La actividad de los pasos fronterizos que unen Uruguay y Argentina comenzó a mermar, producto de que la diferencia cambiaria entre ambos países ya no amerita el cruce de forma masiva de uruguayos hacia el país vecino, o al menos, no tanto como ocurrió entre 2021 y 2023.
En enero de este año, el Indicador de Precios Fronterizos (IPF) —que elabora el Observatorio Económico de la Universidad Católica (UCU) de Salto—, mostró que los precios en promedio son 97,4% más caros en esa ciudad con respecto a Concordia. Si bien es una diferencia considerable, es bastante menor que lo que se veía en noviembre de 2023 cuando Salto era 157% más caro que Concordia o en setiembre, mes en el que se alcanzó el pico de 180%.
En esta línea, el presidente del Centro de Defensa Comercial e Industrial de Gualeguaychú, Rafael Vela dijo al medio local El Día, que "el fenómeno de los uruguayos se puede dar por terminado y finiquitado". El representante comercial señaló que si bien aún "hay algunos uruguayos" que cruzan a hacer compras a esta ciudad, porque "todavía tienen alguna" diferencia de precios a favor "en algún pequeño rubro" como en los insumos de necesidad básica", ya "no es la ventaja de cinco o cuatro a uno que supieron tener (...) se terminó el aluvión de uruguayos”, sentenció Vela.
Más allá de lo que ocurre en las zonas fronterizas, la brecha cambiaria entre Montevideo y Buenos Aires también se redujo. Aunque todavía hay productos y servicios que son más baratos en la capital argentina, la diferencia ya no es un abismo, según lo pudo constatar El Observador a partir de un relevamiento propio de precios en la capital del vecino país y su equivalencia con los precios locales.
Para eso se tomó el valor del dólar "blue" en la última semana que equivalió a 1.045 pesos argentinos ($A), mientras que el dólar interbancario en Uruguay estuvo a $ 39, por lo tanto se dividieron los precios argentinos entre 26,7, resultado del valor del dólar "blue" dividido el interbancario.
A continuación, una comparación rubro por rubro:
Alimentos
En los productos importados se constató que los precios uruguayos son incluso más baratos que los argentinos. Esto se vio por ejemplo en los fideos marca Barilla que se encuentran en las góndolas porteñas a A$ 5.650 ($ 211), mientras que en Uruguay cuestan aproximadamente $ 129. Otra excepción es la de la yerba, la unidad de Canarias Serena de 500 gramos se encuentra en Buenos Aires a $A 5.600 ($209), mientras que en Uruguay se consigue por $ 114.
Sin embargo, cuando se trata de producción argentina la brecha cambiaria marca presencia. Ejemplo de esto es la harina Cañuelas 000 que se encuentra en las grandes superficies de Buenos Aires a $A 750 ($ 28) y en Uruguay a $ 62. Lo mismo sucede con su versión integral, la harina Pureza cuesta $A 1.350 ($ 50) y, en Uruguay, $ 89 o la polenta Presto Pronta A$ 1.100 ($ 41) frente a $ 56 en Montevideo.
Las galletas Hogareñas de salvado, también de industria argentina, presentan una amplia diferencia de precios entre los supermercados uruguayos y argentinos. En Uruguay se encuentran por aproximadamente $ 70, mientras que en Argentina cuestan menos de la mitad: $A 800 ($ 30). Lo mismo sucede con la mermelada de frutilla BC, cuyo precio es de $ 158 en la capital uruguaya y en Argentina es de $A 2.500 (es decir $ 94). Una particularidad se da con Nescafé gold instantáneo, producto fabricado en Uruguay que se exporta a Argentina y tiene en el vecino país un valor de $A 11.300 (lo que equivale a unos $ 423), mientras que a nivel local este café se vende por unos $ 435.
La reducción de la brecha cambiaria se ve también en las bebidas alcohólicas. En 2021 un fernet marca Branca costaba en Buenos Aires el equivalente a $ 160, pero actualmente la botella tiene un valor de $A 8.000, es decir $ 300. Hoy por hoy, en Uruguay esta bebida se consigue por un precio que ronda entre los $ 516 y $ 650.
Perfumería
Los productos de tocador e higiene fueron de los primeros objetivos de los uruguayos en los viajes de compras a Argentina. En la actualidad, la diferencia de precios en este tipo de productos sigue resultando notoriamente a favor de Argentina. Por ejemplo, el jabón Dove en su versión de 90 gramos tiene un precio de $A 600 ($ 22), sin embargo en Uruguay cuesta alrededor de $ 80. Dos unidades de cepillos dentales Colgate bamboo tienen un valor de $A5.500 ($ 205) en Buenos Aires, mientras que en Uruguay el precio asciende a unos $ 330.
El desodorante y los productos capilares argentinos son otros de los artículos con fuerte diferencia de precios entre Montevideo y Buenos Aires. El roll-on femenino de Dove, cuesta en Buenos Aires $A 1.600 ($ 60) y en Montevideo $ 170. En el caso del shampoo Elvive de 370ml en sus diferentes variedades, en Uruguay se encuentra por aproximadamente $ 380, mientras que en Argentina cuesta $A 4.320, es decir, $160, en una presentación de 400ml.
Transporte
En los traslados se sigue constatando una diferencia a favor de Buenos Aires. Un viaje en Uber desde la terminal portuaria de Buquebus a Barrio Norte (un recorrido de alrededor de seis kilómetros) vale unos $A 4.000 ($ 150), mientras que en Uruguay una cantidad similar de kilómetros se recorre por unos $ 400, en la misma plataforma.
En tanto, la tarjeta SUBE —que permite trasladarse en subte, trenes y ómnibus— tiene un valor de $A 880 ($ 33) y a esto se le suma el precio del pasaje. El boleto de subte, por ejemplo, vale $A 125, apenas $ 5, mientras que en Uruguay el boleto común de ómnibus cuesta $56.
Paseos y restaurantes
La vida social porteña también puede vivirse a un menor precio, pero ya no está "regalada". Cada entrada al teatro para obras que se presentan en la famosa calle Corrientes, cuestan alrededor de $A 17.000, es decir, $ 613.
Un café con leche con tres medialunas en un bar de barrio Norte (que comprende algunas zonas como Recoleta y parte de Palermo) ronda los $A 3.500, unos $ 130. En tanto, un asado para compartir con papas fritas en una coqueta parrillada turística sobre Avenida Santa Fe cuesta aproximadamente $A 22.000, es decir, $ 824. Si se prefiere almorzar o cenar en un bodegón el precio baja y un lomo con papas noisettes se consigue por $A 8.500, unos $ 318 por comensal.