"Puede ser que el Gobierno mismo pusiera esta bomba en lugares pobres por inculpar a residentes legales en el país que vienen del mundo desarrollado", afirmó Lestat Claudius de Orleans y Montevideo, cuya verdadera identidad y salud mental son todavía inciertas.
De Orleans, quien se considera una mezcla de "extrema derecha y extrema izquierda", dice que no tiene nada en contra ni a favor del presidente boliviano, Evo Morales, pero que éste busca "líos contra los países más desarrollados, y justamente ciudadanos de dos países más desarrollados son arrestados por este hecho".
Su pareja uruguaya, a su vez, reiteró hoy sus proclamaciones de inocencia y responsabilizó de lo sucedido a su pareja, quien alguna vez le contó que pertenecía a una "secta diabólica".
En declaraciones a EFE, un portavoz de la Embajada de EEUU condenó hoy los actos de violencia, pero expresó también la preocupación de Washington por la insinuación hecha el miércoles por Morales de que su país estaría detrás de las explosiones.
En un breve contacto con los periodistas en el Palacio de Gobierno, Morales sostuvo hoy que no conocía de ninguna nota oficial sobre la supuesta indignación de Washington.
"Esto no se puede considerar que es un hecho aislado", apuntó Morales, quien pidió al gobierno de Bush ayudar a "una profunda investigación" para aclarar esos sucesos.
(EFE)