengoechea fue un 10 con una derecha exquisita, capaz de meter asistencias de gol a sus delanteros, tanto de pelota quieta como en movimiento, y de perforar a los goleros en los tiros libres, como lo sufrió el brasileño Taffarel en la final de la Copa América de 1995 que le permitió a Uruguay acceder a los penales y a la postre coronarse campeón.
¿Qué hacer con Tony Pacheco y Marcelo Zalayeta?
Pablo Bengoechea no asumió pero adelantó que es hincha de la línea de cuatro en la defensa, que no cree que Peñarol pueda jugar con un 4-3-3