Argentina homenajeó la trayectoria del prestigioso bailarín de ballet Julio Bocca, quien desarrolló su carrera sobre los escenarios más importantes del mundo y que actualmente dirige el Ballet Nacional del Sodre (BNS).
Una carrera que comenzó en 1982 como Primer Bailarín de la Fundación Teresa Carreño de Venezuela y que le ha permitido vivir "dos vidas", ya que tras despedirse de los escenarios en 2007 ha podido dedicarse a proyectos que también le ilusionan.
Diez años después de iniciar su "segunda vida", aseguró estar satisfecho con el cierre que hizo de su carrera y no sentir el deseo de regresar porque disfruta de una nueva etapa en la que continúa vinculado a la danza desde otra perspectiva.
En este nuevo periodo transmite los valores del trabajo, la disciplina y la constancia en el BNS, que bajo su dirección ha llegado a lo más alto en la danza clásica, y en la que se ganó el sobrenombre de "dictador", comentó entre risas.
Bocca afirmó sentirse con la misma energía que a los 30 y con ganas de continuar trabajando para que bailarines y coreógrafos puedan llegar a lo más alto del panorama internacional, uno de los objetivos de la fundación que lleva su nombre.
A lo largo de 25 años fue primer bailarín del American Ballet Theatre, con la que realizó giras por las ciudades más importantes de Estados Unidos, Europa y Asia. Además, bailó con Natalia Makarova y Fracci en la compañías del Royal Ballet de Londres, el Bolshoi de Moscú, el Kirov de Leningrado, Scala de Milán, la Zarzuela de Madrid, el Royal Danish Ballet de Dinamarca y el Stuttgart Ballet de Alemania, entre otras.