Los uruguayos tienen una tendencia a sentirse perseguidos. Es una verdad cuando de fútbol se trata. La desmedida sanción a Luis Suárez habilitó nuevamente aquella vieja sospecha.
¿Y si Dunga y Martino fueran uruguayos?
Insultos y gestos poco felices marcaron el final del amistoso entre Brasil y Argentina; ¿cómo actuará la FIFA? ¿Aplicará la misma severidad que a Luis Suárez? Opinión de Jorge Señorans