¿Por que volver a la agenda pública ahora?
En setiembre cumplo 50 años desde que empecé a militar a los 16 años, a los tres meses del golpe de Estado. Me tomé mi tiempo y me vino muy bien terminar en el trabajo social después del brutal esfuerzo de la campaña. En un marco de paz, estando en ollas, ayudando a montar techos en algunas, armando un quemador o una carpa para otras. Pero nunca pensé que yo no iba a buscar la forma de contribuir con el proyecto político, que por encima de errores o actitudes que habrá que analizar, ya ha habido críticas y autocríticas, igual sigue siendo la fuerza política de transformación que más se acerca al desarrollo económico con justicia. Si no se genera riqueza, no podés repartirla, saber que Uruguay es una parte chiquitititita de la economía mundial. Pero eso acompañado de justicia: mallas de oro, no. Que no haya que nacer en ciertos barrios y con ciertos apellidos para tener la posibilidad de alcanzar los sueños. Me fui en diciembre de mi querido Partido Socialista.
¿Cómo lo ve al PS?
No me sentía representado por el PS en la globalidad. Los veo haciendo su proceso, en el que yo hace tiempo no participo. Democráticamente hay quienes deciden la conducción del Partido y la respeto. Seguiré siendo socialista hasta que el último glóbulo rojo se mueva por mis venas. Siempre hay gente que la divergencia de ideas la transforman en odios personales, pero espero que esos no sean quienes escriban la historia. Primero la lealtad entre grupos de izquierda.
¿Por qué un sublema para No te rindas? Uno tiende a asociarlo con ir al Parlamento.
Por ahora es una agrupación para trabajar juntos en las internas. Ahora vamos a ir ganando confianza, aprendiendo de los errores. Es una coordinación política de gente muy diversa. Hay quienes mantienen su lista e identidad, por eso el sublema. Acá no hay estrellitas y si bien hay un elemento aglutinador vinculado a mi persona, siempre creí en los liderazgos de consenso. El verticalismo no va con mi visión de construir una sociedad.
¿Qué impronta busca tener?
De un espacio de cercanía, integrado por gente que en su inmensa mayoría proviene de militancia social y barrial. Llamo a no hablar mal de nadie y defender el apoyo a Orsi, pero entendiendo que haya otras expresiones electorales. Y un espacio centrado en las propuestas, insisto en el desarrollo de la innovación productiva con mucho valor agregado, cuestiones de la educación, el tema de los suicidios. Mucho antes que los intereses políticos partidarios, importan los problemas de la gente.
Habló de "sumarle votos a Yamandú en la interna". ¿Es consciente de cuántos votos puede sumar?
A todo el mundo le digo: muchachos, nada de locas pasiones, juntar 10 mil votos ya es un éxito, más para una agrupación chica que empieza.
Tiene dirigentes que le dan una noción.
Guambia, hoy la gente cada vez más, puede haber un público cautivo de sectores, pero el grueso de la gente lo decide en base a algunos liderazgos e identificaciones personales. No va a ser fácil juntar demasiados votos...
¿Un piso?
Si tenemos menos de mil votos, (ríe y canta) "tirate al río en la parte más profunda". No sé, vamos a valorar cada voto como lo que es: difícil de conseguir.
¿Dónde se ubican en el espectro ideológico del FA?
Muchos nos definimos socialistas. Otros vienen más de los partidos tradicionales. En No te rindas no hay unanimidad en torno al socialismo.
¿Quiénes lo integran?
Hay grupos barriales, algunos sin expresión electoral hasta ahora. Otros sí, como Áncora Socialista, que junta vertientes religiosas y son los más conocidos en cuanto a votos. Después, con Humberto Castro (que con la ingeniería de listas logró que la Vertiente Artiguista ganara dos senadores) fue un montón de gente con estructuras que nacieron básicamente del trabajo social y que hoy integran esta coordinación.
Está absorbiendo parte de esa ingeniería electoral que en 2019 tuvo un desempeño interesante.
Hay gente que sale de ahí, pero no es que fui a buscarlos. Yo tengo una regla: no estoy para piratear ni para sacarle ningún compañero a ningún sector.
Humberto Castro fue un aliado suyo y hoy está con Cosse, rival de Orsi. ¿No implica eso una puja de estructura?
No, no. Igual con él terminó mucha gente que no tenía lista y yo les decía que sabía que él tenía lugar. No es que hoy tengan una vinculación orgánica con él.
¿Se imagina en un rol legislativo?
Empecé a los 16 a trabajar, toda la vida estuve corriendo, porque primero el estudio, la militancia, el trabajo, la compañera y los hijos. Hoy estoy en un momento de mi vida en que no me preocupa para nada ser de ningún cargo. No seré nada y voy a seguir siendo el hombre más feliz de la tierra.
Las últimas elecciones mostraron que ganas no le faltaban. Después de una derrota complicada para el FA, igual decidió postularse a la IM.
No sé si quería. Recuerden, demoré muchísimo y tal vez... ya pasó, ya está. Son momentos de la vida.
