¿Por qué quiere seguir en la presidencia de Peñarol?
Porque me lo pidió mucha gente que trabajó en este proceso y porque creo que se lograron un montón de cosas que hay que consolidarlas y que nos costaron mucho, como nivelar el club en todos los aspectos, institucional, social, deportivo, y porque todavía tengo muchos sueños por lograr. Siempre digo que cuando uno no tiene sueños, es cuando ya se tiene que retirar. Y yo tengo dos muy claros: ganar la Copa Libertadores –me quedó la espina– y hacer el estadio.
Habló de una revancha en la Copa. ¿Piensa realizar contrataciones de renombre?
Se demostró en los dos últimos campeonatos bajo mi conducción que Peñarol hizo un esfuerzo importante para contratar jugadores que eran difíciles para este medio.
¿Por qué piensa que el socio lo debería votar?
Porque Peñarol hoy está como hace muchísimos años no estaba. Cuando asumí era un cambio muy grande y había más dudas que certezas porque se rompía una línea de conducción muy personalista de 50 años, que llevó a Peñarol a ganar lo más importante de la historia y lo llevó a ser el campeón del siglo XX.
Peñarol está mejor que hace tres años. De todas formas, ¿usted se endilga el éxito o fue en conjunto con la oposición?
Soy el presidente del club. La única manera de lograr estas cosas es cuando el oficialismo quiere. Esto lo hicimos todos los peñarolenses. Ahora, me parece bastante difícil de creer que estando en la oposición radical se puedan generar estas cosas. Ideas tenemos todos, pero cuando las cosas salían mal, las hacía Juan Pedro Damiani, y cuando salen bien, las hacen todos. Es como las derrotas, que son huérfanas, y las victorias, que tienen muchos padres.
Algunos de sus potenciales rivales en las elecciones dicen que lo suyo es una dinastía.
De repente sería mejor que me llamara Iocco o Cambón para ser presidente de Peñarol. Son argumentos muy sencillos.
¿Cree que va a ganar por un triunfo aplastante?
No lo sé. En el fútbol se vota en función de los resultados. Yo creo que se consiguieron, pero de repente la gente piensa que no. Después de ser presidente de un grande estás en condiciones de pilotear un jumbo, operar de apendicitis o sacar una muela. Pero Dios dirá.
¿Qué es lo que falta arreglar?
Vamos en camino en ser la institución modelo del país: por lo menos a eso aspiramos.
¿No piensa en otros deportes?
Sería fácil caer en un eslogan político, pero como yo no miento, diría que hoy Peñarol tiene que fortalecer aun más el fútbol, que es lo que le da todo.
Según un estudio que realizó la lista 2809, con el 10% de los ingresos, el club podría tener un buen club en básquetbol.
Averigüé que en un club de básquetbol de mitad de tabla –Peñarol tiene que ser campeón siempre– se gasta más plata que lo que invierte el club en formativas (del fútbol).
Hablando de formativas, ¿va a apostar a profesionalizarlas?
Sí, claro. Sabemos que Púa es una persona con un talento innegable y hay que profesionalizarlo aun más. Hoy tenemos cinco jugadores en la sub 15 y, según me han dicho, Peñarol es el club que más provee a las selecciones juveniles.
¿Hará algo con Las Acacias?
Es un estadio con la capacidad necesaria de 12 mil personas que pide la AUF, pero Peñarol no puede jugar en un estadio para solo esa cantidad de gente. No nos podemos quedar en la historia y el romanticismo. Ojalá que cuando hagamos el estadio, se le haga un homenaje a mi viejo y quizá pueda llevar su nombre. Pero eso lo van a decir los socios.
El pasivo sigue siendo grande. La lista 2809 dijo que es de US$ 15,6 millones a noviembre del año pasado.
Que vayan a la facultad para hacer los números. El pasivo del club lo bajamos en US$ 2,5 millones en estos tres años y está en US$ 8,6 millones.
La asamblea representativa votó superpoderes al consejo directivo con solo 28 votos.
No, eso dicen los que están en contra y que ni van a la asamblea. No son superpoderes. Es adecuar las facultades que tiene el consejo a las realidades. No es una empresa pública. No se puede hacer una licitación para comprar un lápiz.
Usted le ofreció a Ricardo Rachetti que lo acompañara.
Intenté preservar el clima que por ahora hay en Peñarol. Me parecía bueno. La directiva es muy armoniosa. Hubiera sido bueno, pero lamentablemente las vanidades de los hombres, incluidas las mías, van contra los objetivos supremos.
Antonio Pacheco se fue mal de Peñarol, no por la decisión técnica, sino porque se lo anunciaron de un día para el otro y usted como presidente estuvo de acuerdo.
Fue avalado por toda la directiva. No es que se va bien o mal. Venció su contrato y fue una decisión muy complicada de tomar porque el Tony es el gran ídolo del club. Todo tiene su término. He hablado últimamente con él y si quiere hacer lo mismo que Darío Rodríguez, en Peñarol tiene las puertas abiertas. Si quiere retirarse, o quiere jugar, está en un muy buen nivel; o trabajar en juveniles. Pero no podemos hacerle los cambios a los técnicos. El contrato se venció y no se renovó. No se fue mal. Hablé hace 10 días con él y quedamos en juntarnos después que termine el campeonato. Las últimas dos veces lo traje yo a Peñarol. ¿Cómo se fue Morena del club? ¿Cómo se fueron Goncalves o Spencer? No es fácil prepararse para irse. Y lo comprendo, lo comprendo mucho.
Pero también estuvo el caso de Pablo Bengoechea; el propio Aguirre había dicho que no y su padre lo hizo recapacitar y cambiar de opinión.
Creo que fue un error grande de mi viejo en ese momento. Si vos elegís al técnico, él tiene que tener todas las potestades para armar el equipo.
Daniel Viñas, de la lista 2809, dijo que usted había hecho un máster en administración deportiva y que no aprendió nada porque hace 25 años que está en el club y no se notan los cambios.
(Con ironía) Una maravilla... Que me lo diga Viñas que es catedrático en fútbol y en derecho deportivo... Viñas es un tipo muy conocido. Ha hecho de todo en el fútbol... Ja, es gracioso.
Ellos dicen también que el desarrollo del club y la contratación de gerentes fue una idea propia.
Dicen que descubrieron América. ¿En 1492 le dieron la receta a Colón de cómo llegar? ¿Inventaron todo? ¿Son tipos brillantes, todos? ¿Desde el ex ministro de Economía, Alfie, que estuvo en el mejor momento del país?
¿Será su última presidencia?
Creo que sí. Espero hacer el estadio y después vendrán los que descubrieron América. Hay que esperar mucho para ser presidente de Peñarol. Para llegar deben tener experiencia, solvencia –no económica–... en fin. Les falta.