La Justicia dictó ocho meses de prisión, cuatro de cumplimiento efectivo y cuatro en libertad vigilada, por un delito de asistencia al narcotráfico para un capataz de una estancia en Artigas que había acordado cobrar US$ 10 mil por recibir y esconder droga en un establecimiento del departamento.
El hombre reconoció los hechos y acordó con la Fiscalía un proceso abreviado, según la sentencia que publicó la institución en su página web. La Policía apresó al hombre luego de incautar tres kilos de cocaína en Artigas, que llegaron al país a través de avionetas paraguayas que arrojaban la droga en la estancia en la que trabaja el capataz.
La droga era retirada, días después de la entrega, por miembros de una "organización que se dedica a la logística y transporte". El capataz oficiaba de nexo entre un narcotraficante uruguayo, detenido en Paysandú, y uno brasileño.
La Policía allanó la estancia y, aunque no encontró droga, constató con los perros de rastreo "más de tres puntos donde la sustancia podría haber sido ocultada con anterioridad".
Según declaró el trabajador, "las avionetas pasaban temprano en la mañana". Con la primera entrega, el capataz recibió "dos yeguas" como pago. Ya en la segunda entrega, el capataz recibió US$ 1.000 y una yegua.