El director de ANCAP evaluará este jueves la evolución de las variables que inciden en la paramétrica de fijación de las tarifas de los combustibles, con el objetivo de definir si se aplica una baja de los precios, dijo a El Observador el vicepresidente de ANCAP, Germán Riet.
La posición oficial en ANCAP es reacia a bajar tarifas, debido los magros resultados financieros que experimentó la empresa este año.
Más allá de las presiones inflacionarias que enfrenta la economía local, desde el Ministerio de Economía no hubo un pedido explícito para contribuir a la lucha contra la suba de precios con una rebaja de tarifas. “No nos pidió nada”, afirmó Riet.
Si bien el crudo se mantiene desde mayo por debajo de la referencia de ANCAP de US$ 119 por barril, esto ha sido en parte compensado por una cotización del dólar se ha mantenido por encima de los $ 19,50 que tomó el ente para fijar tarifas.
En lo que va de diciembre, el petróleo Brent de referencia a oscilado entre los US$ 108 y los US$ 110.
“Lo cierto es que el dólar y el crudo están por debajo de la referencia, pero ANCAP no recuperó en el año las ganancias que puede tener según las tarifas” acordadas con el Poder ejecutivo, explicó Riet. De acuerdo a la planificación financiera ANCAP podría cerrar el año con ganancias por US$ 32 millones, una cifra “ridícula” para la facturación de la empresa, que este año rondará los US$ 4.500 millones, dijo Riet.
Incluso, en lo que va del año todavía no se llegó a esa cifra y la petrolera estatal registra ganancias cercanas a US$ 12 millones, sostuvo Riet.
El año pasado ANCAP perdió US$ 90 millones por no trasladar a costos la suba de precios de su principal insumo, afirmó el vicepresidente de la empresa.