El crecimiento menor al esperado durante el último trimestre de 2011 y su efecto de arrastre para este año llevó a los consultores privados, centros de estudio e instituciones financieras a corregir a la baja sus expectativas de expansión económica para este año.
Según la encuesta mensual realizada por el Banco Central (BCU), los expertos redujeron en medio punto sus proyecciones de crecimiento para este año, de 4,5% a 4% en la mediana de respuestas.
Sin embargo, las proyecciones no son de consenso entre los economistas. El rango de respuestas fue de una expansión de 2,6% a 5%, con una importante brecha entre los más pesimistas y los optimistas -en febrero, las respuestas iban de 3,8% a 5,5%-.
Los expertos esperaban para el último cuarto de 2011 que la sequía y la interrupción en la operativa de la planta de ANCAP perjudicara en menor medida el crecimiento de la economía local.
Solo el más pesimista de los expertos consultados en febrero predijo el crecimiento de 5,7% que se constató en 2011. La mediana de los analistas esperaba un crecimiento de 6,3%.
La caída de la actividad de 1,9% desestacionalizada respecto al tercer trimestre del año no estaba en las proyecciones de la mayoría de los economistas locales.
Ese dato sorpresivo tiene además efectos sobre las proyecciones para este año, y se suma a la incertidumbre provocada por las medidas de protección del comercio instrumentadas por la región, especialmente por Argentina.
La mayoría de los analistas consultados por El Observador todavía no incorporan el efecto de las trabas al comercio debido a que el impacto sobre la economía uruguaya es aún indeterminado. Avanzado el año, es probable que las expectativas se corrijan a la baja, de persistir los obstáculos sobre los sectores afectados.