¿Fue el "ego", como hablaba con frecuencia en la campaña?
El ego siempre ayuda. Muchas veces está el deber ser, que te convenzan de que podés aportar. No es solo ego, que lo tiene todo el mundo, y el que diga que no, miente. En aquel momento un problema fue el agotamiento de una campaña en la que había dejado la vida.
Lideraba en las encuestas.
Sí, pero no tiene nada que ver. Si querés hablar del hombre del Neanderthal (risas), eso ya fue. No me interesa hablar del pasado. Hay tanta cosa que cambiaría en mi vida, pero no puedo cambiarlo. Vamos a generar un espacio que nos permita disfrutar de hacer política y no sentir que es una picadora de carne. ¿El pasado? Yo que sé, ¡escribí un libro! A mí no me entrevistes.
Los dirigentes del FA hablan mucho del futuro en clave de programa. En el debate con Luis Lacalle Pou en 2019 dijo que "el programa no mandata al candidato", y eso no cayó bien en la estructura. ¿El candidato tendría que tener libertado de acción?
Volvemos al pasado. Cada cosa en su contexto. Por supuesto que el programa mandata. Lo que contesté no fue feliz, no expresé lo que de verdad pienso. Y me avala la obsesión que hubo en mi vida hacia el cumplimiento del programa. Es más, tenía una persona dedicada a verificar el cumplimiento de compromisos. No es solo la voluntad de hacerlo. Tuvimos un 90 y pico por ciento de cumplimiento, medido.
En su momento fue un comentario referido a los impuestos...
Claro, y aparte ¡pucha! Mahatma Gandhi decía: "Prefiero perder diciendo la verdad que ganar mintiéndole a la gente".
¿O sea que la verdad es que el candidato pueda tener libertad de acción...?
No, no, se refería a los impuestos, no miremos tan linealmente las palabras. Yo decía: "El programa del FA tiene determinadas cuestiones, ahora uno promete no subir los impuestos –como pasó y no se cumplió– pero de repente había una debacle internacional, o subís los impuestos o cerrás los hospitales". ¿Quién puede asegurar que en un país chiquitito como Uruguay, que nada incide en la economía del mundo, que no te obligue a hacer cosas que no tenés previstas? No se dijo de la mejor forma.
¿Qué podría hacer el FA en seguridad? Fue uno de sus temas más sensibles.
Cuando ahora veo lo que pasa, las promesas y las realidades... En este barrio hubo una reunión de vecinos con la policía, porque es horrible lo que está pasando, con robo de casas y de teléfonos. No creo que haya recetas mágicas. Respeto a las reglas de juego democrático, pero en vez de hacer de la seguridad un tema de confrontación para polarizar a la sociedad, juntémonos a encontrar caminos de entendimiento. Pero servía demonizar a Bonomi. Y cuando hubo cinco homicidios en una semana, se vino el mundo abajo, y acá llegaron a haber cinco en un día. El que diga que tenga recetas, no está interpretando correctamente la realidad.
Le erró Vázquez con la promesa de bajar las rapiñas 30%.
Yo que sé, habrá tenido el convencimiento de que era posible... lo que digo es que el nivel de complejidad de la inseguridad hoy es brutal. En los barrios me decían: "Daniel, cuando entres, sacate el casco así ven quién sos. Y si vienen con amigos, paren a cinco cuadras que nosotros los llevamos a la olla". No hay uno, hay decenas de barrios donde siguen echando gente para quedarse con la casa.
No arrancó ahora, ni en 2020.
Pero hay lugares que entraba sin problemas y ahora nos dicen: "Mirá que algunos están tan pasados que de repente te meten un chumbo y ni te reconocen". No digo que no y no me importa, sé que es algo mucho más complejo. ¿Vamos a volver a la mediocridad de quién es el culpable?
¿Le sigue gustando Gustavo Leal como futuro ministro del Interior?
Es una persona que sabe mucho. No termino de entender por qué alguien no puede hablar con otro. Acá parece que solo algunos pueden opinar y el aparato de odio sale a masacrar a cualquiera que no le sirva lo que piense.
¿Los dirigentes son responsables de eso?
Si hay gente que los financia, sí.
¿No juegan para la izquierda, también, los bots, los trolls?
Sinceramente, creo que para algunas cosas se precisa mucha plata. Pasaron muchas más cosas de lo que la gente piensa. Cuando leo artículos –ahora tengo tiempo para eso–, quién duda que lo de Cambridge Analytics no pasó en Uruguay también. ¿Tenés alguna duda?
¿Solo jugó para un lado?
Para profesionalizar eso se requieren muchos recursos, y para eso... preguntale a mi gente, les decía: "Me niego a bastardear con eso la política". Te pensás que todas las mentiras que hubo sobre la bomba –imposible porque no podía entrar a Ancap por ser menor–, o que mi hija había viajado con una beca a Estados Unidos.
Eso le pasó a todo el sistema político. Sobre el propio Lacalle circuló...
