Uruguay aprobó una cancelación anticipada de créditos vigentes con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por US$ 519 millones, lo que permitirá al país acceder a una nueva línea de financiamiento de retiro diferido por US$ 550 millones a menor costo, informó la Unidad de Gestión de Deuda del Ministerio de Economía. La nueva línea de crédito eleva a US$ 1.940 millones el respaldo de contingencia.
La operación supone un ahorro en el pago de intereses de US$ 39,2 millones considerando los costos actuales de toma de deuda a plazos equivalentes al portafolio cancelado, según los cálculos oficiales. Los vencimientos de los créditos cancelados no excedían el año 2024.
De esta forma, Uruguay se convierte en el primer país que hace uso de la nueva opción de prepago anticipado –aprobada por el BID en noviembre– y del programa de reasignación de la institución, que constituye la primera línea de crédito contingente que autoriza el banco, informó a El Observador desde Washington el representante uruguayo ante la institución multilateral, Marcelo Bisogno.
El Estado pagaba por los créditos cancelados “tasas de interés superiores al actual costo de fondeo del país” informó la UGD. El costo promedio de cada préstamo rondaba los 4,5% de interés anual. Con el nuevo acuerdo, el país podrá acceder a los US$ 550 millones a un interés cercano a 2%. Esa tasa se paga solamente si decide ejecutar el crédito, explicó Bisogno.
El costo por la disponibilidad durante tres años de los US$ 550 millones asciende a 75 puntos básicos (0,75%) el primer año, y 25 puntos básicos (0,25%) los dos restantes. La línea de financiamiento puede ser renovada por tres años más en las mismas condiciones.
Con el acuerdo, Uruguay completa líneas de crédito de contingencia de rápido desembolso por US$ 1.940 millones, con cuatro organismos multilaterales. La opción del BID se suma a los US$ 400 millones acordados con la CAF-Banco de Desarrollo, los US$ 470 millones del Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR) y los US$ 520 millones del Banco Mundial.