21 de noviembre de 2014 20:01 hs

A quién no le ha pasado de estar en un evento y no conocer al resto de los participantes? ¿Y si en ese momento pudiera a través de su celular descubrir quiénes son las personas a su alrededor y ver la información de sus perfiles en LinkedIn? Esto es justamente lo que posibilita Nearup, una plataforma que se enfoca en potenciar el networking en los eventos. Es posible generar una conexión con la persona de interés y hasta agendar recordatorios.

Asimismo, permite a los organizadores medir las interacciones y circulación de los participantes durante la jornada. Nearup es el producto estrella de CharruaLabs, la startup generada por la pareja integrada por Estela Pochintesta (28) y Martín Palatnik (29).

Este emprendimiento ofrece servicios de consultoría para el desarrollo de aplicaciones con Bluetooth Low Energy (BLE) -tecnología que ofrece comunicación entre dispositivos móviles y otros más pequeños- e iBeacon -pequeño aparato que emite una señal en la onda corta de la tecnología BLE-, que permiten conectar y mejorar las interacciones en tres áreas: eventos, espacios de trabajo y retail.

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Los emprendedores buscan potenciar el intercambio de información en presentaciones; por ejemplo, en Nearup están por agregar una funcionalidad que posibilitará a la audiencia hacer sus preguntas a través de la plataforma y al público votar sus favoritas. Con esto se evitaría pasar el micrófono de una punta a la otra de la sala.

De esta forma, los organizadores conocen más sobre su audiencia al capturar los perfiles de los asistentes y la información intercambiada. Estas acciones son posibles a través de una tecnología que creó CharruaLabs: AltBeacon, la cual elimina el Beacon físico al utilizar los smartphones como herramienta.

Desde 2009 hasta inicios de este año Pochintesta y Palatnik vivieron en Europa y EEUU por estudio y trabajo. Crearon la empresa en febrero de 2013, y cinco meses después decidieron que volverían a Uruguay de la mano del programa Softlandings de la Agencia de Investigación e Innovación (ANII), que busca apoyar y financiar a emprendedores y empresas de alto potencial comercial con el objetivo de que se instalen en Uruguay o lo tomen como plataforma para sus negocios globales. Este programa es ejecutado en conjunto con la Incubadora Ingenio.

Historia emprendedora
Pochintesta y Palatnik se conocieron al cursar la carrera Ingeniería de Sistemas en la Universidad Católica (UCU). En cuarto año, se presentaron con unos amigos a un concurso de ideas que organizaba la UCU en conjunto con Zonamérica y obtuvieron el tercer puesto. La idea no prosperó, pero sí las ganas de emprender.

En el último año de la carrera, emigraron al exterior: Palatnik a Inglaterra a terminar de cursar sus estudios y, luego, hacer un doctorado en Ingeniería en Eindhoven University of Technology en Holanda; y Pochintesta a Estados Unidos para perfeccionar su inglés y hacer un MSc Computer Science – máster en ciencias de computación- en la Universidad de Mississipi con especialización en aplicaciones móviles.

Al terminar su máster, Pochintesta viajó a Holanda para reunirse con su pareja. Trabajó en The Mobile Company desarrollando apps para smartphones. Por su parte, Palatnik trabajó en Canon.

Dos años más tarde, en 2013, decidieron participar en el Startup Weekend en Amsterdam. En esa jornada, con un grupo de personas con nacionalidades muy diversas, desarrollaron Sunseekr, sitio con opciones de viajes de último momento a lugares con un 90% de probabilidad de que hubiera sol. Buscaba evadir los días grises y lluviosos, característicos de Amsterdam. Este proyecto fue el ganador.

Como parte del premio, se les obsequió entradas al reconocido festival de emprendimientos, Pioneers, en Viena. Era un evento con miles de personas, y la pareja no conocía a nadie. Ese fue el germen de CharruaLabs: la necesidad de saber quiénes eran las personas que participaban y conectarse con ellas.

A través de un conocido de la familia de Palatnik, se vincularon con Softlandings, programa que identificaron como ideal.

Un único mundo
Palatnik aseguró que el funcionamiento de CharruaLas es como trasladar el Google Analytics al mundo real a través de un Smartphone, que incorpora las tecnologías Bluetooth Low Energy y iBeacons.

Bluetooth Low Enegy e iBeacon permiten medir distancia entre smartphones y Beacons (desde 20 centímetros hasta 70 metros). Bluetooth Low Enegy es un protocolo de comunicación. Es como una especie de idioma, en el que los aparatos que lo compartan se pueden comunicar.

Los Beacons son pequeños aparatos que emiten señal Bluetooth Low Energy que los smartphones captan y a la cual pueden medir distancia, según explicó Palatnik. “Es similar a que se hacen con los satélites y el GPS pero sirven para localización indoor –dentro de un local-”, continuó.

El GPS mide distancias superiores a 100 metros e informa de la posición de un objeto en relación al globo terráqueo. Esto posiciona a uno respecto a su distancia con otro dispositivo, dijo Pochintesta.

En el caso de Nearup, funciona al aparecer las personas a su alrededor que puedan ser relevantes, pero la plataforma se puede aplicar a retail o espacios de oficinas. “Podría decir quién está trabajando en este momento cerca de uno o quiénes ocupan la sala de reuniones. Al pasar por un local, se podría desplegar un catálogo con artículos interesantes para comprar”, continuó Pochintesta.

Para un organizador de un evento, es difícil medir cómo interactuaron los participantes y cuántas personas se conocieron allí. Con Nearup es posible esa medición y se hace en tiempo real.

En definitiva buscan conectar el mundo físico con el digital.

La monetización de CharruaLabs proviene de varios frentes: consultoría para empresas que quieren recabar información, servicios que se generen a través de iBeacon y por la plataforma para los eventos. Se comercializa con el branding de cada evento.

Sin restricciones
AltBeacon está publicado parcialmente en la red más importante de proyectos de código abierto a nivel mundial, Github. La versión reducida está open source - software distribuido y desarrollado libremente – para que personas de cualquier parte del mundo lo pruebe, le de visibilidad y credibilidad.

La aceptación fue muy buena, de hecho, fue trending project por varias semanas. Más de un centenar de personas lo favoritearon, lo cual significa que le parece un proyecto interesante para utilizarlo.

En la actualidad, más de diez proyectos usan AltBeacon con objetivos muy variados. Por ejemplo, una aplicación para personas ciegas en la que se indican dónde están ciertos objetos; juegos como la búsqueda del tesoro; y para medir el tiempo de espera en la cola de un restaurante, indicó Palatnik.

“Poner nuestro producto open source genera dudas, porque por un lado sirve para validarlo y por otro pemitís que se use libremente”, confesó Pochintesta, aunque reconoció que les sirvió porque se les tiene que dar crédito por usar su componente.

Pareja en todo
Ser pareja y trabajar juntos no es tarea sencilla. A nivel mundial hay varias empresas que comparten esta característica como evenrbrite, flickr y sixapart, entre otros. “Cuando uno encuentra ejemplos, siente que no es algo tan loco”, dijo Pochintesta.

Tiene varias ventajas y desventajas. La principal virtud que reconocen los emprendedores es la confianza que se tienen. Esto conlleva a que sean críticos entre lo que hace el otro sin cuidar las formas de expresar, lo cual tiene su lado positivo y negativo.

Reconocen que es complicado separar los problemas del trabajo con los personales, pero que están trabajando y por el momento se sienten muy bien.

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