Dólar
Compra 37,20 Venta 39,70
1 de marzo de 2012 21:10 hs

Prueba un bocado apenas llegado a su casa en el Buceo, cuando el reloj ya marcaba las cuatro de la tarde del jueves y acababa de regresar de su primer día de trabajo en Los Aromos. El periodista le dice que lo llama en unos minutos, porque así aprovecha para terminar de comer algo, pero el DT responde: “Hablemos ahora porque va a ser un día muy largo”. Y enseguida Da Silva empieza a relatar: “Mirá que de verdad estuve muy mal y a punto de desistir de llegar a Peñarol, sobre todo por lo que se habló en Argentina. Fijate que se dudó de mi honestidad. Yo estaba muy tranquilo de que había procedido bien, y ahí fue cuando apareció mi familia y la gente amiga, que me dijo que mirara para adelante y que aceptara, porque siempre fui derecho”, relata y sigue enfrascado en la explicación: “El periodismo argentino se ensañó conmigo, porque no entienden cómo uno deja un equipo en Argentina para dirigir en Uruguay. Viste como son, no entendieron. Y además ya había presentado renuncia (el viernes 17 de febrero) a Banfield antes de que se hablara cualquier chance de Peñarol, pero en ese momento los dirigentes me dijeron que querían que siguiera dos partidos más (con Racing y Godoy Cruz). Considero que hay momentos en los que se debe saber dar un paso al costado, y yo estaba al frente de un equipo que estaba destruido anímicamente, con la autoestima muy baja y tenía una gran falta de confianza. Hacía 30 partidos que arrastraba la misma situación, porque Falcioni dirigió ocho partidos y ganó 1, en la etapa de Méndez el equipo hizo un gol en siete partidos y Lavolpe terminó último con 11 puntos. Yo arranqué con tres derrotas, 0 gol, y pese a que creía que podía revertirlo, me di cuenta que no se podía, aunque los jugadores estaban a muerte, trabajaban como nunca, pero la presión era imposible”, termina su explicación y hace una pausa.

Pero en Peñarol tendrá que asumir muchas presiones, porque debe ser campeón.
Presiones hay en todos lados, pero acá venís a pelear el campeonato. Tenés un equipo que tiene la base del que fue vicecampeón en la última Copa, hay muchos jóvenes con ilusiones y la hinchada juega su propio partido.

¿Está seguro de los pasos que dio?
Sin dudas, si no no estaría aquí. Pero voy a ser claro: sabía desde la semana pasada que Peñarol estaba interesado en mí, alcanzaba con escuchar los rumores para entender la situación. Esto es muy chiquito y nos conocemos todos, pero el primer contacto que tuve con Peñarol fue el domingo de noche con Osvaldo Giménez, que me explicó la situación y me ofreció el cargo. Allí decidí adelantar un partido mi salida de Banfield, porque después de Godoy Cruz me iba.

¿Con qué Peñarol nos vamos a encontrar a partir de ahora?
Por lo pronto para el sábado y martes vamos a mantener lo bueno que vi el miércoles (ante Bella Vista): un equipo explosivo, con mucho juego por los costados y tenemos que aprovechar la cantidad de muchachos jóvenes que tiene el grupo. Después llegará el tiempo de probar a los más jóvenes, porque me dijeron que hay muy buenos valores.

¿Cuál será la propuesta de Da Silva en Peñarol?
El que más me gusta es el 4-4-2, con la posibilidad de modificarlo por un 3-2-5 cuando tenemos la pelota, y con los 10 defendiendo cuando tenemos que recuperar el balón.

¿Considera que puede cumplir los dos años de contrato en Peñarol a pesar de la inestabilidad que existe con los entrenadores en los últimos años?
Mirá que si me ofrecían firmar por tres años era mejor... ¡Vine para quedarme muchos años en Peñarol! Pero eso, obviamente, dependerá de los resultados. Hoy quiero hacer un buen trabajo y colaborar para que el club siga creciendo y promoviendo juveniles.

¿Está conforme con el plantel que tiene para trabajar hasta el final de la temporada?
Tenemos un plantel interesante, que mezcla juventud y experiencia. Peleó hasta el final del Apertura, y eso me ilusiona para disputar el Uruguayo. A nivel internacional está difícil.

¿Piensa dejar de utilizar a alguno de los jugadores del actual plantel?
No, están todos en mis planes. Es un grupo de 24 o 25 jugadores.

¿Habló con Gregorio?
Sí, estuvimos charlando un rato largo porque quería que supiera cuál era mi verdad. Me dijo que estaba muy tranquilo y me expresó: ‘Vos no tenés nada que ver, esto ya estaba decidido’.

Ahora empezará a descubrir lo que es dirigir a un equipo grande.
Voy a estar más expuesto y cuestionado, pero esto ya lo viví como jugador.

Más noticias de Referí

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos