La acumulación de dólares por parte de los bancos centrales de América Latina siguió siendo la constante en 2011. A pesar de la crisis global, que desencadenó en muchos casos una huida de capitales, los países de la región incrementaron sus reservas internacionales.
La excepción a la regla fue la Argentina, que terminó con un nivel de reservas de US$ 46.300 millones, menor al cierre del 2010 cuando habían clausurado en torno a US$ 52.000 millones.
El temor de los inversores a un devaluación mayor (por la percepción de que el dólar estaba barato), sumado a los controles sobre el mercado cambiario que derivaron en cotizaciones paralelas más altas del tipo de cambio exacerbaron la fuga de capitales.
Pero el resto de los países de América latina tuvieron una excepcional performance. El que más se destacó fue Brasil, que sumó el año pasado US$86.000 millones a sus arcas. Las reservas que ahora resguarda Alexandre Tombini pasaron de US$288.600 millones en 2010 a US$375.000 millones el año pasado.
En 2011 las reservas acumuladas en los bancos centrales de la región son casi cinco veces más elevadas que en 2001. Casi US$745.000 millones contra los US$150.000 millones de hace diez años atrás, según M&S consultores.
Como se dijo, el líder de la acumulación es Brasil. Por su parte, México y Chile registran subas por debajo del promedio regional, mientras que Argentina es el único país con caída de reservas en el último año y estancamiento en los últimos 4 años junto con Venezuela.
Para los analistas de Bank of America, Argentina volvería ser uno de los pocos países de América Latina que experimentará este año caída de reservas.
Según el pronóstico que manejan, las arcas del BCRA caerán a US$32.000 millones para el cierre del 2012. Claro que el caso local es único ya que se utilizan dólares del Central para cancelar deuda con los bonistas del exterior. En esa dinámica, es difícil que el BCRA logre comprar todos los dólares necesarios para compensar esa merma y terminar con un saldo a favor. La crisis que aún hoy se mantiene en los mercados y que influyó en gran parte del 2011, volverá a ser la clave.
Más allá, incluso, de los mega controles para contener la demanda de billetes verdes tanto por parte de los particulares como las empresas.
De todas formas, el ritmo de expansión de las reservas internacionales en Latinoamérica sería -según BofA- menor este 2012 al año pasado. No estiman grandes cambios para Brasil, Chile o incluso México, si bien acumularán más dólares a sus arcas.
¿Qué pasará en la Argentina? La lógica del Banco Central es aprovechar la época de vacas gordas como ahora cuando puede comprar dólares en el mercado cambiario. A pesar de haber arrancado el año con importantes compras por casi US$1.000 millones, las reservas subieron menos de US$300 millones.