La economista uruguaya Graciana del Castillo era jefa de riesgo soberano de la calificadora Standard & Poor`s (S&P) cuando en febrero de 2002 esa agencia estadounidense le quitó a Uruguay el preciado grado inversor y por su nacionalidad debió abstenerse de aquella decisión que suponía un mazazo para el gobierno de Jorge Batlle que buscaba amainar una feroz crisis financiera que pondría a la economía uruguaya al borde del abismo. “Es casi un cliché decir que las agencias de calificación actúan en forma equivocada o tarde”, dice hoy a manera de autocrítica. “Por lo tanto, no creo que haya sorprendido a nadie que después de haberse equivocado tan feo, se hayan tomado tanto tiempo para volver a otorgar el grado de inversión al país. Cuando finalmente lo hicieron en marzo del 2013, era obvio que los mercados ya habían reconocido la transformación financiera del país que hoy es una estrella entre los países emergentes”, aseguró en entrevista por correo electrónico con El Observador desde Nueva York .
“Uruguay hoy es una estrella entre los países emergentes”
El canje del 2002 es una grifa que distingue al país, djio la ex jerarca del S&P