Ta, y cuando se hizo el ataque de que había matado a una persona en un accidente de tránsito, salí a decir: "No ensucien la campaña". Me hubiera gustado una respuesta del sistema democrático a las 14 o 15 mentiras o ataques a mi familia.
En realidad, ¿el FA no fue el principal responsable de su derrota?
No sé, no soy analista político.
Porque estamos viendo lo otro como un motivo del resultado.
Hay quienes hablan de eso, y está bien. Todo lo que se dice, todo es posible. Habría que tener un chip para analizar por qué votó cada persona lo que votó, y ahí sí puedo decir exactamente lo que pasó. Lo de la campaña para mí ya fue, el FA tendrá que aprender cosas y retomar el diálogo con la ciudadanía.
Vamos al futuro. Hoy el FA discute si la fórmula tendría que ser Orsi-Cosse o Cosse-Orsi.
Lo que sea lo mejor para el FA.
¿Qué es mejor en esto?
No sé, habrá que ver en el momento. Puedo estar de acuerdo, no está mal. Pero atarnos a ciertas cuestiones, no está bueno. Yo busqué una posibilidad que me gustaba por creer que el FA precisaba a alguien de afuera que refrescara. Que dado el momento se elija y sea lo mejor.
Con el diario del lunes, ¿su vice tendría que haber sido Cosse?
No sé, si es lo que tú pensás, está bien.
No, pienso en Michelini diciendo que fue un "papelón", o parte de la autocrítica del FA.
Me parece espectacular que cada uno opine. ¿Qué hubiera pasado? No sé.
En varias notas reaparecen los cuestionamientos de exjerarcas suyos en la IM a la actitud refundacional de Cosse en la IM, alegando que anuncia medidas que vienen de otras administraciones.
La intendenta es Carolina, ella tiene la responsabilidad de tomar las decisiones y decir lo que le parece. Yo no voy a opinar de lo que hace.
¿Cómo le cayó su afirmación de que "Montevideo está limpia como nunca antes"?
Está en su derecho. Yo también tengo derecho a decir que Montevideo hizo una inversión en infraestructura que ayudó a la igualdad de los montevideanos como nunca en la historia. ¿Y la voy a juzgar por eso? Está bien, cada uno hace hincapié en lo que le parezca. Entrar en el juego de juzgar a Carolina, ni loco lo voy a hacer. Quiero que le vaya lo mejor posible.
¿Le pidió alguna vez una reunión de transición o para consultarlo por la gestión?
No hizo nada. Y cada uno toma sus decisiones, lo respeto, de repente no lo necesitaba.
De candidato a candidato, ¿qué le aconsejaría a Orsi?
Tiene algo fundamental que a mí me enamora: es un loco cercano, que todo lo que se muestra lo es. Es para mí la mejor forma de hacer política. Ante temas puntuales puedo dar mi punto de vista, pero nunca fui dueño de la verdad como para dar consejos. La elección del '19 nunca se va a volver a repetir. Tenemos que tratar de hacer una campaña de ideas, demostrar cercanía y que no haya soberbia.
¿Coincide con Mujica en el diagnóstico de que todos se durmieron con las obras para atender la situación del agua?
Hay una responsabilidad que no se la sacan ni con peine fino: si hacían las inversiones previstas en Casupá, por lo menos se hubiera atenuado la situación. Ahora, desde el punto de vista medioambiental, los uruguayos teníamos una cuestión inamovible de que sobra el agua, y eso tiene que quedar muerto. En ese sentido, de repente no alcanzaba solo con haber previsto Casupá. Y no está bueno tirar la zanahoria, decir que en dos semanas está tal cosa y en dos meses no pasó nada. Los memes del terremoto estuvieron buenísimos, lo único que falta es que se le eche la culpa al FA por eso. Ha sido una tónica, y eso sí ha sido parte de una polarización planificada. No va por ahí, no estoy por colgar a nadie por errores.
¿Le ha costado la renovación al FA? Ya la elección pasada fue muestra de eso, sin los históricos, y...
Sí, inciden menos. Salvo el caso del 'Pepe', que es por lejos el más popular del Uruguay, que le sacó cinco cabezas al "Cuquito". Por más que haya gente que lo recontra odie, él arrasa, le saca 14 cuerpos a todo el mundo. Pero ya no está en la conversación de las candidaturas, y el nuestro fue el primer período que no teníamos a los grandes popes incuestionables. El FA es una experiencia maravillosa de gente que entendió que junta podía hacer mucho por el país, y eso es lo que más vale. A los periodistas les encanta escarbar y sí, vamo' arriba, si querés que firme que tuve errores, o que el FA los tuvo, lo firmo, pero importa proyectar para adelante. Muy pocos ejemplos de gobiernos de izquierda duraron 15 años en el mundo, y contribuimos como lo logrado por el batllismo, o el aporte de transparencia electoral de las revoluciones de Aparicio Saravia. Somos producto de un montón de gente que hizo las cosas bien, no necesitamos odiarnos entre buenos y malos.
¿Cómo ve a Lacalle Pou como presidente?
Humildemente, hay veces que parece que importara más la imagen, que la resolución de los problemas.